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Península Valdés: todo lo que tenés que saber antes de viajar a ver las ballenas

Puerto Pirámides, a cien kilómetros de la ciudad de Puerto Madryn, recibe al año más de cien mil turistas con un mismo deseo: ver de cerca a uno de los mamíferos más grandes del mundo, la ballena Franca Austral

Viernes 21 de julio de 2017 • 00:11
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LA NACION
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Foto: Shutterstock

Asoman sus enormes colas que golpean el mar con fuerza y se acercan a la embarcación. Dicen los guías que "son curiosas". Hace dos meses comenzaron a llegar los primeros ejemplares al Golfo Nuevo y Península Valdés, y las vacaciones de invierno son una época ideal para hacer una de las excursiones más famosas de Puerto Madryn: el avistaje de ballenas.

En realidad, no hay cómo no verlas. Cuesta hacerse el distraído y aunque suene un tanto exagerado, las ballenas están por todas partes. Hay quienes aseguran divisarlas desde el avión pocos minutos antes de aterrizar en el aeropuerto de la ciudad; otros las descubren mientras pasean por la rambla y algunos de los hoteles frente al mar se ufanan de ofrecer habitaciones con vista "a las ballenas". También están los famosos avistajes a escasos metros de la costa desde las playas del área protegida El Doradillo. Pero, sin dudas, la opción por la que se inclinan más de cien mil turistas por año es la que propone salir en una de las embarcaciones que recorren el Golfo Nuevo y todo el perímetro de Península Valdés.

Los chorros rompen el silencio patagónico en cada respiración. Aunque las ballenas, como explica nuestro guía, no expulsan agua por sus orificios nasales -o espiráculos- que están en la parte superior de la cabeza. Al principio pueden verse como grandes manchas oscuras, pero cuando el ojo se acostumbra a su silueta se las detecta rápidamente. Aparecen en la superficie con su cuerpo salpicado de callos blancos y nadan por debajo de las embarcaciones, casi como jugando a las escondidas. Se muestran. A veces, con suerte, se las puede ver dando grandes saltos. Aunque, en realidad, los guías aseguran que “el avistaje lo hacen ellas”.

Declarada Monumento Natural Nacional, en 1984, la Ballena Franca Austral es uno de los mamíferos más grandes de todo el mundo: un macho promedio mide unos 15 metros de largo y pesa alrededor de 50 toneladas.

A partir de mayo, como todos los años, empiezan a llegar los primeros ejemplares a las cercanías de Puerto Madryn, y se quedan en la zona hasta mediados de diciembre. En esos meses, aprovechan las aguas calmas de los golfos Nuevo y San José para reproducirse, parir a sus crías y acompañar a sus ballenatos en las primeras incursiones por el fondo del mar. Por sus condiciones naturales, Península Valdés fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1999, y fue elegida por la revista National Geographic como uno de los diez mejores lugares de todo el mundo para ver ballenas. En este sentido, mientras dura la temporada, las "Gigantes de Valdés" se cuentan de a cientos, lo que garantiza avistajes dinámicos, en diversas situaciones y comportamientos.

Los avistajes embarcados sólo pueden realizarse por las seis empresas autorizadas para tal fin. Todos parten desde Puerto Pirámides, el único pueblo dentro de la reserva natural Península Valdés, que gracias al impulso del turismo hoy cuenta con casi mil camas para hospedaje. Hay distintas alternativas, en lanchas, gomones, catamaranes y hasta en un submarino especialmente construido para tal fin. Las excursiones se extienden una hora y media aproximadamente y son guiadas por expertos. En el camino de ida o vuelta de Península, los guías también recomiendan visitar el Centro de Interpretación Istmo Ameghino, donde hay información didáctica sobre la flora y fauna de la zona, ilustraciones y hasta una réplica a escala de una ballena.

Arriba del Yellow Submarine

Foto: Shutterstock

Una de las últimas propuestas turísticas que surgió en relación a las ballenas es la del semisumergible Yellow Submarine. Única en el mundo entero, se trata de la primera embarcación diseñada especialmente para avistar ballenas, que permite a los pasajeros observarlas tanto en superficie, desde la cubierta superior, como desde la cabina submarina, a través de las 40 ventanas que tiene bajo el nivel del agua. “Es una experiencia totalmente distinta. Yo siempre hago la misma comparación. Es como ver la punta del iceberg desde la superficie o descubrir el verdadero tamaño de esa masa de hielo bajo el agua. Algo parecido pasa con las ballenas -dice Juan Pablo Martorell, que coordina los avistajes a bordo del submarino desde su inauguración, hace cuatro temporadas-. Además, se produce una interacción única, porque las ballenas se acercan a la embarcación, son muy curiosas, y a través de las ventanas se las puede mirar a los ojos”, dice el capitán.

A partir de la semana pasada y hasta fin de mes, la compañía agregó otro horario de avistaje submarino por la tarde. “Siempre está completo, y como venimos con varios días de viento decidimos sumar una salida más. Lamentablemente dependemos de las condiciones meteorológicas para salir a navegar. Necesitamos que el mar esté calmo para que la gente tenga una buena experiencia”.

Desde la costa

También, a sólo 15 kilómetros de la ciudad, el Área Natural Protegida El Doradillo es uno de los mejores lugares para ver de cerca las rutinas de cortejo, nacimientos y cómo las ballenas madres les enseñan a nadar a sus crías de una punta a la otra de la playa. El acceso a la playa es libre, y es un espectáculo único en el mundo que se recomienda maridar con unos mates y canasta de picnic. Aunque el avistaje costero es una experiencia totalmente diferente, no deja de ser un paseo complementario.

Datos y precios

Cómo llegar: Andes Líneas Aéreas ofrece vuelos regulares entre los aeropuertos de la Ciudad de Buenos Aires y Puerto Madryn, de lunes a viernes, ida y vuelta. Cuestan desde 2274 pesos

Embarcados: Distintas operadoras ofrecen los avistajes en gomones o catamaranes, con tripulación y guía, de una hora y media de duración. Hasta el 31 de agosto, el costo de las excursiones regulares es de 1150 pesos y 575 pesos para menores hasta 12 años. En algunas operadoras se ofrece la versión sunset, que es un poco más cara. Más información en www.whalesargentina.com.ar; www.puntaballena.com.ar; www.southespirit.com.ar; www.pekesosa.com.ar; www.titobotazzi.com

Bajo el agua: Las navegaciones en el Yellow Submarine salen de Puerto Pirámides y tienen un costo de 2300 pesos, y 1150 pesos para niños de 4 a 12 años, hasta el 31 de agosto. También ofrecen avistajes tradicionales (www.yellowsubmarinearg.com y www.southespirit.com.ar)

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