Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Beethoven y el orden de los átomos

Viernes 14 de julio de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION
0

Nadie, ni siquiera los mismos artistas, puede comprender o explicar de manera detallada y palmaria cuáles son los modos, las conductas o los procedimientos que se llevan adelante durante la creación. Misterios de la mente o del alma humana, el trabajo que conduce a la consumación de una obra de arte no sigue órdenes prescriptos ni manifiestos. Con todo, están aquellos que, desde sus propias convicciones, arriesgan sus teorías. Ernest Newman, un muy respetado musicólogo y crítico inglés que falleció en 1959, publicó, en 1927, The unconscious Beethoven. En el libro, Newman se adentra en el inconciente del compositor con afirmaciones que no tienen más sustento que el de sus creencias y elabora hipótesis sobre sus caminos compositivos. A partir de la observación de los apuntes que Beethoven dejó mientras trabajaba en la Sinfonía Heroica, Newman escribió sobre la lógica que guiaba los pasos de Beethoven: "Estamos convencidos de que su mente no procedió desde lo particular hasta la totalidad sino que comenzó desde el todo para llegar a lo particular... La búsqueda prolongada y dolorosa de temas no fue más que un esfuerzo, ya no para encontrar átomos con los cuales construir un edificio musical... sino para reducir la nebulosa ya existente, en la que el edificio estaba implícito hasta su último átomo, y luego, ordenando correctamente dichos átomos, conseguir que lo implícito fuera explícito". Si Michelangelo sólo eliminó el mármol que sobraba para plasmar su David, Beethoven sólo se limitó a ordenar los átomos de la Heroica que deambulaban, mágicos, en el cosmos. En todo caso, ante esta sinfonía monumental y milagrosa, más que pensar en átomos y materias interestelares, mejor rendirse, embelesados, ante una mente creativa tan admirable como maravillosamente inexplicable.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas