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Conflictividad laboral: tensión en la mesa de negociación

Mientras que algunas empresas disminuyen sus planteles, hay un mayor esfuerzo por brindar más beneficios para lograr acuerdos

Domingo 16 de julio de 2017
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LA NACION
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Esta semana, protestas por el cierre de una planta
Esta semana, protestas por el cierre de una planta. Foto: Ricardo Pristupluk

El creciente y hasta violento conflicto por el despido de trabajadores de la multinacional PepsiCo, algunos de los cuales no adhirieron a la propuesta indemnizatoria de la empresa, no está cerrado. El viernes la Cámara Nacional del Trabajo ordenó a PepsiCo reincorporar a una decena de trabajadores porque consideró que no cumplió con el "Procedimiento Preventivo de Crisis". Pero no es el único que se vive por estos días. Otras empresas también enfrentan o ya enfrentaron esta disminución en sus filas. Por ejemplo, la autopartista Hutchinson despidió a 390 personas, el grupo Indalo, a 100, la química Carbonclor, alrededor de 100, y otras empresas como Banghó, que despidió a 200 personas, Walmart, a 50 y La Campagnola también siguieron este camino, entre otras.

En el caso de otra empresa grande que redujo su personal en varios cientos, "lo primero que se hizo fue sentarse con el gremio para plantear el problema que tenía la empresa: falta de competitividad", comenta uno de los abogados de la compañía.

También, como declaran puertas adentro muchas empresas que hoy están afilando el lápiz para contener números en rojo, "los convenios colectivos no se adaptan al trabajo del siglo XXI. Te quedás afuera cuando competís contra Brasil o México, por ejemplo. El mundo va a una velocidad y nosotros vamos a otra. Hay sobrecostos laborales y tributarios y si no tenés incentivos para quedarte, te vas".

A la hora de la peor decisión, que es el despido, los especialistas aseguran que normalmente se toman dos caminos: se va a un Procedimiento Preventivo de Crisis o "lo solucionamos nosotros, puertas adentro", dice otro abogado laboralista que prefiere no ser nombrado.

El Procedimiento Preventivo de Crisis está contemplado en el capítulo 6 de la ley 24013, y se refiere a que "con carácter previo a la comunicación de despidos o suspensiones por razones de fuerza mayor, causas económicas o tecnológicas, que afecten a más del 15 por ciento de los trabajadores en empresas de menos de 400 trabajadores; a más del 10 por ciento en empresas de entre 400 y 1000 trabajadores, y a más del 5 por ciento en empresas de más de 1000 trabajadores, deberá sustanciarse el procedimiento preventivo de crisis previsto en este capítulo". Se tramita en el Ministerio de Trabajo a instancias del empleador o del sindicato. Dentro de las 48 horas el ministerio cita a las dos partes y si no hay acuerdo, hay un período de negociación de 10 días.

Por su parte el Ministerio de Trabajo puede "recabar informes aclaratorios o ampliatorios sobre los fundamentos de la petición", también realizar investigaciones y poner en marcha otras medidas para informarse mejor sobre la situación. Durante el procedimiento, hay una orden de no innovar para ambas partes. Vencidos los plazos, se da por terminado.

"La conflictividad es lo opuesto al diálogo. Ante un problema hay que tener una agenda de conversaciones, de lo contrario falla la gestión y la política de las relaciones laborales. Cuando estás con la gente en la calle, ya no hay margen", agrega uno de los abogados de una multinacional grande.

Una agenda abierta a los números de la compañía, según los expertos, lleva a un mejor diálogo con los gremios, que pueden ver por qué no dan los números o cuál es la razón de la decisión. "Deben confiar en que no hay engaños. Estos diálogos pueden llevar mas de un año, no es cosa de un día para el otro. Hay que evitar la violencia y el sufrimiento que padecen las personas involucradas."

Por otro lado, durante los últimos años se dio un cambio con respecto a quién manda en el mundo sindical. La cúpula de los gremios es parte de la negociación, pero hay un nuevo jugador que cobra cada vez más importancia: las bases, o los delegados de las empresas y sus plantas, que muchas veces no responden a la dirigencia sindical. Con ellos también -dicen- hay que sentarse a dialogar.

En materia de la indemnización que prevé la ley, hoy hay un acuerdo tácito entre empresas y el Ministerio de Trabajo de llevarla al doble, aunque esto no fue aceptado por algunos, pocos, trabajadores de PepsiCo. Con un índice de desempleo de 9,2, en el primer trimestre de 2017 según el Indec, la doble indemnización por despido no justificado ya tuvo su protagonismo de 2002 a 2007, no fue fácil de derogar y suponía una permanencia mientras la tasa de desempleo llegara a las dos cifras.

En un momento en que los expertos consideran álgido para el empleo, la oferta por parte de las empresa va, además de mas dinero, hasta un año de cobertura médica extra y también algún tipo de asesoría externa para la reinserción laboral.

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