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Un indiscutido, una opción y un antojo de Angelici taponan a los pibes de Boca

Sobran los Nº 9: Benedetto es el titular, Bou el recambio, y el presidente quiere a Ábila; así, los delanteros de las inferiores del club emigran

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PARA LA NACION
Martes 18 de julio de 2017
Benedetto, autor de 21 goles, negocia para que le mejoren el contrato
Benedetto, autor de 21 goles, negocia para que le mejoren el contrato. Foto: Prensa Boca
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Si hay dudas que el título de Boca no disipó, al menos la consagración en el último torneo de 30 equipos dio lugar a una ratificación: el 9 es Darío Benedetto . Los 21 goles que marcó lo convirtieron en un imprescindible de la formación xeneize. Guillermo y Gustavo Barros Schelotto saben lo que significaría perderlo tanto como Daniel Angelici, que por ese motivo pondrá a disposición del atacante un nuevo contrato para mejorar sus ingresos. Si los Mellizos y el presidente coinciden en la importancia de retenerlo con el claro objetivo que significará la Copa Libertadores del año próximo, las discrepancias aparecen en cuanto a las alternati-vas para el goleador.

Cuando Benedetto no estuvo a disposición, los Barros Schelotto recurrieron a Walter Bou y el entrerriano respondió una y otra vez. Titular apenas en cinco ocasiones, supo adaptarse a un rol comple-mentario para capitalizar sus minutos en la cancha, que fueron 835 en 30 fechas. De las 20 ocasiones en las que ingresó desde el banco, 16 lo hizo para jugar menos de media hora sin sentirse acorralado por el cronómetro. Hizo goles importantes, como los que en la primera mitad del torneo les marcó consecutivamente a San Lorenzo, Racing y River. Después de haber llegado de Gimnasia en absoluto silencio, sus aportes hicieron el ruido suficiente para que los entrenadores lo consideren una pieza importante del plantel. Angelici, contrariamente, estaba dispuesto a negociarlo.

Pero la consolidación de Benedetto y el empuje de Bou no parecen suficiente. Al menos para el presidente, que está decidido a sumar a Ramón Ábila. "No me lo pidió Guillermo, es un jugador que me gusta a mí", aseguró el mandamás xeneize. El cordobés de 27 años -representado como Carlos Tevez por Adrián Ruocco- disputó este año 32 partidos en el Cruzeiro, de Brasil, y marcó 13 goles. Su último cotejo en el conjunto de Belo Horizonte fue el 29 del mes pasado, cuando ingresó en el segundo tiempo ante Palmeiras, por la Copa de Brasil. El libro de pases brasileño cierra el jueves, con lo cual Boca tiene esa fecha como plazo si pretende incluir jugadores en la negociación para reducir el desembolso monetario.

Las múltiples opciones pueden convertirse más en un problema que en una solución. Benedetto, Bou y Ábila como alternativas para una misma posición representan una sobreabundancia que puede resultar difícil de administrar. Y ellos se agrega el regreso de Andrés Chávez , que si bien prefiere jugar como extremo por la izquierda también puede hacerlo como clásico número 9.

Ante este panorama la mayor pérdida aparece al mirar hacia abajo, en dirección a las divisiones inferiores. Las apuestas por promover delanteros de la cantera no tienen lugar y todas las fichas se colocan en el mercado de pases. Así es como Boca ya tiene lista la venta de Facundo Colidio , para muchos la gran promesa xeneize, donde apenas estuvo tres años, después de haberse sumado a los 14 proveniente de Atlético de Rafaela. Antes de debutar en primera se irá al Inter, de italia, que está dispuesto a pagar 7 millones de dólares por su pase, cotización que se incrementaría considerablemente si llega al primer equipo del club que tiene a Javier Zanetti como uno de sus vicepresidentes.

Otro juvenil que podría ser vendido es Marcelo Torres, delantero de 19 años que llegó a concentrarse con el plantel, pero nunca siquiera fue al banco de suplentes. El Chelo fue el goleador del campeonato de Reserva ganado por Talleres, mientras que marcó cinco tantos en siete partidos disputados en el Sudamericano Sub 20 y dos en los 170 minutos que tuvo en cancha en el Mundial de Corea del Sur.

El año pasado Boca ya había dejado ir a otros dos centroatacantes de inferiores, Nicolás Benegas y Santiago Krieger, quien había manifestado públicamente su disconformidad por lo relegados que estaban los delanteros de inferiores. Años atrás, Lucas Pratto, Mauro Boselli, Lucas Viatri y Nicolás Blandi, entre otros, debieron mudar sus goles a otros destinos al no encontrar su lugar con la camiseta azul y oro.

La llegada de Ábila repetiría la conducta de Boca de sumar jugadores para sectores de la cancha que aparecen cubiertos; además de abrir un interrogante: si la inversión en las divisiones juveniles xeneizes es para nutrir su propio equipo o para comercializar lo que se moldea en años de trabajo.

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