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Cuando las uñas son un problema

Quebradizas, con estrías o porosas. Cómo están y qué hacer para lucirlas impecables; prevención y tratamientos

Sábado 22 de julio de 2017
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PARA LA NACION
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¿Qué hacer cuando las uñas se rompen?
¿Qué hacer cuando las uñas se rompen?. Foto: Shutterstock

Débiles, quebradizas, despegadas… cuando las uñas dejan de estar sanas se manifiestan de inmediato. Pueden ser un síntoma en sí mismo o un signo que evidencia algún otro problema. Siempre, se impone la consulta siempre con el dermatólogo.

¿Qué es qué?

Las uñas. Son la capa córnea de la piel. La función de las uñas es la de proteger la punta de los dedos. Su estructura es proteica, por eso necesitan de mucha energía para formarse y mantenerse sanas. Alerta: si los nutrientes del organismo no alcanzan, el déficit se reflejará en las uñas.

Fragilidad. Cuando se ven débiles y quebradizas puede deberse a problemas de salud como anemia, estrés o malnutrición. La causa también puede ser también una patología de la piel, como eccemas o psoriasis. O, simplemente, un mal cuidado diario. Entonces, ante la menor duda consultar.

Sanas. Para conservarlas saludables, lubricarlas con aceite de almendras tibio, aplicar geles, lacas o cremas con aminoácidos.

Cuidados

Rutinas a seguir. Mantenerlas limpias y prolijas, no muy largas. Es fundamental, ponerse guantes para lavar los platos y no excederse en el uso de alcohol en gel. Para lavar las uñas hacerlo con un cepillo suave, descartando cualquier material punzante o cortante. Chequear que los productos de manicuría y pedicuría estén esterilizados. Cuando se hacen las manos evitar que se retiren las cutículas para no aumentar el riesgo de inflamación e infecciones y para no secar las uñas. Si se recurre a una manicura semi permanente que sea de manera ocasional. Si hay algún problema instalado, optar por el esmaltado tradicional y no por el gel.

Malos hábitos. Hay gestos de todos los días que pueden afectarlas. Estos son el exceso de agua, el abuso con el contacto con lavandinas y detergentes y el uso de cosméticos de mala calidad. Todo esto puede provocar debilidad de la lámina, lo cual genera descamación o uñas en hojaldre, fracturas y despegues. ¿El resultado? Aspecto de uñas enfermas.

Productos. Lo que puede parecer una solución para las uñas frágiles puede terminar perjudicándolas más aún. Es el caso de las uñas gelificadas o semi permanentes que se ven impecables y así se mantienen por alrededor de 15 días, mejorando su estética. Pero su uso puede volver más finas todavía a las uñas proclives a problemas. Al afinarse se ven con menos brillo y con mayor tendencia a romperse.

Importante. Siempre elegir esmaltes y quitaesmaltes aprobados por la Anmat. Los quitaesmaltes más suaves no contienen acetona.

Problemas comunes

Cambio de coloración. Si las uñas se ponen marrones puede haber un lunar. Si se tornan amarillas, la causa más común es el contacto con la nicotina. También cambian de coloración por ingesta de medicamentos o por traumatismos cuando se tiene el hábito constante de morderlas. Esto también hace que se deformen y puede dar formación a lesiones acanaladas.

Estrías. Pueden presentarse en forma longitudinal y esto se relaciona con el envejecimiento. Cuando las líneas son transversales puede deberse a estrés o a traumatismos. Se detiene entonces el crecimiento y queda una uña hundida. Se indican aminoácidos orales, cremas ungueales con vitamina B6 y cistina. Debido a la detención del crecimiento por traumatismos, sobre todo en las del pie, o por factores emocionales pueden llegar a caerse. Si la razón es un traumatismo, por la práctica de deporte se aconseja proteger el dedo durante la actividad.

En hojaldre. La uña se separa en capas y su origen puede ser una enfermedad tiroidea, una mala nutrición, estrés o una falta de cuidado en las manos. Es una afección frecuente en mujeres. ¿Qué hacer? Aplicar aceite tibio, cremas con vitamina B6 y cistina durante cuatro meses. En este tiempo no esmaltarlas, limpiar con acetona o quitaesmalte, cortar con tijera o alicate y no limarlas.

Porosas. Cuando las uñas se ven demasiado porosas, se debe a que las manos se lavan con demasiada frecuencia. Ojo con los detergentes y los jabones y, también con el exceso de alcohol en gel. Mejoran después de usar productos locales indicados por un dermatólogo.

Despegadas. Se despega desde el borde y tiene una mancha blanca por encima. Es por traumatismo o por una infección que debe tratarse especialmente por un médico.

En los pies

Menos expuestas, sin embargo las uñas de los pies también requieren ciertos cuidados para estar sanas: usar medias de algodón que dejen respirar el pie; elegir calzado cómodo para las actividades físicas; no usar zapatos prestados ni prestar los propios; no dejar de ponerse ojotas en vestuarios públicos.

Asesoraron: Vanina De Marco, Ezequiel Chouela y Adriana Raimondi, dermatólogos miembros de la Sociedad Argentina de Dermatología.

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