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Delcy Rodríguez: "La oposición verá si escucha al pueblo o a Washington"

La ex canciller venezolana, figura del chavismo, sostiene que el proyecto del gobierno de Maduro en realidad busca el diálogo y la convivencia

Lunes 31 de julio de 2017
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Agencia AFP
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La ex canciller venezolana y figura del chavismo, Delcy Rodríguez
La ex canciller venezolana y figura del chavismo, Delcy Rodríguez. Foto: AFP

CARACAS.- Delcy Rodríguez, la beligerante ex canciller venezolana a quien el presidente Nicolás Maduro llama "la tigra" por su fiera defensa del gobierno, integra una especie de estado mayor que conducirá los hilos de la Asamblea Constituyente.

En un imponente palacio de arquitectura francesa en el centro de Caracas, Rodríguez, abogada, de 48 años, asegura que la asamblea que redactará en Venezuela una nueva Carta Magna no es para "aniquilar" a la oposición, que se marginó del proceso, y niega que el chavismo esté pensando en negociar su salida del poder.

-¿Para qué la Constituyente?

Es la única salida inmediata que tenemos para resolver los problemas entre venezolanos, garantizar la paz y derrotar la violencia. Frente a las balas y el odio, votos. La nueva Constitución será sometida a referéndum: allí estará su legitimidad.

La oposición dice que instaurará una dictadura comunista. ¿Qué responde a eso?

Una Constituyente no puede ser regresiva a los derechos que ya están en nuestra Constitución. Todo lo contrario: es para la progresividad de los derechos.

¿Habrá cacería de brujas?

No se trata de perseguir a personas, sino al delito. Una de las propuestas que llevaré a la Constituyente es trasladar la titularidad de la acción penal del Ministerio Público a la víctima. La derecha ha sustituido la acción política por la acción criminal. Nunca se podrá ver a la derecha condenando cada vez que linchan o queman viva a una persona por ser chavista. La mayoría de estos dirigentes tienen inmunidad parlamentaria, pero la han asumido como una especie de licencia para delinquir. Estamos a pocas horas de que una mayoría política se pronuncie a favor de la paz. La oposición verá si atiende el mensaje del pueblo o el mandato de Washington.

-¿Esa mayoría incluirá a sectores de oposición?

Absolutamente. La mayoría política no quiere la guerra.

-¿El Parlamento será disuelto?

Lo que está planteado es la convivencia; debe darse un proceso de coexistencia. Lo que no puede ocurrir es que los poderes constituidos desconozcan las decisiones que se tomen en la Constituyente. Llegaremos [al Palacio Legislativo] con nuestro retrato del libertador Simón Bolívar y del comandante Hugo Chávez.

-¿Qué pasará con la fiscalía?

La justicia está en deuda con los postulados de igualdad de la revolución, porque debe ser imparcial, no debe tener peso político. Ese equilibrio se rompió y por eso vamos a la construcción de un verdadero Estado de Derecho.

Algunos países dicen que no reconocerán la Constituyente. ¿Le resta eso legitimidad?

Me parece ridículo ver expresiones de esa naturaleza. La posición de Estados Unidos es de patotera por el mundo. Venezuela ha levantado su voz y por eso su modelo es considerado una amenaza.

¿Se siente una figura poderosa del chavismo?

No se trata de poder, sino de fidelidad a un proyecto histórico.

¿El chavismo está debilitado?

No, el chavismo es fuerza viva. Si no, no hubiésemos resistido sanciones, agresiones mediáticas, económicas, bloqueos. No estaríamos acá. Al presidente Maduro no le han dado tregua ni un día, pero si no fuera por el chavismo Venezuela estaría en otra coyuntura.

¿La Constituyente ayudará al diálogo?

Cuando la derecha ganó el Parlamento en 2015 se dio un desequilibrio profundo, porque una de sus primeras acciones fue desconocer al chavismo. Ese desequilibrio lo va a reparar la Constituyente.

-Maduro reveló diálogos con la oposición. ¿Por qué no prosperaron?

El principal problema que tiene Venezuela es la falta de un liderazgo unificado en la oposición para alcanzar cualquier tipo de acuerdo. Está profundamente dividida. Pero vamos a persistir. La única vía es el diálogo. La Constituyente no es para aniquilar al adversario; es para el reconocimiento, la convivencia y el diálogo.

¿El diálogo será para negociar la salida del chavismo?

Jamás. Nosotros nunca vamos a traicionar nuestro proyecto histórico, jamás vamos a entregar las banderas. Estamos dispuestos al entendimiento mediante el diálogo. Para la paz, todo; para la guerra, nada. El chavismo no se enfrenta a la derecha venezolana, sino a los poderes mundiales.

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