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Qué hacer cuando encontrás algo "sin querer" en la computadora de tu pareja

Consuelo

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Martes 01 de agosto de 2017 • 00:50
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Foto: Shutterstock

Querida Consuelo:

Te escribo con un tema sensible, agradezco el anonimato total. El otro día agarré la compu de mi marido, solo porque necesitaba buscar una dirección y la mía estaba sin batería, sin ninguna voluntad de espiarle nada. No le miré el mail ni nada privado, pero en un momento cerré todas las ventanas por accidente y puse el historial para encontrar algo y me encontré con que había buscado cosas sobre Viagra, "viagra venta sin receta" en Google. No quise buscar más y no sé si se trata de algo serio o no, pero me quedé pensando y la verdad me gustaría charlarlo con él. Mi sensación es que tenemos una vida sexual buena, llevamos mucho tiempo juntos y obviamente no es como si nos acabáramos de conocer pero nos queremos y tenemos sexo y yo estoy contenta. Tampoco tuvimos problemas recientemente, nada fuera de lo común, alguna noche cada tanto que él está muy cansado o estresado. Lo que no sé es si él siente que necesita "una ayudita", o si ya está tomando y no me dijo, o si está acomplejado, o si se está viendo con otra y necesita la ayudita para llevar el ritmo de la doble vida...no sé. Pero tampoco sé cómo plantear el tema sin decirle "lo vi en tu computadora" y sin que parezca que lo espío.

Un saludo,

La Esposa Confundida (36)

Estimada Confundida:

Hacele ya mismo un nudo a esa madeja de neurosis (se me mezclan las metáforas, no sé tejer, perdón): quiero decir, cerrá ya mismo esa puerta de preguntas y escenarios posibles porque es una trampa que nunca conduce a ningún lugar bueno. Y empecemos por el principio: nunca desconfío de las consultas que me mandan pero permitime dudar de "yo no vi nada, no fue a propósito". Quizás es como vos contás, quizás un pajarito se posó sobre el pad justo en el momento en que pasabas por el historial de google, quizás cliqueaste sin querer queriendo: es muuuucho menos grave que espiar un mail o los mensajes de Whatsapp, pero no lo vuelvas a hacer. Como ves, lo único que te trae es problemas.

En primer lugar, de ninguna manera podés utilizar la información que encontraste en esa búsqueda ilegal para hacer un planteo; es como en las series yanquis de abogados, si la evidencia se obtuvo por canales ilícitos no nos sirve para nada, solo para sufrir. En la vida real, digamos, si hubieras encontrado algo realmente grave podrías plantearlo, pero esta pavadita, ni se te ocurra. Él te va a preguntar qué hacías leyendo su historial y te garantizo que si yo no compré esa historia menos la va a comprar él.

Por otra parte, una búsqueda de Google no es un mensaje, no es un mail, no es un recibo , quiero decir: las búsquedas de Google no prueban nada del orden de la realidad. Pertenecen más bien al nivel de la imaginación: de las cosas que uno busca creo que el 10% deben responder a necesidades concretas y efectivas. El resto son neurosis, miedos, fantasías, coqueteos con otras vidas. Con esto quiero dar a entender que buscar "viagra venta sin receta" no tiene ninguna relación directa con la realidad efectiva de comprar viagra. No tengo pruebas, pero me imagino que muchos, muchísimos hombres de todas las edades y performances sexuales tienen curiosidad por la pastillita mágica (de hecho muchos hombres la consumen por razones recreativas), y de todos esos solo una parte termina animándose a comprarla y probarla. Si lo pensás condensa una serie de representaciones clave sobre la virilidad, la masculinidad y la juventud, ¿no? Nosotras tenemos nuestras equivalentes. Yo he googleado cientos de veces "siliconas", "liposucción", "rinoplastía" o "botox" solo por cierta curiosidad morbosa, como imaginándome qué pasaría si me animara a algo de eso, y tengo muy claro (salvo lo del botox, que en un par de años quién te dice que no me mando) que no haría casi ninguna de esas cosas. En nuestras búsquedas de google no están nuestros secretos más escondidos, están nuestras preguntas y nuestras fantasías. No quiere decir nada que tu marido tenga eso en su historial, creeme (con esto no te digo que no tome o vaya a tomar Viagra sino solamente que esta es una señal muy insuficiente para sospecharlo); solo quiere saber si puede conseguirla, a ver qué pasa, a ver si un día se atreve.

Sobre el asunto más profundo: la obsesión de los hombres con la virilidad es un tema cultural que a veces nos cuesta entender desde afuera, como les puede pasar a ellos cuando nosotras nos obsesionamos con los kilos o la celulitis. Eso que a nosotras nos inculcaron sobre la delgadez a ellos se lo metieron sobre la fuerza, la potencia, el tamaño y la cantidad de hembras fecundadas por metro cuadrado. Incluso si vos sentís que está todo bien a él puede estar haciéndolo sentir ansioso el cambio en su performance a través de los años. No creo que sea bueno traer el tema así de la nada, lo va a hacer sentir inseguro, y no es con vos con quien le va a venir bien conversar esas cosas (la pena es que los varones no suelen hacerlo con sus amigos, pero ojalá encuentre alguno, o un analista). Lo mejor que podés hacer es darle señales de que vos estás contenta y satisfecha con él, que son mucho más valiosas que cualquier palabra de aliento. Si lo ves muy ansioso o deprimido con el tema, sí amerita una consulta profesional, pero por lo que contás no parece ser el caso.

Cariños,

Consuelo

Consuelo estará disponible para resolver todos los conflictos digitales que lleguen a la casilla modalesdebolsillo@lanacion.com.ar, como comentario a esta nota o a la cuenta de Facebook de LA NACION. Si la consulta es comprometedora, cuidará el anonimato del remitente.

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