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Los fantasmas de De Vido: dos nuevos arrepentidos dispuestos a contar secretos

Se trata de los lobbistas brasileños Jorge y Bruno Luz; confesaron el pago de coimas para que Electroingeniería se quede con Transener

Domingo 23 de julio de 2017
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LA NACION
Foto: Archivo / Fabián Marelli

Más problemas para Julio De Vido. Ahora, desde Brasil. Dos lobbistas acusados de intermediar en el pago de coimas para que la empresa cordobesa Electroingeniería se quedara con Transener se acogieron al régimen de la delación premiada y comenzaron a declarar ante Sergio Moro, el juez a cargo de la megacausa Lava Jato.

Jorge Luz y su hijo Bruno ya confesaron que ellos se encargaron de pagar US$ 15 millones en coimas a cuatro funcionarios brasileños -un ministro, dos senadores y un diputado-, y aportaron documentos que demuestran cómo completaron esos pagos, a través de una cuenta bancaria identificada como "Headliner" en Lugano, Suiza.

Detenidos en Brasil desde el 25 de febrero cuando los extraditaron de los Estados Unidos, los Luz son acusados de integrar una red dedicada a la distribución de "propinas" en el área internacional de la petrolera estatal brasileña, Petrobras, para destrabar negocios multimillonarios que beneficiaron a múltiples empresas; entre ellas, Electroingeniería, de imparable expansión durante el kirchnerismo.

Los investigadores brasileños avanzaron contra los Luz tras detectar indicios de que pagaron coimas por US$ 40 millones, de los que US$ 15 millones se destinaron a "aceitar" la venta de barcos a Petrobras con la ayuda de otros dos lobbistas, Fernando Soares y Julio Camargo, y el entonces director del área internacional de la petrolera, Néstor Cerveró.

Los tres, Soares, Camargo y Cerveró, ya fueron condenados. El juez Moro impuso 16 años de prisión a Soares, 14 años a Camargo y 12 años a Cerveró. Y los tres ya se acogieron al régimen de la delación premiada, para reducir así su tiempo tras las rejas a cambio de entregar documentación y relatar lo que hicieron y presenciaron durante años.

En la misma senda, en su primera audiencia con Moro, el miércoles último, los Luz confirmaron los sobornos por US$ 15 millones por la venta de barcos a Petrobras. También aportaron detalles sobre otros 11,5 millones de reales en coimas que pagaron a dos senadores, Renan Calheiros y Jader Barbalho, y un diputado, Anibal Gomes.

Durante esa primera audiencia, los Luz no aludieron a De Vido, a su asesor Roberto Dromi, a Electroingeniería ni a Transener -por entonces bajo la órbita de Petrobras-, aunque sí validaron tramos sustanciales de las delaciones de Soares y Cerveró, los otros protagonistas de la operatoria ilícita devenidos delatores.

¿Qué había confesado Cerveró? Admitió que cobró US$ 300.000 de coima por la venta de Transener a Electroingeniería, entre 2006 y 2007 y declaró que "ciertamente el ministro Julio De Vido recibió más que eso como propina".

En su resolución posterior, de fines de febrero pasado, Moro fue más cauto que Cerveró. Sólo planteó que corrió dinero negro para "el pago de propinas a diversos funcionarios públicos como resultado de tal negocio". Y detalló que los Luz facilitaron diversas "actividades criminales de políticos argentinos".

¿Cómo habrían sido esas "operatorias criminales"? Según Moro, los lobbistas Luz y Soares actuaron como puentes mientras se multiplicaban las reuniones -en Buenos Aires y en Brasil- entre Cerveró, De Vido, Dromi y los dueños de Electroingeniería, Gerardo Ferreyra y Osvaldo Acosta.

Gracias a esos sobornos, completó Moro, y "a pesar de que el negocio estaba cerrado con el fondo americano Eton Park, después de que Cerveró aceptara beneficiar a Electroingeniería, la combinación del pago de una propina y la negativa del gobierno argentino a [aceptar] al fondo americano como comprador de Transener, incluso con la intervención criminal de políticos argentinos, Transener fue comprada por Electroingeniería".

"No hay ningún santo"

¿Qué declaró Jorge Luz? Aunque no aludió aún a De Vido, sí confirmó que ayudó a Soares a establecer los puentes para que las coimas llegaran a políticos y ejecutivos de Petrobras, como Cerveró. "Si hay alguien dispuesto a cobrar, hay alguien dispuesto a pagar", sintetizó.

Según Luz, en los esquemas de corrupción de Petrobras "no hay ningún santo", y explicó que él era uno de los encargados de los pagos delictuales para obtener el apoyo de Cerveró, por entonces director del área Internacional de Petrobras, y de su par Abastecimiento, Paulo Roberto Costa.

El avance de la megacausa Lava Jato se asemeja a las fichas de dominó que, en su caída, empujan a otras fichas que, a su vez, empujan a otras más. ¿Por qué? Porque Jorge Luz se sentó en el banquillo de los acusados tras las confesiones de Soares y Cerveró -quienes admitieron que recibieron dinero negro de Luz-, pero también del empresario Milton Schahin, quien a su vez admitió que fue uno de los que le entregaron dinero -en su caso, US$ 2,5 millones- para pagar esos sobornos.

Conocido en Brasil desde hace décadas como un "operador de operadores" o el "decano" de los lobbistas en su país, Jorge Luz apunta ahora a obtener alguna reducción de su condena si aporta información valiosa a la Justicia. Pero para eso deberá aportar más datos y evidencias. Más problemas para De Vido.

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