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Entretelones o el regreso de las comedias de puerta

Las peripecias de una compañía teatral, reflejadas en esta comedia que exige un mecanismo de relojería y actores expertos

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LA NACION
Sábado 15 de julio de 2017
Un elenco compuesto por primeros actores especializados en comedia
Un elenco compuesto por primeros actores especializados en comedia. Foto: LA NACION / Mauro Alfieri
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La curiosidad natural del ser humano es algo que muchas veces no podemos controlar. Ver cosas que no tenemos que estar viendo nos llama mucho más la atención que algo que nos está permitido ver, y esto se potencia si quienes están involucrados son personajes públicos. Entretelones es el vodevil por excelencia, donde se busca dar al espectador la sensación de estar espiando por la mirilla de la puerta a un grupo de actores que está por estrenar una obra de teatro.

Noises Off -título original de la obra- es una exitosa comedia que fue traducida a 28 idiomas y estrenada en más de 50 países desde 1982, año en el que fue escrita por el dramaturgo inglés Michael Frayn. Además, diez años después, tuvo su versión cinematográfica protagonizada por Michael Caine, Carol Burnett y Christopher Reeve. Hace casi 30 años, se estrenó por primera vez en la Argentina y hoy vuelve a la cartelera porteña bajo la dirección de Manuel González Gil, con un elenco que integran Georgina Barbarossa, Fabián Gianola, Darío Lopilato, Ana Acosta, Omar Calicchio, Chichilo Viale, Sabrina Artaza, Vanesa Butera y Facundo Gambandé. Se cierra una puerta, se abre otra. Sale a escena un actor por la derecha y, al mismo tiempo, otro se va a bambalinas por la izquierda. Aunque todos tengamos en la cabeza que en las comedias teatrales los actores pueden improvisar y tentarse, en Entretelones es bastante complicado salirse del libreto. Se podría decir que es casi coreográfico lo que hacen sobre el escenario porque cada movimiento y gesto está marcado por el director para que la mezcla de ingredientes salga perfecta.

Es que se trata de dos comedias paralelas, un vodevil dentro de otro. Por un lado, actores con personalidades muy fuertes que se enfrentan por diferentes situaciones amorosas y profesionales, que además tienen que sacar adelante una obra de bajo nivel llamada Desnudos en el country. Por el otro, se muestran las dificultades y obstáculos que se le presentan al actor y director profesional a la hora de llevar adelante una producción teatral. Esto se verá con una escenografía que gira 180º, a partir de la cual el espectador podrá ver la lucha tras bambalinas de los actores mientras entran y salen del escenario para seguir con la función como si nada pasara.

Al ser tantos actores arriba de un escenario, todo se complica. Muchas tentadas, chistes, burlas. Sin embargo, la diversión es el denominador común según los integrantes de este elenco. Además, la escenografía giratoria es un condimento importante que les llevó a todos un tiempo acostumbrarse. "Es difícil lo de la escenografía porque tenés que tener un nivel de concentración muy grande. Además tenemos micrófonos ambientales por todos lados, entonces tampoco podemos hablar fuera de escena", explica Georgina Barbarossa.

Al ser una obra que tuvo versiones en varios países, la interpretación siempre varía según cada actor. En el caso de Ana Acosta, cuenta que no vio nunca la obra, pero que en 1993 le ofrecieron hacerla aunque, luego, no se pudo llevar a cabo. "Ahora llegó Maximiliano Córdoba (productor), que realmente está muy enfocado en poner en escena esta obra como tiene que ser, con la escenografía giratoria, con la cantidad de actores que se necesitan, porque es una puesta muy grosa y sólo un productor que realmente esté dispuesto a hacerla puede lograrlo", cuenta la actriz. Por su parte, Omar Calicchio se suma a su compañera y agrega: "Creo que es uno de los títulos más importantes en el género del vodevil o de las comedias de puertas, que en realidad tendría que llamarse comedia de precisión, porque cada pie es una puerta que se cierra y otra que se abre. Todo tiene que ser exacto, no se puede improvisar".

Facundo Gambandé (Violetta!) también confiesa que sólo vio una versión inglesa de la obra, pero que no le gusta ver a otros actores que hayan interpretado antes su personaje para no mimetizarse inconscientemente y hacer lo mismo. Es que González Gil dio una directiva muy clara: el objetivo es no fingir ni sobreactuar, por eso Sabrina Artaza explica que la idea principal es ser lo más natural posible. "No quiere que nos hagamos los graciosos porque por eso eligieron un elenco de cómicos", afirma la joven actriz.

El atractivo electo de Entretelones
El atractivo electo de Entretelones. Foto: Mauro Alfieri

A la hora de definir las similitudes y diferencias entre el actor y el personaje, hay algunos que coinciden y otros, no tanto. "Este personaje se parece a mí en cuanto al rigor y la necesidad de llegar a tiempo con los ensayos, de estrenar como corresponde, la vocación de que todo salga bien, pero se diferencia en que tiene mucho enojo, es un poco maltratador y se cree superior", argumenta Fabián Gianola. Por su parte, Vanesa Butera argumenta: "Creo que Popi no tiene mucho de mí, lo que lo hace más divertido aún. Me permite jugar con cosas que en la vida no juego. Tiene algunos arranques de temperamento que en realidad esconde mucho porque es una persona sumisa y obediente, entonces cuando se le suelta la cadena es muy divertido. Creo que en eso hay un poco de Vane, en la soltada de cadenas, no en lo sumisa -dice entre risas-. El contrapunto de realidad-ficción es muy divertido jugarlo".

Chichilo Viale está convencido de que esta obra tiene la fórmula perfecta para que el público se divierta sin parar. "La obra tiene mucha dinámica y estructura, una escenografía importantísima, un director impecable y un grupo de comediantes muy fuerte", argumenta. Pero Darío Lopilato le da un cierre con un condimento especial: "Estamos haciendo una obra para toda la familia y cuando podés venir con tu viejo y tu hijo a ver una obra, el teatro se disfruta más todavía. La gente se viene a reír y se va con buena onda de aquí, eso es impagable", concluye.

Entretelones

Miércoles a viernes, a las 20.30; sábados, a las 20.30 y 22.30, y domingos, a las 20.

Teatro Liceo, Av. Rivadavia 1499

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