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Moda de autor: auge de emprendedores que apuestan a la originalidad

Son unos 287 consolidados comercialmente, el doble que hace seis años; facturan $ 1000 millones anuales, según un relevamiento del INTI junto con la fundación Pro Tejer

Lunes 31 de julio de 2017
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PARA LA NACION
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Producen moda pero evitan aquellos diseños que están de moda. Persiguen una originalidad tan marcada que se animan a afirmar que sus prendas siempre son únicas. Innovan. Con los materiales y la morfología. Sus colecciones bucean en la identidad de su entorno y la propia: juran que cuentan una historia a través de sus creaciones. Así se definen los diseñadores de "indumentaria de autor", un sector cada vez más productivo y numeroso. Alentados por las universidades, motivados por las "ganas de crear" y con las facilidades que ofrecen las redes sociales para exhibir sus productos, en todo el país hay por lo menos 287 emprendedores consolidados comercialmente, casi el doble que hace seis años.

Foto: Victoria Gesualdi/AFV

El diagnóstico que permite establecer una radiografía del sector y cómo se dio el progreso lo hace cada dos años el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) con Pro Tejer, una fundación que reúne a los actores de la industria textil nacional. El último relevamiento, que incluye a empresas con por lo menos un año en el mercado, expone que de los 150 emprendimientos registrados en 2010 se llegó a los 287 de ahora. Y que entre todos producen al año unas 809.000 prendas, 19.000 accesorios, 6000 productos de bijouterie y 2000 pares de calzados.

María Laura Leiva tiene 33 años, es de Neuquén y hace tres años abrió un local en Palermo. Es una de las diseñadoras que acrecentaron una actividad que a nivel nacional ya alcanzó los $ 1000 millones de facturación anual. "Con mi amiga, que también es diseñadora, hacemos dos colecciones de 40 prendas por año", cuenta, y explica por qué su marca Abre Indumento entra en los parámetros de diseño de autor: "Lleva nuestra identidad patagónica. Los colores son sureños: barro seco y una paleta de tonalidades de la estepa. Además usamos hilado de una cooperativa de Neuquén que nos provee moir de cabra y merino de oveja".

El perfil de María Laura grafica de buena manera el de la mayoría de los emprendedores: ocho de cada 10 son mujeres; el promedio de edad es de 40 años; el 63% estudió diseño de indumentaria; el 92% constituye una microempresa, es decir que el año pasado facturaron menos de $ 625.000 por mes, y el 70% emprende alentado por la "libertad para crear", según se desprende del estudio del INTI.

"Existe una tendencia mundial de diferenciarse con el vestir. Y la Argentina es un caso interesante porque ofrece una propuesta variada. En los últimos años influyó la oferta formativa, ya que muchas universidades sumaron la especialidad de diseño de indumentaria", explica Sofía Marré, directora de la Encuesta Económica Nacional de Diseño de Indumentaria de Autor del INTI, desde donde remarcan que otro aspecto para el crecimiento del sector fue que durante los últimos años el mercado de importación estuvo cerrado.

La mayoría de los diseñadores empieza exhibiendo sus creaciones en redes sociales como Facebook, Instagram, Twitter y Pinterest o en su casa o taller, donde improvisan lo que termina consolidándose como un showroom. "Gran parte de los pedidos llegan porque estamos en redes sociales y tenemos una web. Hemos hecho envíos a Japón, Panamá y México", enumera Sol Marinucci, diseñadora textil y dueña de Hombre Lobo, marca marplatense que basa sus colecciones en diseños que representan leyendas o mitos de pueblos originarios de la Argentina, Guatemala y México, y que comercializa sus prendas en galerías de arte y en la tienda del Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata.

Las ferias y exposiciones son espacios donde los diseñadores consiguen consolidar su imagen. Buenos Aires Fashion Week y Puro Diseño son algunas de esas citas. El 49% de los emprendedores le dijo al INTI que estos espacios "son interesantes plataformas comerciales". "Son varias las razones por las que los diseñadores de autor se consolidan como emprendedores -opina la licenciada en economía Marcela Molinari, directora de Contenidos de Puro Diseño-. Primero, porque las universidades tienen como tesis final crear un proyecto de marca. Además, las grandes marcas tienen acotado el diseño, por lo que encuentran en la indumentaria de autor un espacio donde crear. Las redes sociales son la oportunidad para mostrarse, para luego contar con una tienda online y su propio showroom o local." El estudio del INTI revela que el 26% de los emprendedores tiene tienda propia y otro 24%, showroom. Es decir que la mitad sólo realiza venta online o a espacios multimarca.

Emiliano Blanco pertenece a la primera camada de diseñadores de autor, la que irrumpió con las primeras generaciones de diseñadores de indumentaria de la UBA, a fines de los 90, o a raíz de que muchas empresas textiles dejaron en la calle a quienes trabajaban en la confección de sus colecciones. "Trabajé varios años en otras marcas y con la crisis de 2001 tuve que empezar a diseñar por mi cuenta. En aquella época éramos unos 40. Con mi socia, Camila Milessi, nos hicimos conocidos por darles una identidad arquitectónica y funcional a nuestros diseños", cuenta Blanco, dueño de Kostüme.

Desde aquellos años, el sector no dejó de crecer. A esos primeros emprendedores metropolitanos les siguió un auge más federal. Hoy, sólo el 36% es de la ciudad de Buenos Aires o la provincia de Buenos Aires. El resto está diseminado por las provincias. Y aunque más de la mitad conforman empresas unipersonales, generan empleo para 2830 personas, entre productores de materiales, talleres, vendedores y distribuidores.

"En mi micropyme trabajamos mi hermano, una diseñadora, un chico y yo. Y tercerizamos la confección en un taller", dice Poty Hernández, que estudió diseño en Milán, trabajó para una marca en Barcelona y en 2012 lanzó su marca en Martínez: diseña indumentaria inspirada en dibujos hechos por artistas que contrata para cada colección. Y jura: "Mi intención es que cuando veas la ropa veas el pincel del artista, su impronta. Que lo veas a él como autor".

Emilia Velasco, que se sumó en los últimos años, estudió en Rosario y volvió a Resistencia para lanzar su marca. Además de las redes sociales, mostraba sus prendas por la ventana de su casa, desde donde se podía ver un maniquí con sus creaciones. Emilia asegura que no es tan complejo definir la ropa de autor: "Trabajo mucho con algodón de una cooperativa de acá, de Chaco. Resignifiqué una técnica. Y para mí ropa de autor es cuando lo que hacés tiene algo de uno y cuenta una historia".

Radiografía del sector

809.000

prendas por año

Es lo que produce el sector, junto con 19.000 accesorios, 6000 productor de bijouterie y 2000 pares de zapatos

40

años

Es la edad promedio de los emprendedores, de los cuales 8 de cada 10 son mujeres y el 63% estudió diseño de indumentaria en el país o en el exterior

92

por ciento

Constituye una microempresa, lo que significa que facturan menos de $ 625.000 por mes; el 70% emprende alentado por la "libertad de crear", según un estudio del INTI

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