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Todo vale para ver el Abierto Británico: el campamento que aloja a miles de personas en el parque de la ciudad

Lejos de los hoteles y la comodidad, el torneo ofrece una experiencia distinta que cada vez suma más adeptos

Sábado 22 de julio de 2017 • 07:16
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LA NACION
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El campamento del Open
El campamento del Open. Foto: The Open

SOUTHPORT, Inglaterra.- Son sólo 90 mil las personas que viven aquí, donde se está disputando el 146º Abierto Británico. En sólo siete días, son cerca de 220 mil personas las que presencian este campeonato, haciendo que la capacidad hotelera aquí colapse. Por eso algunos alquilan cuartos en algunos departamentos, otros directamente viven en otras ciudades y viajan en tren para presenciar el British Open. Pero en el corazón de esta ciudad, los organizadores encontraron una alternativa diferente, curiosa y por demás entretenida.

El parque más grande se llama Victoria Park. Son poco más de 13 hectáreas, un predio que a lo largo del año tiene diversos usos. Descanso, paseo, recitales, eventos. Todo puede suceder allí. Sin embargo durante las últimas dos semanas sus cinco puertas estuvieron cerradas. Sólo una abre desde el martes pasado y está celosamente custodiada. Allí dentro aguardan 1000 carpas y una experiencia distinta para vivir el Abierto Británico. Es una de las tantas ideas que adoptaron para seducir a los espectadores y brindar algo distinto. Alojamiento, comida, diversión y hasta traslado a la cancha, todo está garantizado.

Las carpas en el Victoria Park de Southport, un alojamiento distinto para los hinchas
Las carpas en el Victoria Park de Southport, un alojamiento distinto para los hinchas.

Son 1000 carpas las que colocaron y los espectadores agotaron su capacidad. Este lugar está lleno desde el miércoles pasado, hasta que termine el campeonato. Calculan, según le aseguraron a LA NACION, poco más de 3000 personas por día. "Hoy no tenemos el número exacto ya que algunos reservaron toda la semana y otros por menos. Sí sabemos que ya no hay vacantes y por eso estamos muy contentos", dice Matthew, uno de los encargados de la admisión en el lugar.

Esta idea surgió unos años atrás, cuando empezaron a notar que los padres querían ver el torneo pero sus hijos se aburrían. "Está pensado para que no se despierten, vean golf, después del vuelvan al hotel, coman y duerman. Aquí los chicos juegan al fútbol por la mañana, conocen a otros de su edad... a la noche tenemos algunos recitales, juego. Tratamos de brindarles diversión a toda la familia", le cuenta a LA NACION.

Gente de todas las edades duerme allí. Todo lo que concierne a las carpas depende de la organización -los precios varían entre los 50 y los 90 dólares, dependiendo de la cantidad de gente que sean- y las personas deben llevar sus bolsas de dormir, frazadas o lo que necesiten para protegerse del frío. Ofrecen el desayuno y se puede comprar comida. Igualmente este lugar tiene un supermercado enfrente y está a metros del centro de la ciudad. Inclusive a pocas cuadras hay un parque de diversiones para los más chicos.

Las carpas en el Victoria Park de Southport, un alojamiento distinto para los hinchas
Las carpas en el Victoria Park de Southport, un alojamiento distinto para los hinchas.

"Es la primera vez que lo hacemos y nos resultó una experiencia distinta. Vinimos con nuestros dos hijos, de 14 y 11, y lo volveríamos a hacer en el futuro", dice Patrick, uno de los miles que duermen aquí. Familias enteras, parejas o jóvenes, aquí no importan las edades. "Somos tres amigos que vinimos por el fin de semana desde Liverpool. Nos sale más barato que ir a un hotel", dice Julian, de 23 años, el único que se anima a hablar de los suyos.

El éxito de esta experiencia, entienden los organizadores, fue haber atraído una gran cantidad de público "joven". Calculan que cerca del 60% de los que están allí tienen menos de 35 años. Por eso aseguran que lo continuarán realizando en los años que vendrán.

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