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Arrojan desde un auto en movimiento a un joven apuñalado

La víctima, Osvaldo Rodríguez, de 24 años, murió antes de que llegara la ambulancia; no le robaron ni el celular ni la billetera, en la que tenía dinero

Martes 01 de agosto de 2017
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LA NACION

Habían pasado las nueve y media de la noche. Varios vecinos de la zona cercana a la Plaza del Ángel Gris, en Flores, se alarmaron por una pelea que se desarrollaba dentro de una camioneta utilitaria en Donato Álvarez al 400. Preocupado, uno de esos vecinos decidió denunciar lo que sucedía y llamó al 911. Cuando efectivos de la Policía de la Ciudad se entrevistaban con ese hombre, se acercó una pareja para avisar que a poco más de una cuadra de allí, en la calle Aranguren, habían arrojado a una persona desde un vehículo utilitario en movimiento. La víctima, un joven de 24 años, estaba con vida, pero murió poco antes de que llegara la ambulancia del Servicio de Atención Médica de Emergencia SAME). La habían asesinado de, al menos, seis puñaladas.

Osvaldo Martín Rodríguez, de 24 años, oriundo de Santa Fe y estudiante de computación, vivía a 35 cuadras de donde lo arrojaron, cerca del cementerio y de la villa 1-11-14, en el Bajo Flores. El móvil del crimen es un misterio, pero los investigadores ya habrían descartado la hipótesis de un homicidio en ocasión de robo. La víctima tenía consigo todas sus pertenencias: el celular y la billetera con plata. La información disponible es aún escasa para encuadrar el caso en, por ejemplo, un ajuste de cuentas o, incluso, un fallido intento de secuestro.

"Mi hijo trabajaba en una bicicletería y estudiaba en la facultad algo que tiene que ver con la computación. La última vez que hablé con él fue el 17 de julio pasado y le dije «te amo hijo, cuidate»", declaró al canal de noticias TN la madre del joven asesinado, Pamela Soto.

El misterioso caso es investigado por el juez en lo criminal y correccional porteño Martín Niklison. Cuenta para ello con la colaboración de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad.

"Se está buscando la camioneta utilitaria [una Renault Kangoo blanca] desde donde fue arrojada la víctima. Por las imágenes captadas por las cámaras de seguridad se puede ver que la camionera nunca paró, sino que lo arrojaron andando, del lado del pasajero", explicaron a LA NACION fuentes de la causa.

En el sumario declaró una pareja que, desde otro auto, fue testigo del momento en que la víctima fue arrojada a la calzada de Aranguren al 1800. "Vieron una camioneta utilitaria que iba rápido, la dejaron pasar y observaron cómo tiraban desde adentro a una persona", agregaron las fuentes consultadas.

Un médico de la Unidad Criminalística Móvil (UCM) encontró en el cuerpo de Rodríguez seis heridas de arma blanca distribuidas en el tórax, la cadera y el muslo.

"Debajo del cuerpo de la víctima se encontró la funda de un arma blanca. Además, en Boyacá y Méndez de Andes se hallaron un arma blanca y una réplica de un arma de fuego que podrían tener relación con el homicidio. Por el momento los peritajes hechos sobre el arma blanca en cuestión no revelan que hubiese sido la que se utilizó en el crimen", dijeron fuentes del caso.

Rodríguez, según explicaron los informantes, tenía domicilio en los monoblocks de la avenida Lafuente al 1500, a un paso del cementerio San José de Flores. Fue identificado rápidamente, en la escena del crimen, porque en la billetera llevaba su documento de identidad.

Los investigadores judiciales y policiales intentan reconstruir ahora las últimas horas de la víctima. Esperan poder obtener información de valor en el teléfono celular de Rodríguez, como ser algún chat o mensajes de texto que indiquen con quién se iba a encontrar anteayer.

La madre de Rodríguez confirmó que en la Capital su hijo "vivía solo", que hacía poco tiempo se había mudado y que el próximo 2 de diciembre iba a cumplir 25 años.

Sobre su entorno, la mujer contó que en Buenos Aires vivían hermanos de su hijo y que Osvaldo "tenía un grupo de amigos, gente buena y trabajadora como lo era él".

"No entiendo qué pasó, no entiendo nada. Quiero justicia", suplicó la madre de la víctima, que vive en Arrufó, Santa Fe, y ayer viajó a Buenos Aires, tras el crimen.

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