Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Robaban la cocaína guardada en la sede de la Gendarmería

El juez en lo penal económico Pablo Yadarola procesó a un sargento; se trata de una derivación de una causa que comenzó con la detención de un ucraniano que intentó traficar 3,5 kilos de estupefacientes

Sábado 15 de julio de 2017
0

Dmytro Svoiak nació el 5 de junio de 1980 en Donetsk, Ucrania. Es ingeniero mecánico y dueño de una empresa que se dedica a la venta de todo tipo de equipos para la pavimentación. El 20 de enero del año pasado debía tomar en el aeropuerto de Ezeiza un avión de la línea aérea Emirates con destino a Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos, donde iba a hacer conexión hacia la ciudad de Kiev, en su país natal. Pero nunca pudo volar y quedó preso en la Argentina. Personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) descubrió que en su equipaje había 3,5 kilos de cocaína. El sospechoso quedó detenido y la investigación continuó.

Un año y medio después del hallazgo se logró desbaratar una importante banda criminal. Hubo otros 23 detenidos. Entre ellos, un sargento de la Gendarmería Nacional que le vendía a esa organización narco droga decomisada en operativos y depositada en el edificio Centinela, en Retiro, para ser incinerada.

El sargento fue procesado con prisión preventiva por el juez en lo penal económico Pablo Yadarola, que junto con el fiscal Emilio Guerberoff están a cargo del expediente judicial.

"El sargento procesado, de apellido Hidalgo, era uno de los encargados de la quema de la droga secuestrada. Está acusado de sacar la droga del depósito y entregársela a la organización criminal", afirmó a LA NACION una calificada fuente judicial.

Hidalgo no es el único gendarme procesado por el juez Yadarola. En mayo pasado fue apresado otro integrante de la fuerza federal de seguridad acusado de pasarles a los sospechosos información sobre la investigación de la PSA.

En la Gendarmería Nacional destacaron que cuando los investigadores judiciales le advirtieron de la sospecha que desde el edificio Centinela salía droga que terminaba en manos de narcos se inició una investigación interna y se logró de detener a Hidalgo.

cerrar

"No se protegió a nadie. Apenas nos llegó la información judicial se inició una investigación y se puso a disposición de la Justicia al sospechoso", dijo una fuente de la fuerza federal de seguridad.

Los investigadores no pudieron cuantificar cuánta droga fue robada del edificio Centinela. Según explicaron, por lo menos, se pudo comprobar la desaparición de 11 kilogramos de cocaína. Pero no descartan que hayan sido más.

"No importa si fueron cinco kilos o 100 los que fueron sustraídos del edificio Centinela. Lo que sucedió es de una gravedad importante. Todo esto sucedió a pocos metros de los tribunales de Comodoro Py y avenida de los Inmigrantes, donde están los juzgados que ordenan quemar la droga", afirmaron los informantes consultados.

En el edificio Centinela funciona un horno incinerador donde se quema, por orden de la Justicia, la droga secuestrada en diferentes operativos. Hidalgo cumplía funciones en ese sector. La hipótesis de trabajo de los detectives judiciales es que el gendarme procesado les vendía la droga a varias organizaciones criminales, no sólo a la banda que usó como "mula" a Svoiak. Dado que la cocaína estaba destinada a su incineración, no queda registro de la cantidad de droga sustraída. Además de Hidalgo, fueron detenidos otros tres gendarmes, que fueron liberados después de que el juez Yadarola resolviera una falta de mérito.

Máximos responsables

Fuentes judiciales resaltaron la tarea de la PSA, que desde la detención de Svoiak, en enero de 2016, logró llegar hasta los máximos responsables de la organización.

"Tras una ardua investigación, los oficiales de la PSA comprobaron que se trataba de una organización narcocriminal con vínculos en el exterior, integrada por 16 hombres y tres mujeres, siendo su cabecilla de origen ruso y el resto de nacionalidad argentina", explicó el Ministerio de Seguridad en un comunicado de prensa difundido ayer.

En mayo pasado hubo varios allanamientos en Esteban Echeverría, Almirante Brown, Presidente Perón, La Matanza, San Martín, Pilar, San Isidro, en La Plata y en la ciudad de Buenos Aires, donde se secuestraron más de 35 kilogramos de cocaína, 15 de marihuana y grandes cantidades de éxtasis, LSD, metanfetaminas, entre otras sustancias. Además, los policías incautaron 11 armas de fuego; 328 cartuchos; 17 vehículos, 454.268 pesos; 42.935 dólares, 63 teléfonos celulares; dispositivos electrónicos y documentación de interés.

"Estamos muy conformes, de esta manera quedó totalmente desbaratada la organización criminal y sus 19 miembros detenidos. Seguimos trabajando junto a las fuerzas federales para identificar estas bandas y llevarles tranquilidad a los ciudadanos", dijo la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich.

En el comunicado de prensa no se hizo referencia sobre los gendarmes investigados por el juez Yadarola y el fiscal Guerberoff. "No se descarta que haya más gendarmes involucrados", explicaron voceros con acceso al expediente.

Según informaron a LA NACION fuentes judiciales, la primera parte de la investigación, es decir, el accionar de Svoiak, que en su declaración indagatoria se negó a declarar, ya fue elevada a juicio.

"Resulta imposible pensar que un pasajero [por Svoiak] que iba a volar al exterior no conociera que llevaba sustancia estupefaciente, sobre todo si se tiene en cuenta que la valija contenía dicha sustancia había sido despachada por el propio acusado", sostuvo la fiscal María Gabriela Ruiz Morales en el dictamen donde solicitó el juicio para el ciudadano ucraniano detenido en Ezeiza.

Un caso que generó sorpresa

Un sargento de apellido Hidalgo fue detenido por su presunto vínculo con una organización narco conectada con Ucrania. El gendarme trabajaba en un horno utilizado para quemar droga, que está ubicado en el Edificio Centinela, la sede de la Gendarmería. Se sospecha que el arrestado robaba parte de la cocaína decomisada en operativos y que era enviada por los juzgados para su incineración.

Los investigadores judiciales estiman que el sospechoso entregó a narcotraficantes al menos once kilogramos de cocaína.

Personal de Gendarmería investigó la posible falla de seguridad en la zona custodia de drogas y consiguió las pruebas que derivaron en el arresto del sargento Hidalgo. La causa se inició a partir del arresto de un traficante en Ezeiza.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas