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La procuradora deberá declarar como acusada por la compra de un edificio

Gils Carbó tiene que presentarse el 31 de agosto acusada de recibir "dádivas" por una operación inmobiliaria; lo decidió Ercolini justo antes del inicio de la feria

Sábado 15 de julio de 2017
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LA NACION
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El juez federal Julián Ercolini citó ayer a indagatoria a la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó , acusada de haber direccionado la licitación para la compra de la nueva sede del Ministerio Público Fiscal.

Ercolini firmó la citación ayer, minutos antes del inicio de la feria judicial, tres días después de haber recibido el dictamen del fiscal del caso, Eduardo Taiano, que sostuvo que había elementos para sospechar que su jefa había simulado una licitación que no fue tal y recibido "dádivas" en el marco de la compra del edificio Cangallo, donde ella tiene ahora su despacho.

Gils Carbó fue citada para el 31 de agosto próximo. Su declaración cerrará una ronda de indagatorias que incluye a otros diez acusados.

Esta citación se conoce cuando la relación entre la procuradora y el Gobierno atraviesa su momento de mayor tensión. Mauricio Macri, desde que asumió, le reclama la renuncia a Gils Carbó y la acusa de militar para proteger al kirchnerismo. Sin los votos para someterla a juicio político, explora distintos caminos para sacarla de su cargo. Ella se niega a irse si no es removida por un jury y denuncia un "hostigamiento".

Esta causa -la primera en la que la procuradora es citada a indagatoria- investiga la compra del edificio de Perón 667, donde funcionó hasta su venta la sede del grupo Bemberg. El Ministerio Público pagó, en 2013, $ 43.850.000.

Según Ercolini "existe motivo bastante para sospechar" que Gils Carbó y un funcionario que trabajaba bajo sus órdenes y hoy está suspendido, Guillermo Alfredo Bellingi "diagramaron un complejo entramado" para simular una licitación que estuvo direccionada.

Bellingi es medio hermano de Juan Carlos Thill, hombre que cobró 2.969.252 pesos de comisión como consecuencia de esta operación, a pesar de que no tenía experiencia en el rubro inmobiliario. En total, se pagaron 7.579.121 pesos en comisiones, lo que representa "un porcentaje inusual y significativamente superior al utilizado en el mercado inmobiliario", advirtió el juez.

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Gils Carbó alega que la licitación fue real y muy publicitada, que ganó el mejor precio, que se pagó por el edificio un monto menor que lo que indicaba la tasación y que ella desconocía que se hubiera abonado esa comisión. Sostiene además que la pagó la parte vendedora -Arfinsa, de la familia Bemberg-, no el Estado, y que entonces no hay perjuicio.

Para Ercolini, este argumento no es válido. Según el juez, sí hubo un "perjuicio a los intereses de la Procuración" porque "esa sideral suma de dinero repartida entre los supuestos intermediarios" la entregó la vendedora "a partir de lo que percibiera por la enajenación del inmueble". Por eso -dijo el juez- "en definitiva se trató de fondos provenientes del aludido órgano estatal".

Ercolini sostuvo que quienes cobraron fueron "personas interpuestas a fin de llevar a cabo la maniobra".

En cuanto a las pruebas, el juez no presentó ningún documento que acreditara por sí mismo que Gils Carbó ordenó direccionar la licitación ni que percibió dádivas. Según Ercolini, "la manera en que fuera pergeñada y llevada a cabo la maniobra permiten presumir la existencia de ofrecimientos y acuerdos previos para que, a cambio de dinero o de alguna otra dádiva [Gils Carbo y Bellingi], emitieran las disposiciones e instrucciones necesarias en la órbita de su competencia, e hicieran valer su influencia para que [...] el Ministerio Público Fiscal procediera a la adquisición de aquel inmueble".

Como prueba del direccionamiento, el juez relata que se hizo caer, adrede, una licitación anterior. También, que a instancias de Bellingi se cambiaron requisitos para adecuar el pliego a la situación del edificio de la calle Perón y que los vendedores de ese inmueble tenían información privilegiada y por adelantado. Fue así como el contrato entre la inmobiliaria y Thill se hizo el 4 de marzo de 2013, y la licitación para la compra se publicó el 6 de marzo de ese año, advierte el juez.

Los otros elementos contra los acusados son las comisiones exhorbitantes y el parentesco entre Thill y Bellingi, hijos de una misma madre.

También, los sucesivos retiros del dinero en efectivo que fue haciendo Thill de su cuenta bancaria. "Esas extracciones en efectivo que sucedieran al excepcional monto que ingresara a la cuenta bancaria de Thill, sin que tengan reflejo alguno en la adquisición de bienes muebles registrables o inmuebles, conllevan a la presunción de que el dinero haya sido entregado a otros intervinientes en la maniobra", sostuvo el fiscal, en un pasaje que Ercolini reprodujo en su fallo.

El juez también mencionó una posterior compra directa en favor de la vendedora del inmueble. La Procuración "adquirió el mobiliario, luminarias y centro de cómputos que formaban parte del edificio de la calle Perón" y le pagó 1.422.356 pesos. "La sospecha" que desarrolla Ercolini es que "parte de lo percibido" fue "repartido entre los funcionarios de la Procuración que intervinieran en el direccionamiento de la licitación". Los delitos por los que Taiano acusó a Gils Carbó son fraude, abuso de autoridad y cohecho.

Protagonistas del caso

Dos medio hermanos bajo investigación

Guillermo Bellingi

Subadministrador PGN

Gils Carbó lo nombró subadministrador con dependencia directa suya. Piloteó la anulación de una licitación anterior preadjudicada para la compra de un edificio y la convocatoria de la nueva licitación, sospechada de haber sido direccionada.

Parientes

Es hermano de Juan Carlos Thil, el broker de seguros que apareció como intermediario en la operación y cobró $ 3 millones de comisión

Dádivas

Para el juez recibió dádivas o dinero por direccionar la licitación

Juan Carlos Thil

Productor de seguros

Sin experiencia en bienes raíces fue contratado por una inmobiliaria de Vicente López para asesorar en la venta del edificio de US$ 8 millones, que quedó finalista en la licitación de la Procuración

A medida

El juez cree que los pliegos se hicieron a medida y que Thil llegó a la operación para contar con información privilegiada de su medio hermano

Contrato

Thil firmó el contrato de asesoramiento con la inmobiliaria antes de que se publicara la licitación. Sabía todo de antemano

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