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El dilema de Deportivo Riestra: un viaje entre la esperanza y el castigo para el futuro

"Hicimos un gran torneo y esto lo empaña", dice Benítez, que replicó las críticas

Miércoles 02 de agosto de 2017
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Foto: Télam

Deportivo Riestra desanduvo 48 horas a puro vértigo y con un final inesperado. El club del Bajo Flores vivió un frenesí de emociones que empezó el domingo, con la alegría por el ascenso al creer que el árbitro Paulo Vigliano había dado por finalizado el partido que ganaba 2-0 ante Comunicaciones , tras la invasión del campo de juego de integrantes del plantel y público, cuando en realidad el juez lo había suspendido. Siguió con la incertidumbre de no saber qué ocurriría con la definición: el fallo del Tribunal de Disciplina de la AFA provocó desazón, significó un mazazo que nadie veía venir.

En las fibras más íntimas del plantel se busca mantener la calma, especialmente porque el encuentro tendrá su definición en la cancha. "Estamos un poco más tranquilos. Sabíamos que se lo podían dar por ganado a Comunicaciones y nosotros queríamos jugar los cinco minutos. Lo primero que queremos hacer es eso, después veremos qué pasará en un futuro", señala Gustavo Benítez, capitán de Deportivo Riestra, en diálogo con la nacion, minutos después de oficializarse la resolución de la AFA .

Pese a que se cumplirá el deseo de los jugadores de poder disputar los cinco minutos restantes del partido desquite por la final del torneo Reducido de la Primera B -en el resultado global Riestra gana 2-1-, también hay dolor: se decidió la quita de 20 puntos de la tabla de posiciones del próximo campeonato que dispute, la suspensión del estadio Guillermo Laza por el término de 10 fechas y la multa de 300 entradas por 10 jornadas.

"Hicimos un gran torneo y esto lo empaña. No terminamos como queríamos y si se confirma el ascenso, no será bueno arrancar tan abajo. Pero primero queremos eso, ascender; después veremos qué pasará, porque va a ser duro en cualquiera de las dos categorías. Si sale todo bien, es un premio al esfuerzo y al trabajo de todo el año. Ya habrá tiempo para ver cómo se irá dando todo si ascendemos", agrega el defensor, de 31 años, quien horas después de festejar, aseguró que se retiraba si le daban por ganado el partido a Comunicaciones.

"Siento tristeza porque no me gusta cómo va a terminar todo. Nosotros no queríamos que se suspendiera y tampoco podíamos parar a 50 personas que invadían. Dio bronca y malestar. Hay gente que no conoce y no sabe cómo fueron las cosas, pero opina. Nosotros queríamos ganar y estar contentos con la familia. Quiero que todo esto se termine. No nos merecíamos este final", refuerza Benítez, autor de tres goles de la campaña de un equipo que cambió su historia en 2012, cuando comenzó a ser gerenciado por el mediático abogado Víctor Stinfale. En menos de cinco años pasó de la Primera D a estar a cinco minutos de lograr el ascenso a la primera B Nacional.

En medio del fuego cruzado, en Riestra no se permitió el ingreso de la prensa en los entrenamientos, pero se ofrecen explicaciones. Porque además de la invasión -iniciada por Leandro Freyre, integrante del plantel, quien recibiría dos años de sanción-, también salieron a la luz imágenes que muestran que las áreas se agrandaron casi dos metros de cada lado. El día despues, se intentó borrar los rastros.

"No sé de qué hablan. Nosotros jugamos todo el año con las mismas áreas. Y las imágenes que circularon no sé quién o cómo las hacen. Siempre jugamos igual. Ahora se quejan y a ellos en la primera ronda les cobraron un penal y ahí no dijeron nada. Además, si el referí avaló todo cuando revisó la cancha. El área y las pelotas son las mismas para los dos", replica Benítez, quien fue la persona que habló con Freyre. "Está mal. Como capitán me encargué de acercarme para que me contara. Está arrepentido y dolido. Se metió creyendo que entraban los 50 que también estaban afuera. lo superó la emoción del momento. Sabe que se equivocó, ahora hay que apoyarlo", explica e intenta suavizar lo que sucedió. "Cuando el árbitro hace los gestos del final, uno quería festejar por todo lo que laburamos. Después nos dijeron que el partido podía seguir, no entendíamos nada. Pero seguimos entrenando y ahora debemos prepararnos mentalmente para jugar. Entiendo a los chicos de Comu, me pongo en su lugar y deben estar enojados y con bronca. Pero no era justo que nos den el partido por perdido, porque fuimos mejores. Ojalá terminemos de confirmarlo".

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