Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El juez Ercolini citó a indagatoria a Gils Carbó por la compra de un edificio para la Procuración

La procuradora general de la Nación deberá declarar el próximo 31 de agosto; es por la adquisición de un lujoso inmueble por 43 millones de pesos

Viernes 14 de julio de 2017 • 14:40
0

cerrar

El juez Julián Ercolini citó a declaración indagatoria para el próximo 31 de agosto a la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó , en la causa que la investiga por los delitos de fraude, abuso de autoridad y cohecho en la compra de un edificio para la Procuración por más de 43 millones de pesos.

El juez Ercolini citó a indagatoria a la procuradora para el próximo 31 de agosto a las 10.30 y otras diez personas que también deberán presentarse ante la Justicia el mes próximo, según publicó esta tarde el Centro de Información Judicial (CIJ).

Las otras diez personas que fueron citadas son: Osvaldo Leguizamón (3 de agosto), Jorge Daniel Domanico (7 de agosto), Héctor Zurita (9 de agosto), Ignacio Costa Urquiza (11 de agosto), Bárbara Jaureguiberry (14 de agosto), Pedro Antonio Donato Viceconte (17 de agosto), Roberto Daniel Martino (18 de agosto), Adrián Marcelo González Fischer (22 de agosto), Juan Carlos Thill (24 de agosto), Guillermo Alfredo Bellingi (28 de agosto).

El pasado martes, el fiscal Eduardo Taiano pidió que la procuradora fuera indagada por haber direccionado la compra de un lujoso edificio ubicado en Perón 675 para instalar su despacho en 2013.

El caso

La compra por el edificio de Perón 667, donde Gils Carbó tiene su oficina, se realizó mediante la inmobiliaria Jaureguiberry y Asociados, y actuó de intermediario Juan Carlos Thill, al que se le pagó unos $ 3 millones de comisión, y que es hermano del número dos del área de contrataciones, un funcionario de la Procuración General de la Nación, Guillermo Bellingi.

La fachada del edificio de la Procuración
La fachada del edificio de la Procuración. Foto: Archivo

La firma vendedora del edificio -Arfinsa, de la familia Bemberg- pagó $ 8 millones a la inmobiliaria Jaureguiberry en concepto de comisión y ésta, a su vez, una subcomisión de $ 3 millones a Thill.

La sospecha de la Justicia es que la licitación por la que se compró el edificio de la calle Perón 667 estaba digitada antes de ser pública, para que se beneficiaran los que iban a cobrar la comisión. De hecho, el contrato entre la inmobiliaria y el broker se hizo el 4 de marzo de 2013, y la licitación para la compra se publicó el 6 de marzo de 2013.

Mediante la resolución administrativa 317/2013, Gils Carbó convocó a la licitación. Hubo cinco ofertas, pero ganó la de Jaureguiberry y Thill. Arfinsa cobró del Estado y pagó $ 7,7 millones de comisión.

Gils Garbó aparece al final de la operación y en la Procuración sostienen que fue víctima de un empleado infiel. No obstante, en los tribunales y en el Congreso señalan que políticamente es responsable de la compra, porque aparece firmando la operación y que éste es el camino más directo al juicio político que impulsa el Gobierno.

La procuradora, cuando asumió el cargo tras el alejamiento de Esteban Righi en el kirchnerismo, anuló una licitación previa y llamó a una nueva para comprar un edificio.

El solar de Perón al 600 aparecía para la Procuración como el mejor, porque era el más barato, el más grande, el que ofrecía características que les convenían y que estaba a buen precio, porque es un edificio histórico protegido que no se puede modificar. Se pagaron $ 43,8 millones.

La procuradora reconoció que hubo irregularidades y dispuso la suspensión preventiva del funcionario Bellingi.

La voz de Gils Carbó

Un día después, en una entrevista con 50 minutos , en LN+, la procuradora negó cualquier rol irregular en la compra del edificio, además de reiterar que no va a dejar su cargo, frente a los pedidos de renuncia por parte del presidente Mauricio Macri .

cerrar

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas