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Alejandro Finocchiaro: "Los gremios se apropiaron de la escuela pública y se instaló esta escuela pública que no genera incentivos para la mejora"

El nuevo ministro de Educación nacional dio su visión acerca de la responsabilidad del estado y de los gremios docentes en la crisis educativa

Sábado 22 de julio de 2017
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PARA LA NACION
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El pase a retiro de la paritaria nacional. El descuento de los días de paro docente. Exigir la recuperación de los días de clases perdidos por los paros durante las vacaciones de julio. Instalar el debate en torno al presentismo. Ése es parte del arsenal en la “batalla cultural” por la educación pública, como insiste el nuevo ministro de Educación de la nación, Alejandro Finocchiaro, que el funcionario está dispuesto a desplegar. Sin embargo, los gremios resisten y la justicia a veces les da la razón.

-¿Es la mejor estrategia para relacionarse con los gremios la que lanzó en su gestión en provincia de Buenos Aires?

-El gobierno de María Eugenia Vidal ganó en la justicia y ya se han descontado la mayoría de los días de paro y ese dinero no se va a devolver. Con respecto al cronograma de recuperación de días de clase, los gremios consiguieron que un juez muy polémico llamado Arias, que no cree en la independencia de los poderes e intenta gobernar desde el poder judicial, lo frenara. La decisión de recuperar días de clase en receso escolar, cuando los docentes igual tienen que trabajar, es un acto político no judiciable. Son todas batallas culturales que tenemos que seguir dando para revalorizar la escuela pública.

-Estuvo gestionando el área de Carrera Docente en CABA y fue ministro de Educación en PBA durante año y medio pero no logró instalar el tema del presentismo en la negociación con los gremios. ¿Por qué es tan difícil introducir cambios en la carrera docente?

-En CABA dimos una batalla excepcional y hoy los docentes ya no son elegidos por los gremios sino por un sistema transparente de concursos por puntaje. En PBA, con Guillermina Tiramonti hicimos la capacitación “Buenos Aires Hace Escuela”, que formó 120 mil docentes en 2016. Como ministro de la provincia no autoricé un solo curso que no fuera del estado. Los cursos de empresas privadas o gremios que siguieron fueron aquellos que tenían una duración de dos años y habían sido firmados antes de mi gestión. Esas también son batallas que hay que dar. No fue gratis haberlo hecho; las presiones que uno recibe.

-¿De los gremios?

-Sí, y de las empresas. En la provincia romper con un negocio importante. No estoy hablando de un negocio espúreo.

-¿Por qué el estado nacional no se decide a encarar cambios contundentes para que los docentes dejen de ser ciudadanos de segunda categoría en términos de sus calificaciones profesionales?

-Tiene que ver con una valoración de la escuela pública distinta de la que se tenía hace 40 o 50 años, cuando el estado decidió alejarse. Distintos sectores del sistema se apropiaron de la escuela pública y se instaló esta escuela pública que burocrática, con cantidad de paros por año, que no genera ningún incentivo para la mejora.

-¿Con “sectores” se refiere a los gremios?

-Sí, fundamentalmente los gremios. Quien defiende la escuela pública es el estado y el estado y la batalla fundamental, que hemos dado en CABA y en la provincia de Buenos Aires, es para que el estado recupere la capacidad de definir las políticas públicas educativas. A partir de ahí se va a volver a prestigiar no sólo la escuela pública sino también la profesión docente. Con los gremios discutimos condiciones salariales y laborales pero no si podemos cambiar la curricula de un nivel escolar.

-¿Significa quitarle poder a los gremios?

-No. Lo que tiene que hacer el estado es recuperar lo que nunca debió haber perdido. En 1920 Argentina tenía una tasa de alfabetización superior a la de Estados Unidos; era la más alta de toda América. Fue porque desde la segunda mitad de siglo hubo una clase dirigente que dio las batallas que había que dar por la educación. Nosotros hemos empezado a dar esas batallas. La batalla en la provincia de Buenos Aires no tuvo tanto que ver con un punto más o menos en el porcentaje de paritaria sino con poner en el eje del debate los temas que queremos visibilizar que son un problema para la educación argentina. Y nosotros los vamos a llevar a adelante y los que nos continúen a nosotros. La educación en Argentina tiene que mirar hacia el futuro. Tiene que dejar de mirar hacia el pasado porque aún esa buena escuela pública en la que nos formamos nosotros, hoy se revela ineficiente porque han pasado 40 años.

-Las pruebas Aprender vuelven a lanzarse en octubre. Uno de los problemas del operativo del año pasado fue lograr que los alumnos vayan a dar las pruebas y las respondan efectivamente. ¿Qué están haciendo para asegurar mayor participación?

-Ese es un cambio cultural, resistido el año pasado, le pusimos el cuerpo todas las jurisdicciones y salió muy bien. Cuando la ciudadanía vea que no es lo que le habían dicho los que operaron en contra del operativo Aprender -que si le va a mal, lo van a echar de la escuela por ejemplo-, se van a dar cuenta de que lo que en realidad hicimos fue tener diagnósticos. Si este año nos fuese mal, insistiríamos el que viene porque los grandes cambios culturales los protagonizan personas que tienen convicción y son obstinados. A Sarmiento le decían el loco porque miraba hacia un futuro que nadie podía prever. En 1920 cuando Argentina logra la tasa de alfabetización más alta de toda América, Sarmiento hacía muchísimos años que había muerto.

-¿Por qué se repite la crisis educativa del año pasado en Santa Cruz, otra vez con un paro docente que ya lleva casi 90 días, y qué pudo haber hecho el ministerio de educación nacional para evitarla?

-La provincia de Santa Cruz tiene un problema estructural producto de muchísimos años de malos gobiernos o de desgobiernos. Cuando una provincia está quebrada, no se pueden pagar los sueldos aguinaldos, aumentos. El sueldo de junio y los aguinaldos del sector docente se han pagado por una intervención del gobierno nacional. El gobierno nacional asiste a la provincia pero es la provincia la que tiene que encontrar el camino de salida. El estado nacional no va a tener una paritaria con los gremios santacruceños.

-Los chicos santacruceños que terminan este año el secundario y casi no tuvieron clases el año pasado ni este año, ¿van a recibir el título secundario?

-Es una decisión de la provincia de Santa Cruz. Entiendo que si no hay clases, no se puede promover si se quiere que los títulos tengan validez nacional.

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