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Denuncian que grupos de trata se instalaron en el barrio de Balvanera

"En plaza Miserere hay un delivery de mujeres" que son esclavizadas sexualmente, alertó la funcionaria a cargo del programa de rescate y asistencia a las damnificadas

Jueves 27 de julio de 2017

Funcionarios del Ministerio Público Fiscal y del Ministerio de Justicia aseguraron que en Balvanera, en los alrededores de la plaza Miserere, operan organizaciones criminales dedicadas a la trata de personas y la explotación de mujeres vulnerables.

Esas redes de trata seleccionarían a las víctimas en el Sur y, con engañosas promesas laborales o directamente mediante secuestros, las trasladarían a la ciudad de Buenos Aires. La Gendarmería inició el año pasado una investigación sobre un grupo de narcotraficantes y detectó, "a través de escuchas telefónicas, que había lugares de explotación de mujeres asociados a la red que trasladaba drogas". La organización tenía bases en Tierra del Fuego para la captación de las víctimas, en Corrientes y en la plaza Miserere, donde se esclavizaba sexualmente a las mujeres.

Los miembros del Poder Judicial que investigaron esas causas expresaron que las bandas llegan a ofrecer, por ejemplo, a los clientes, la entrega a domicilio de las mujeres esclavizadas. Y muchas veces queda expuesta en la vía pública la actividad de aquellos que, bajo engaños y amenazas, retienen a las víctimas contra su voluntad.

Esos delitos se desarrollan especialmente por la noche en el parque frente a la estación Once, según consta en expedientes judiciales, tanto en causas en desarrollo como en investigaciones que permitieron el rescate de las víctimas.

El fiscal Marcelo Colombo, titular de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas, dijo a LA NACION: "En plaza Miserere hay mucha explotación de la prostitución callejera. También explotación de ciudadanas extranjeras, puntualmente provenientes de República Dominicana".

Por otro lado, la coordinadora del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, Zaida Gatti, confirmó esa situación en diálogo con LA NACION: "En plaza Miserere hay un delivery de mujeres. Hay mujeres en situación de explotación, hay proxenetas cometiendo un delito, y hay proxenetas asociados con las redes de narcotráfico. Pero también hay sujetos que buscan a esas mujeres. Y el cliente es el más invisibilizado en toda esta cadena, porque muchas personas no quieren ver que puede ser un marido, un hermano, un hijo. Eso es difícil de asumir".

Advertencias de vecinos

Las organizaciones sociales también alertaron sobre esa situación en el barrio de Once. Alberto Aguilera, que integra la asociación vecinal Manzana 66, explicó: "Las mujeres están controladas. En las esquinas de los hoteles hay hombres y cuando las mujeres salen de esos lugares, estos hombres se mueven tras ellas. Las vigilan. Hay una gran organización, hay muchas personas viviendo de esas mujeres".

En la misma línea se pronunció Gloria Llopiz Ortiz, integrante de la organización Buenos Vecinos de Once: "Las mujeres que están en la plaza Miserere, en la avenida Hipólito Yrigoyen y en la calle Alsina responden a proxenetas que se instalaron en esa zona. Recibimos informes de los vecinos que indican que en la calle 24 de Noviembre hay chicas menores en situación de prostitución".

Tanto la organización vecinal Manzana 66 como la organización Buenos Vecinos de Once indicaron que algunas de las mujeres explotadas también son obligadas a vender drogas. Sobre ese tema, Gatti explicó cómo se vinculan actualmente las redes de explotación de mujeres con los grupos de narcotraficantes: "Las víctimas son obligadas a vender drogas para que los clientes consuman. Y la gente no quiere denunciar, tiene miedo de involucrarse porque hay muchas connivencias alrededor".

Para definir a esos grupos criminales, Gatti aseguró: "Son mafias que prometen a sus víctimas matar a un miembro de su familia en caso de una denuncia, y realmente pueden llegar al asesinato. Hay un mito que dice que la prostitución es el oficio más viejo del mundo. Pero, en realidad, es la violencia más extrema contra las mujeres".

El rol de los hoteles clandestinos de la zona es clave para que los narcotraficantes y quienes controlan a las mujeres esclavizadas asocien sus negocios ilegales. Al respecto, el fiscal Colombo comentó: "Hemos tenido varios casos en los que había establecida casi una unidad comercial entre los lugares en los que estaban las mujeres -donde arreglaban con clientes los servicios sexuales- y hoteles cercanos, donde las explotaban".

Y agregó el fiscal especializado en trata de personas: "Observamos que hubo una reconversión de la explotación sexual. Los proxenetas esconden la explotación en casas de masajes. Pero pudimos establecer conexiones y cayeron bandas de Capital Federal. Al menos cuatro de estos grupos, que eran muy importantes, están en juicio oral. Sus ganancias económicas eran importantes".

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