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Otro escándalo golpea la credibilidad de la industria de autos alemana

Los grandes fabricantes están acusados de haber formado un cartel desde 1990; el caso puede afectar tanto su imagen como sus finanzas

Martes 25 de julio de 2017
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BERLÍN.- Bajo sospecha de haber formado un cartel durante décadas, la poderosa industria automotriz alemana quedó envuelta en un nuevo escándalo que podría ser extremadamente costoso para sus finanzas y su imagen.

Casi dos años después de que saltaron a la luz las irregularidades en los niveles de emisión de los vehículos diésel, las sombras de duda amenazan con empañar de nuevo el prestigio de uno de los pilares de la economía alemana.

La revista Der Spiegel reveló que los grandes constructores del país (Volkswagen, Audi, Porsche, BMW y Daimler) habrían mantenido desde 1990 reuniones secretas para acordar aspectos técnicos de sus vehículos, en perjuicio de los consumidores.

Más allá del costo potencial, "mantener transacciones secretas, con el escándalo del diésel como trasfondo, es también una absoluta catástrofe para la credibilidad de la industria automotriz alemana", advierte Stefan Bratzel, director del Center of Automotive Management.

Con las elecciones generales previstas para septiembre, seguramente el gobierno alemán va a levantar el tono sobre este tema.

Un allegado a Angela Merkel, el diputado conservador Volker Kauder, llamó ayer a "hacer tabla rasa" con esto. "Se deben decir las cosas claramente: el derecho y la justicia valen también para la industria automotriz", insistió. Sin embargo, el gobierno señaló que dejará en manos de las autoridades europeas el esclarecimiento del presunto cartel.

Si esto fuera exacto, "sería una gigantesca estafa a los clientes y proveedores, e incluso a medianas empresas", advirtió el rival socialdemócrata de la canciller, Martin Schulz.

Volkswagen habría hecho "una especie de autodenuncia" a las autoridades anticartel en julio de 2016, al igual que Daimler, seguramente con la esperanza de obtener algo de clemencia de parte de los gendarmes de la competencia, puesto que las multas por pactos pueden ser enormes.

La multa de Bruselas o de la oficina anticartel alemana puede llegar al 10% de la facturación de cada empresa. En este caso podría rondar los 50.000 millones de euros, según los ingresos del sector en 2016. A ello se añadirían las denuncias de los clientes, que no se harían esperar.

Las marcas se habrían reunido varias veces para determinar el tamaño de los depósitos de AdBlue, un aditivo que permite reducir las emisiones contaminantes de óxido de nitrógeno, según el semanario. Al ser los grandes depósitos más caros, habrían optado por otros más pequeños, cuyo contenido de líquido no sería suficiente para eliminar estas emisiones.

Klaus Müller, responsable de la federación alemana de asociaciones de consumidores, advirtió que miles de automovilistas podrían querellarse "por haber posiblemente pagado precios demasiado altos" por sus vehículos.

Elucidar la eventual colusión puede llevar mucho tiempo. Por ahora, no hay ninguna investigación oficial al respecto. Bruselas y la oficina anticartel alemana indicaron "haber recibido informaciones", que "están siendo examinadas por la comisión", indicó el sábado el ejecutivo europeo.

Volkswagen, cuyo consejo de vigilancia tendrá una reunión excepcional mañana, no ha dicho nada aún. Daimler se limitó a indicar que aplica su programa interno de respeto al derecho de la competencia.

BMW negó anteayer cualquier acuerdo con sus competidores respecto de las emisiones de sus vehículos diésel y afirmó que no manipuló ninguno de sus modelos. Según Der Spiegel, el cartel automotor está en parte vinculado a las emisiones contaminantes.

Antecedentes de indemnización

Gases contaminantes

En 2015, Volkswagen aceptó que había alterado con un software los indicadores de emisiones de gases contaminantes en 11 millones de sus vehículos diésel en Estados Unidos

Aceleradores atascados

Durante 2009 y 2010, Toyota realizó una retirada masiva de vehículos, ya que registraron algunos aceleradores que se atascaban. La empresa tuvo que pagar 1200 millones de euros como compensación

Más uso de nafta

Los vehículos Hyundai y KIA gastaban más nafta que la que indicaban, según una investigación de 2012. El escándalo derivó en el pago de cerca de 300 millones de dólares en multas para las compañías

Defecto en el encendido

En 2013, General Motors fue acusada de ocultar un defecto en el encendido de los autos. Tuvo que pagar 900 millones de dólares a las autoridades americanas y 625 en un fondo de compensación

Agencias AFP y DPA

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