Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El nuevo jefe de gabinete, un faro de disciplina para Trump

Se espera que la llegada del general (R) John Kelly en reemplazo de Reince Priebus sea una señal de estabilidad en una Casa Blanca marcada por las peleas

Domingo 30 de julio de 2017
SEGUIR
The Wall Street Journal Americas
0

WASHINGTON.- El presidente norteamericano, Donald Trump , suele referirse a John F. Kelly como "uno de mis generales", en referencia a los tres altos mandos militares que reclutó para su equipo de gobierno. El viernes, Trump decidió comprobar si Kelly, general retirado del Cuerpo de Marines, puede imponer disciplina en una Casa Blanca díscola y caótica.

Kelly será entonces el segundo jefe de gabinete de esta administración. Reemplazará a Reince Priebus, un miembro del establishment republicano que nunca terminó de congeniar del todo con Trump.

Kelly es el primer general en ocupar la jefatura de gabinete desde Alexander M. Haig en el gobierno de Nixon, y será una figura de autoridad y disciplina en una Casa Blanca sumida en luchas intestinas entre colaboradores y asesores, la mayoría de los cuales llegaron a Washington tras la victoria de Trump y sin experiencia previa en el gobierno federal.

La llegada de Kelly a su nuevo cargo podría ser una señal de estabilidad en la Casa Blanca, pero sólo si Trump le da autoridad para poner freno a las actitudes de otros de sus funcionarios.

"Kelly aportará una cuota de disciplina que es muy importante", dijo el senador demócrata Richard Blumenthal a la cadena CNN poco después del anuncio. "Ojalá este sea un punto de giro."

El militar no tenía relación alguna con Trump hasta que fue invitado a sumarse a su administración, aunque hace años que cultiva buenos vínculos con miembros de ambos partidos en el Congreso. Y no siempre estuvo en un todo de acuerdo con las políticas de Trump: ha cuestionado públicamente la idea de un muro en la frontera con México y se ha referida a Rusia como una amenaza para Estados Unidos.

Pero durante sus seis meses al frente del Departamento de Seguridad Interior, Kelly, a quienes sus amigos califican como un hombre que no teme enfrentarse con sus superiores, emergió como un representante importante y altamente visible del presidente.

Aplicó mano dura contra la inmigración ilegal, y en medio de la controversia por la injerencia rusa en las elecciones, salió en defensa de Jared Kushner, yerno de Trump, restándoles importancia a sus intentos de abrir un canal de comunicación secreto con el Kremlin.

En cuanto a Trump, su decisión de poner a Kelly a cargo de la Casa Blanca refleja un profundo deseo de contar con alguien que proyecte la clase de fortaleza y determinación.

Trump considera a Kelly uno de sus funcionarios preferidos
Trump considera a Kelly uno de sus funcionarios preferidos. Foto: Reuters / KEVIN LAMARQUE

Priebus rara vez ejerció ese control de arriba hacia abajo sobre los funcionarios, tan típico de la Casa Blanca, donde el jefe de gabinete suele manejar estrictamente los tiempos del presidente, la agenda de gobierno y los mensajes públicos que salen de la oficina de comunicaciones.

Kelly, que estuvo a cargo de operaciones militares en Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, tiene el tipo de experiencia que más respeta Trump: una solapa cubierta de medallas, testimonio de su valor y de sus logros.

Pero también un veterano en las guerras políticas de Washington, donde a lo largo de los años ha cimentado relaciones con parlamentarios de ambos partidos. Sin embargo, como secretario de Seguridad Interior, Kelly se ha descargado más de una vez contra las voces críticas.

En mayo, durante una ceremonia de graduación en la Academia de la Guardia Costera, quedó un micrófono abierto y pudo escucharse a Kelly sugerirle al presidente Trump usara una espada "con la prensa", tras lo cual recibió fuertes críticas.

En abril, durante un discurso en la Universidad George Washington, Kelly denunció las críticas del Congreso contra el Departamento de Seguridad Interior y les recomendó a los legisladores "callarse la boca" y aceptar que la oficina que por entonces comandaba estaba actuando bien y en el marco de la ley.

Pero nada lo congració más con la Casa Blanca que su buena disposición para aplicar las políticas inmigratorias impulsadas por Trump.

Kelly apoyó vehementemente la prohibición de ingreso a Estados Unidos de visitantes extranjeros de siete países musulmanes. La restricción, que fue aprobada con limitaciones por la Suprema Corte, fue luego acotada a seis países.

Kelly, cuya subalterna inmediata, Elaine C. Duke, pasará a ocupar su anterior cargo al frente de Seguridad Interior, descargó toda la fuerza de su departamento sobre los inmigrantes ilegales. En la Oficina de Inmigraciones y Aduana, parte del departamento que estaba a su cargo, se produjo un significativo aumento del número de inmigrantes indocumentados detenidos para su deportación, muchos de los cuales habían quedado excluidos por las políticas del gobierno de Obama. También se ha incrementado la cantidad de detenciones en los pasos fronterizos.

Los resultados en esa área son unos de los pocos logros que puede exhibir el gobierno de Trump, incapaz de avanzar en cuestiones como la reforma de salud, entre otros temas.

Especial satisfacción le causan al presidente los resultados en la frontera con México. El viernes Trump elogió el trabajo de Kelly y dijo que el general era "una de nuestras grandes estrellas".

Acuerdo para mejorar la defensa de Seúl

En medio de la escalada de tensión con el régimen norcoreano de Kim Jong-un, Estados Unidos acordó ayer iniciar negociaciones para permitir que Corea del Sur tenga misiles balísticos más poderosos.

El presidente surcoreano Moon Jae-in pidió ayuda a Washington para fortalecer su capacidad bélica horas después de que su vecino del norte lanzara un misil balístico intercontinental con capacidad de llegar a la costa oeste de Estados Unidos.

El consejero nacional surcoreano Chung Eui-yong, mantuvo ayer un diálogo con su contraparte norteamericano H. R. McMaster para acordar la forma en que trabajarán para fortalecer el sistema misilístico surcoreano. Al mismo tiempo, Seúl aceleró ayer la instalación del sistema defensivo de misiles conocido como Thaad.

Traducción de Jaime Arrambide

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas