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¿Las pantallas son las culpables de los altos índices de miopía en chicos?

Se relaciona con causas ambientales y socioculturales y no genéticas; Los especialistas recomiendan mayores actividades al aire libre y menos tiempo de visión corta, sea con libros o pantallas

Miércoles 26 de julio de 2017 • 00:58
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PARA LA NACION
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Foto: Shutterstock

Todos los años, en esta misma época, diferentes estudios alertan sobre una posible epidemia de miopía infantil . No importa el lugar del mundo de donde surja la alarma, todos tienen algo de razón: el incremento del uso de aparatos electrónicos está afectando la vista de los más chicos. Pero no es la tecnología la culpable, sino el exceso de visión corta. Algo que sucedía aún antes de que existieran siquiera los teléfonos inteligentes.

El doctor Fernando Guiñazú Lemos, miembro de la Subcomisión de Refracción y Contactología Médica del Consejo Argentino de Oftalmología, cita un estudio del oftalmólogo Albrecht von Gräfe de 1883 para ilustrar esta problemática casi histórica en el que se concluye que a mayor exigencia visual cercana, más prevalencia de miopía. En ese momento, cuando no existían las pantallas, los más afectados eran los estudiantes avanzados (32.4%) y los mercaderes (15.8%) contra los artesanos (5.2%) y granjeros (2,5%).

Más de 100 años después, los estudios siguen sugiriendo que mirar de cerca es una de las principales causas de la miopía. "Algunos han demostrado que los niños que realizan trabajos a corta distancia (teléfonos móviles, consolas, computadoras) presentan una mayor prevalencia de miopía aunque en otros trabajos esto no se ha demostrado", indica Guiñazú Lemos y cita otro documento que demuestra que aumentar una hora el tiempo de estancia al aire libre puede reducir un 2% la probabilidad de desarrollar miopía y si es una hora al día, se reduce un 0,87%.

"Se da en los niños porque pasan más horas en la visión cercana. Hoy, los colegios tienen más exigencias horarias. Cuando llegan a la casa, continúan mirando pantallas y teléfonos y, en consecuencia, tienen más esfuerzo que el que tenían antes". Por eso, una buena manera de prevenir el desarrollo de miopía es jugar al aire libre con luz solar por lo menos dos horas diarias y no más de 30 horas semanales de pantallas. "Hay países como Tailandia donde las aulas de los colegios tienen paredes vidriadas", agrega Guiñazú Lemos.

El rol de las pantallas

¿Es la causa de la miopía el exceso de visión corta? La especialista Carolina Jose, jefe de Oftalmología Infantil en el Hospital Universitario Austral, explica a LA NACION que aunque la miopía se asocia con mucha frecuencia a los factores hereditarios -y el 60% de los menores con ambos padres miopes también la desarrollará-, su progresión también está influenciada por otras causas ambientales. "Una de las más destacables es la menor permanencia de los niños al aire libre: el tiempo de exposición a la luz natural en edad de crecimiento, así como el uso abusivo de dispositivos móviles con pantallas pequeñas". Además, en los niños que están en penumbra, disminuye la producción de dopamina, un neurotransmisor que producen, entre otras, las células de la retina. "Eso ocasiona una debilidad escleral (el esqueleto del ojo), provocando que este órgano crezca más de lo normal y se vuelva miope", explica la profesional.

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El término epidemia tiene que ver con el lugar del mundo en donde se analice la tendencia a la miopía de los más pequeños pero también, con la época del año. Para países de Asia oriental, la revista Nature habla de "epidemia", explica José. En China, donde hace sesenta años el porcentaje de gente que padecía este problema se limitaba al 20%, hoy alcanza el 90% entre adolescentes y jóvenes adultos. Sin embargo, la Academia Americana de Oftalmología señala que los escolares de clase baja de China tienen mejor visión que los de clase media. "Tiene sentido, si aceptamos que la mayoría de los jóvenes menos favorecidos de aquel país viven en entornos rurales y pasan más tiempo al aire libre que sus colegas más acomodados" agrega José.

El Doctor Guiñazú Lemos refiere estudios que indican que la progresión de la miopía es un 60% menor en el verano que en el invierno, lo que puede estar asociado al tiempo pasado al aire libre o a las actividades de cerca. En primavera y en otoño las tasas son menores.

Si bien no existen en Argentina estadísticas actuales, los porcentajes también aumentaron aquí. Los oftalmopediatras junto a la Sociedad Argentina de Oftalmología Infantil y el Centro Argentino de Estrabismo están realizando un estudio multicéntrico prospectivo para obtener estadísticas nacionales y de este modo poder proyectar probabilidades de progresión.

Consejos para mejorar las condiciones de la visión

Los especialistas coinciden en que, cuando no se trata de un mutación genética, a la miopía se la puede combatir con condiciones naturales. Si bien no se puede revertir, sí se puede prevenir su progresión. "No hay una demostración científica sino que estadísticamente se toman grandes poblaciones" explica Guiñazú Lemos y aclara que los nuevos dispositivos tecnológicos no tienen luz ultravioleta sino un espectro de luz en el color azul "se está estudiando su relación con la secreción de melatonina". El problema, aquí, es que este espectro de luz azul alteran el sueño y por eso se recomiendan anteojos con filtro azul cuando se utilizan dispositivos en horarios cercanos a la hora de irse de a dormir.

El esfuerzo de los oftalmólogos se centra en intentar detener el progreso de esta dificultad visual, indica José, para que no alcance valores demasiado elevados (a partir de seis dioptrías se considera miopía magna). Para ello, se recomiendan a los padres seguir los siguientes consejos:

Aulas y ambientes con iluminación solar indirecta o luz del día.

Reducir las horas diarias que pasan los niños frente a las pantallas y celulares.

Apartar la vista del monitor cada 50 minutos y tomar descanso visual de 10 minutos.

Alejar las pantallas lo máximo posible y utilizar tamaños grandes de letras. Usar monitores iluminados con luz natural y aumentar el contraste del dispositivo.

Mirar por la ventana y realizar actividades al aire libre.

Tratamiento de la miopía progresiva con gotas de atropina al 0.01%, más conocido como colirio.

En caso de dificultades con la visión, acudir al oftalmólogo.

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