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Leonardo Mayer, tras la conquista de Hamburgo: "Mi hijo me dio la fuerza para seguir"

Me hizo muy bien que Valentino viniera. Es nuestra primera gira juntos", le contó el correntino a La Nacion; cómo recuperó la motivación tras alzar la Copa Davis

Lunes 31 de julio de 2017
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LA NACION
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Mayer, junto con Milagros, su mujer, y el pequeño Valentino, durante la premiación
Mayer, junto con Milagros, su mujer, y el pequeño Valentino, durante la premiación. Foto: DPA

Con justas razones, Leonardo Mayer no olvidará jamás esta gira, la primera que comparte con Valentino, su hijo de seis meses, y Milagros Aventín, su mujer. Como en 2014, Hamburgo se convirtió en la tierra de las oportunidades, ésta vez, desde su condición de lucky loser (perdedor afortunado). Es que, luego de caer el domingo pasado en la qualy con un juvenil alemán 923° en el ranking, el correntino entró por la baja de Martin Klizan; percibió el guiño del destino y avanzó; tanto, que terminó por consagrarse nuevamente campeón del ATP 500 alemán. Un segundo título que le redituó una lluvia de puntos (504) y un formidable avance de casi 90 puestos en el ranking que cambian por completo su panorama: el salto del 138° al Top 50 le permitirá dejar atrás la gira de challengers para jugar con mayor frecuencia en el nivel ATP en los últimos tres meses de la temporada. La victoria por 6-4, 4-6 y 6-3 sobre el alemán Florian Mayer determinó el primer título argentino en esta temporada y el 216° de la era abierta para nuestro país.

Para el correntino, claro, tuvo un sabor especial que va más allá de los números. Se entienden la carrera alocada para abrazar a su hijo, segundos apenas después de estrechar la mano del rival y del umpire, y las lágrimas de emoción en la ceremonia de premiación: un título no llega todos los días, y menos aún con la posibilidad de disfrutarlo con los más cercanos, después de mucho sufrimiento.

"Me hizo muy bien que Valentino viniera. Es nuestra primera gira juntos, estoy muy contento; la empecé en el puesto 150° y termino muy bien. Me dio la fuerza y las ganas de seguir jugando", cuenta Mayer en el comienzo de una charla telefónica con La Nacion, poco después de la final, aún sin estar al tanto de su flamante regreso a la lista de los 50 primeros del ranking.

Una vez que regrese a nuestro país, el correntino comenzará a prepararse para jugar dentro de tres semanas la qualy del US Open. porque el corte de entrada para el último Grand Slam del año se produjo hace quince días, cuando el ranking no le alcanzaba para ingresar de manera directa. Pero para eso todavía falta. Muchas cosas han cambiado para Mayer en estos últimos días, a partir de todo lo hecho en una semana increíble en el Am Rothenbaum, ese torneo que parece marcado para las aspiraciones argentinas.

-¿Te estaba faltando motivación en la temporada?

-Y. después de ganar la Copa Davis (en noviembre del año pasado) es difícil encontrar que te motive algo. Lo que se vivió fue muy fuerte, era muy difícil volver a luchar todos los partidos. Pero de a poco encontré la motivación y volví a jugar buenos partidos. Que mi hijo me acompañe en una gira me ayuda a no querer volver rápido a casa.

-Debe ser algo especial para los jugadores viajar con su familia...

-Es que son muchos años en los que uno viaja solo por el tenis. Hay momentos en la vida en los que necesitás que ellos estén. Yo pienso que las personas normales no aguantarían irse más de una semana sin su familia, y nosotros nos vamos de gira durante meses.

-Respecto de aquel título de 2014, ¿las sensaciones son muy distintas?

-Sí, es muy diferente. Aquella era la primera vez que ganaba un título, era todo más impulsivo, mi juego era otro. Y ahora estoy acá con mi mujer y mi hijo; voy al club, antes del partido me siento con mi hijo en el vestuario y todos estamos tranquilos; juego, gano, y me voy al hotel. Es todo distinto, son vidas diferentes, otras realidades. Si bien han sido dos títulos increíbles, cada uno tiene algo especial; ésta vez, por la familia. Estuve solo con ellos, no vine con mi coach, porque no podía estar el Niño [Mariano Hood]; obviamente estuve en comunicación con mi entrenador, pero la semana se dio así. Ojalá el año pueda volver, me encanta jugar acá, este es un torneo increíble.

-¿Un resultado como éste altera toda la planificación?

-Sí, volver al Top 50 está bueno, aunque igual me toca ir a la qualy del US Open. Pero obviamente me cambia todo. A la vuelta me voy a juntar con mi equipo y vamos a evaluar cómo seguir. Hay que hacer otro calendario, ahora ni sé dónde puedo entrar, hasta hace unos días estaba en otra cosa...

-En ese nuevo calendario, ¿está contemplada la posibilidad de jugar el repechaje de la Copa Davis en Kazajistán?

-No hablé con Orsa [Daniel Orsanic] todavía, porque cuando arranqué la gira no pasaba de la segunda ronda de un challenger. Luego me juntaré con él y veré, pero en este momento hay jugadores por delante que están jugando muy bien.

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