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El Instituto Próvolo tiene un nuevo comisario apostólico

Para avanzar en la investigación del caso, el Papa designó a monseñor Bochatey

Martes 25 de julio de 2017
El instituto Próvolo
El instituto Próvolo. Foto: Archivo

El Vaticano nombró al obispo auxiliar de La Plata, monseñor Alberto Bochatey, "comisario apostólico" para la congregación religiosa que regentea los institutos Próvolo de Mendoza y la capital bonaerense, donde la Justicia investiga casos de abusos sexuales de niños hipoacúsicos.

El comunicado de la nunciatura apostólica, que se difundió ayer, señala que "la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica nombró a monseñor Alberto G. Bochatey, obispo auxiliar de La Plata, comisario apostólico ad nutum Sancta Sedis para todas las comunidades y los sodales de la Compañía de María para la Educación de Sordomudos".

Este oficio de comisario implica la atribución a monseñor Bochatey de todas las competencias que el derecho propio del instituto y el derecho universal de la Iglesia Católica atribuyen al gobierno del instituto religioso en cuestión, subrayó el comunicado oficial.

Bochatey, en diálogo con LA NACION, dijo que su designación es una "muestra más de la preocupación de la Santa Sede por poner luz sobre la situación", y luego confirmó que, entre otras tareas, tendrá la responsabilidad de avanzar en la investigación canónica por los abusos denunciados en el Instituto Próvolo. Bochatey también colaborará con la justicia ordinaria en los procesos abiertos, de ser requerido, y definirá si es necesario o no cerrar los centros educativos religiosos, entre otras atribuciones.

"Recibí la noticia hace una semana y estoy poniéndome al tanto de cada uno de los detalles del caso. He sido designado superior de los miembros de la congregación y daré un informe al Vaticano de todas las decisiones que se vayan tomando. Mi rol no está ligado en forma directa con las causas civiles y penales que ya están en marcha. La verdad debe conocerse y esperemos que la Justicia defienda a las víctimas."

En ese sentido, la justicia mendocina investiga al menos 27 denuncias contra los sacerdotes Nicolás Corradi, de 82 años y con acusaciones previas por el mismo delito perpetradas en una casa religiosa de Verona (Italia), y Horacio Corbacho, de 55. También a tres empleados del instituto: José Luis Ojeda, Jorge Bordón y Armando Gómez. Todos están imputados por "abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y la convivencia preexistente con menores, en concurso real con corrupción de menores".

En relación con el caso, ayer fue suspendida la audiencia para definir la prisión domiciliaria de la monja japonesa Kosaka Kumiko (Bochatey aclaró que Kumiko no es miembro de la congregación), acusada de ser quien entregaba a los niños para ser sometidos a abusos sexuales, ocurridos entre 1998 y 2016.

En mayo pasado, los sacerdotes cordobeses Dante Simón y Juan Martínez, enviados a Mendoza por el Vaticano para iniciar un proceso canónico contra Corradi y Corbacho, declararon como testigos ante el fiscal Flavio D'amore, a cargo en forma interina del expediente por licencia de su colega, Gustavo Stroppiana. Una de las consecuencias de esa investigación, según confirmó Bochatey, fue su nombramiento.

La Compañía de María para la Educación de Sordomudos fue fundada el 23 de septiembre de 1839 en Verona, Italia, por Antonio Próvolo, y los primeros miembros de esta congregación llegaron a la Argentina en 1914. Se establecieron en La Plata y luego en Mendoza, donde hay casas religiosas y colegios. Detrás de sus muros se esconde el horror.

Alberto Bochatey

Obispo auxiliar de La Plata

Hace una semana recibió la noticia de la Santa Sede, y tendrá la responsabilidad de avanzar en la investigación canónica del caso. Reportará en forma directa al Vaticano sobre todas sus acciones

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