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El reino del caos: una crisis tras otra en los primeros seis meses de la era Trump

El presidente republicano sigue sin encarrilar su gestión de gobierno, a menudo por sus propias limitaciones y por los choques con los legisladores de su partido en el Congreso

Jueves 20 de julio de 2017
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Agencia AFP
Trump, ayer, tras hablar ante la Comisión de Asesoramiento Presidencial sobre Integridad Electoral en la Casa Blanca
Trump, ayer, tras hablar ante la Comisión de Asesoramiento Presidencial sobre Integridad Electoral en la Casa Blanca. Foto: AFP / Saul Loeb

WASHINGTON.- Los primeros seis meses de Donald Trump en la Casa Blanca fueron una vorágine de escándalos, caos e indignación, que, a falta de un cambio importante, podría significar una condena para todo su gobierno.

Todos los presidentes norteamericanos enfrentaron crisis que parecían quitarle estabilidad a la Casa Blanca. Bill Clinton fue humillado por escandalosas investigaciones. Barack Obama demoró en superar un devastador derrame de petróleo. Pero pocos causaron tal indignación o se enfrentaron a tantas crisis seguidas como Trump en sólo seis meses.

"Ser consumido por el escándalo desde el primer día no es bueno, [no aprobar] ninguna legislación importante no es bueno, tener niveles de aprobación tan bajos con potencial para defecciones republicanas, todo esto no es lo que uno espera", dijo Julian Zelizer, profesor de Historia en la Universidad de Princeton.

Trump asumió el 20 de enero pasado declarando que Washington estaba en quiebra y sólo un hombre de negocios agresivo como él podía arreglarlo. Esa promesa parece haberse desintegrado.

La Casa Blanca continúa con escaso personal, poco calificado y luchando por atraer nuevos talentos. El personal existente admite estar agotado y desmoralizado.

La agenda política de Trump ha sido destruida: el muro fronterizo no se ha construido, el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (Nafta) no fue anulado, el acuerdo nuclear con Irán perdura y el Obamacare sigue vigente.

Incluso con los republicanos controlando ambas cámaras del Congreso, el influyente Drudge Report declaró que éste era el "Congreso más improductivo en 164 años".

En su discurso, Trump parece seguir en campaña, peleando con la prensa, los jueces, su propio partido, los demócratas y el ex director del FBI James Comey, a quien despidió. Un continuo goteo de evidencias amplifica las acusaciones de que su familia y sus asesores buscaron ayuda de Rusia para inclinar las elecciones contra Hillary Clinton.

También ha tenido puntos a favor: el grupo Estado Islámico ha sido virtualmente derrotado en Mosul (Irak) y Raqqa, la capital del llamado califato de EI en Siria, está sitiada. Trump cumplió con su promesa de desechar el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica y nombró con éxito al juez conservador Neil Gorsuch en la Corte Suprema.

Las victorias de Trump, sin embargo, han sido pocas. "No veo estos seis meses como un éxito y es difícil para mí ver el argumento de que lo fue", dijo Zelizer. Pero los presidentes pueden corregir el curso. El primer mandato de Clinton fue notoriamente difícil y, como Trump, sufrió una temprana derrota legislativa en materia de salud.

"La historia está llena de ejemplos de presidentes que aprenden de sus errores y pasan a tener grandes éxitos legislativos", dijo Alex Conant, estratega republicano de Firehouse Strategies, que sirvió en el gobierno de George W. Bush.

"En última instancia, los presidentes son juzgados por lo que hacen y Trump sólo tiene seis meses de vida. Todavía hay tiempo para que haga mucho. Todavía podría llegar a ser un exitoso presidente", agregó.

Para ello sería necesario hacer cambios, admite Conant. "Un par de reuniones con senadores y un puñado de tuits no van a lograr algo tan polémico como la reforma de la salud", ejemplificó.

El lunes pasado fracasaron los últimos intentos por superar las resistencias en las propias filas republicanas para encontrar un reemplazo del Obamacare. Todas las propuestas tendrían efectos negativos en la asistencia de millones de personas, según la oficina presupuestaria del Congreso (CBO).

Ha sido difícil para un partido dividido entre moderados preocupados por una posible eliminación de seguros a millones de estadounidenses con bajos ingresos y conservadores que quieren recortes más profundos en el Obamacare, que incrementó el número de ciudadanos con cobertura de salud.

No obstante, señala Conant, Trump todavía tiene tiempo y algunas de las habilidades necesarias para asegurar las victorias, siempre y cuando esté dispuesto a dar con el tono. "Durante toda su vida ha sido un buen vendedor y durante la campaña hizo un trabajo increíble energizando la base conservadora -dijo Conant-. Ésas son las habilidades que ahora necesita aplicar en el gobierno."

Pero Trump podría ser el peor enemigo de su gobierno. "Muchos de los problemas que enfrenta son él mismo, y no va a cambiar su personalidad", dijo Zelizer.

Michael Signer, demócrata, alcalde de Charlottesville y profesor de la Universidad de Virginia, dijo que "el camino hacia la legitimidad" para Trump "sería abrazar nuestras normas tradicionales y nuestro sistema de controles y equilibrios".

Si nada cambiara, los niveles de aprobación de Trump, históricamente bajos en 36%, podrían presagiar un traspié en las elecciones de medio término en 2018.

"Si los demócratas se fortalecen en tamaño o ganan poder en una o ambas cámaras, entonces el presidente estará en problemas", dijo Zelizer.

"Cuanto más acorralado se sienta, sus respuestas serán menos diplomáticas. Se enojará, atacará a sus atacantes. No creo que se vuelva más tranquilo en el Salón Oval, creo que a medida que las cosas se intensifiquen se va a poner mucho más complicado", sentenció.

El primer semestre del magnate, en cifras

36%

Aprobación

Según un sondeo de The Washington Post y ABC News de esta semana, la aprobación de Trump cayó cuatro puntos este mes, a 36%, en lo que resultó el nivel más bajo para un presidente norteamericano en los últimos 70 años después de seis meses de gestión; además, la desaprobación se elevó en cinco puntos, a 58%

991

Tuits

Su cuenta de Twitter fue la manera predilecta de Trump para comunicar sus anuncios y reacciones, en general con un tono enfático y combativo. En cambio, dejó de lado las conferencias de prensa: sólo una vez en seis meses se animó a responder preguntas de periodistas cara a cara

42

Leyes firmadas

El republicano emitió decenas de decretos y 42 leyes en lo que va de su gobierno, ninguna de ellas referidas a un tema de trascendencia para la economía y el bolsillo del contribuyente, como mejoras en infraestructura, la reforma impositiva o el nuevo plan de salud con el que pretendía deshacer el Obamacare

2

Acuerdos abandonados

En una muestra práctica de su tendencia a las decisiones unilaterales y proteccionistas, Trump sacó a Estados Unidos de dos acuerdos multilaterales de gran alcance, el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica y el Acuerdo de París sobre cambio climático, siempre con el argumento de que eran malos tratados que perjudicaban la economía norteamericana

21

Fines de semana

Trump pasó 21 de los 26 fines de semana desde que asumió la presidencia en propiedades que llevan su nombre, en muchos casos en su club Mar-a-Lago, en Florida. Durante la presidencia de Barack Obama, Trump había protestado contra los "excesivos" fines de semana de descanso del líder demócrata

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