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Llega el momento de pagar por el fútbol, y la Casa Rosada contiene la respiración

El temor a que el nuevo esquema influya en el ánimo de los votantes en las elecciones persiste en el gobierno

Martes 25 de julio de 2017 • 21:15
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Que los argentinos paguen por el fútbol fue (es) una de las políticas más consistentes y a la vez espinosas en el debate interno de la Casa Rosada. A Mauricio Macri lo irritaba un Estado que “tiraba” el dinero en la televisación de los torneos de la AFA, y no le faltaba razón al hoy presidente. Era una política muy discutible en un país con tantas carencias, mucho más si se ve el balance de los años del Fútbol Para Todos (FPT): los grandes e históricos males del fútbol argentino siguen ahí. Intactos.

Dicho esto, el énfasis a la hora de afrontar públicamente el tema fue variando según el momento. No era lo mismo decirlo con desacomplejado desparpajo en enero de 2015, con las elecciones a un siglo de distancia, que en plena campaña electoral o en el primer año de gobierno.

Es sabido que cualquier presidente necesita dar buenas noticias, y mucho más en época de elecciones. Por eso es que la pregunta circuló y circuló nerviosa y sin respuesta definida durante meses en la Casa Rosada: ¿Terminar ahora con el FPT no equivale casi a un tiro en el pie? Pregunta de un gobierno que se dio ya varios de esos tiros, y que sabe que tarde o temprano las equivocaciones pasan factura. ¿Y si esa factura llega precisamente en las PASO, o, peor aún, en octubre?

La decisión fue acelerar sin importar las consecuencias (por eso la idea de un “fútbol gratis” hasta noviembre duró un suspiro, en especial porque ni Turner ni Fox mostraron precisamente entusiasmo), pero imaginar la reacción de los argentinos que ya están comenzando a pagar genera escozor, incluso temor.

No importa que el fútbol nunca fuera gratis, que se financiara vía impuestos o incluso exigiera abonarse al cable. Mucha gente creía antes que no pagaba y hoy cree lo contrario. Con eso alcanza para perder muchos votos. Fernando Marín, asesor del presidente, cree que no será así. Y Carlos Mac Allister, el secretario de Deportes, simplifica el análisis: “Todo depende de qué hagamos con la plata, si hacemos cloacas y asfalto me parece genial. Y prefiero que pongamos plata para hacer deporte antes que para sentarnos a mirar la tele”.

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