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Una apuesta fuerte de Boca: por qué Centurión es la debilidad del Mellizo y los riesgos que asume Angelici al comprarlo

Ni por Tevez pidieron tanto los Barros Schelotto, a quienes les encanta su rebeldía y lo creen clave para ganar la Libertadores 2018; el presidente cambió de idea para aflojar tensiones

Viernes 21 de julio de 2017
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Foto: Archivo

Boca pagará seis millones de dólares para quedarse con Ricardo Centurión y, así, el presidente Daniel Angelici le dará un gusto a Guillermo Barros Schelotto . El Nº 10 fue parte fundamental dentro del equipo de los Mellizos, que ayer festejaron al enterarse de la noticia en el Complejo Internacional del Este (Paraguay), donde están haciendo la pretemporada. Este es el final de una historia que tuvo muchos capítulos, desencuentros, opiniones distintas entre los dirigentes y el cuerpo técnico y finalmente un consenso para cerrar una transferencia que involucró a otros tres clubes: San Pablo (poseedor del 70% de la ficha), Genoa de Italia (donde se había hecho la revisión médica y estuvo a punto de firmar ayer) y Racing (dueño del 30%). Pero todas decisiones tienen sus costos. Los monetarios, se conocen. Los otros... son riesgos con los que asumió correr Angelici.

La comisión directiva no quería comprar el pase del jugador, que a lo largo de su año en el club generó fastidios al exponer la imagen de la institución con variados sucesos extra futbolísticos. Entonces, ¿por qué finalmente se lo compró? En parte, porque reconocen lo desequilibrante que puede ser Centurión ofensivamente. Pero también... para equilibrar. El accionar excesivamente individualista del presidente a la hora de negociar los refuerzos había enojado a Guillermo (como informó la nacion en su edición de ayer). Así, el dirigente calmó las aguas: la vuelta de Centurión le generó satisfacción al DT.

Los Mellizos transitan su cuarto mercado de pases en la Ribera. En este tiempo se acostumbraron a una forma de manejo personalista de Angelici: ellos piden ciertas caras que luego no siempre llegan pero -además- pueden recibir otras que nunca solicitaron. Hay varios ejemplos, como los casos actuales de Cristian Espinoza y Wanchope Ábila : "Si yo pienso que un jugador le puede traer buenos resultados a la institución, no dudo en gestionarlo por mi cuenta", reconoce Angelici. Sin embargo, el entrenador no ve en ellos las prioridades que hoy necesita para empezar a armar el equipo pensando en la Libertadores 2018. Por eso es que se le plantó al presidente y le volvió a pedir que hiciera el esfuerzo económico por Ricky, que estuvo a punto de firmar su vínculo con el Genoa, pero que siempre tuvo la intención de seguir en el xeneize. Incluso, dejando a la vista estrategias para que todo tuviera un final feliz, llegó a decir: "Si no me quedo en Boca, me retiro del fútbol".

Pero consciente Angelici de que sus acciones le estaban trayendo algunos cortocircuitos con el Mellizo, ayer por la mañana emparejó el ofrecimiento de Genoa (4.200.000 dólares por el 70% del pase). Al presidente le gustan los jugadores con poder de reventa y no parece ser el caso de Centurión: no por cómo juega ni su edad (24 años), sino porque sus actitudes fuera del campo le bajan la cotización. ¿Será un beneficio o Boca adquirió un problema de difícil solución?

Ahora bien: ¿Por qué Centurión es una debilidad para Guillermo? El DT cree que la obtención del título continental puede ser más factible a partir de la rebeldía que lo caracteriza (como el Mellizo en su etapa de jugador), la manera en la que encara a los rivales, la facilidad pintoresca para sacarse marcadores de encima y la obsesión que tiene de ser ídolo y quedar en la historia del club. Para él, Centurión es tan trascendental en su idea de juego que ni siquiera las cinco situaciones extra futbolísticas (ver aparte) lo impulsaron a querer sacarlo. No sólo eso: cuando los dirigentes analizaban sancionarlo económicamente, él les suplicó que el reto sólo se hiciera mediante una conversación. "Centurión debe aprender que el jugador de Boca debe ser profesional las 24 horas, pero de todas maneras yo analizo cómo se comporta con la ropa del club puesta. En ese sentido, siempre me cumplió", lo justificó Guillermo. Pero otros jugadores no recibieron el mismo apoyo: Daniel Osvaldo, el Cata Díaz y Agustín Orion debieron irse por la puerta de atrás. Y ni por Carlos Tevez (cuando fue tentado por los millones chinos) hicieron tanta fuerza para convencerlo desde el cuerpo técnico. Sólo ayer, Guillermo lo llamó siete veces a Centurión para convencerlo de que no firme con Genoa y se tome el primer avión a Buenos Aires.

Además, sus compañeros de equipo le otorgan el mismo valor que los Mellizos. Darío Benedetto lo eligió como uno de los mejores socios que tuvo en su carrera, pero la mayor muestra de afecto por parte del equipo se evidenció en Bahía Blanca, cuando Boca se coronó campeón antes de jugar: al primero que pusieron en andas tanto dentro del hotel como a la vista de los hinchas que festejaron en la calle fue a Centurión.

La historia del rápido regreso del wing seguirá dando que hablar a pesar de que esté todo acordado. Generó una pequeña ruptura entre el presidente y el entrenador, así como también entre Angelici y su comisión directiva, que una vez más no se siente tenida en cuenta como cuando se encaró tanto la compra (2015) como la venta (2016) de Tevez. Hay aguas divididas. Sólo Ricky, que se sumará a los trabajos del plantel en Ciudad del Este entre lunes y martes, puede volver a unirlas. Su desafío, claro está, como el de todo Boca, será la Copa Libertadores.

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