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Por un conflicto, la escuela superior Mariano Acosta tiene dos rectores

Raquel Papalardo, cesanteada en junio, regresó al instituto; el Ministerio de Educación puso a cargo al vicerrector

Jueves 03 de agosto de 2017
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El conflicto entre Raquel Papalardo, histórica rectora del colegio Mariano Acosta, y el Ministerio de Educación porteño se extiende hasta tal punto que la escuela normal superior tiene hoy dos directores. Ayer a la mañana, por segundo día consecutivo, Papalardo se presentó en su despacho luego de haber sido obligada a cesar en sus funciones en junio. Daniel Altamiranda, el vicerrector alineado con el gobierno de la ciudad y formalmente a cargo de la institución, se llevó los libros de actas de la escuela.

Según la docente, Altamiranda le informó que seguía indicaciones de la Dirección de Educación Superior porteña. También, denunció, desapareció su sello de rectora. Pero el vicerrector le dijo que él no tuvo nada que ver con este último episodio.

"Nos han venido a destruir la escuela", dijo Papalardo. la nacion intentó hablar con Altamiranda, pero se excusó de responder las acusaciones.

El conflicto estalló en junio, cuando la directiva fue declarada en cese. Tres meses antes, el 20 de abril, un policía había entrado portando su arma reglamentaria a la escuela del barrio de Balvanera, el mismo día en que los alumnos estaban realizando una clase abierta en defensa de la lucha de los docentes.

Tras el incidente, el centro de estudiantes del Mariano Acosta, con el apoyo de la rectora y de legisladores de la oposición, trabajó en la presentación de un proyecto de ley para regular la presencia policial en establecimientos educativos.

Según los defensores de la rectora, el cese fue una "mala decisión y un escarmiento" del Ministerio de Educación porteño.

En cambio, el organismo desmiente que se hayan tomado acciones a raíz de la actuación de Papalardo. Voceros del ministerio aseguraron que el cese es parte del proceso de jubilación de Papalardo y de las gestiones habituales que se deben desarrollar para cualquier docente en esta instancia.

Pese a haber sido alejada de sus funciones, anteayer Papalardo encontró depositado su sueldo correspondiente a julio. Sus abogados consideraron que el pago del salario es una medida posterior a la notificación del cese y, por lo tanto, lo anula. Por eso concurrió a la escuela y, ante la presencia de un escribano, se levantó un acta donde dejaron asentado que la docente estaba nuevamente en ejercicio de sus funciones de rectora. Estuvieron presentes todas las autoridades del instituto, docentes, algunos padres, miembros de la cooperadora y de UTE.

En el acto de comienzo del turno tarde, Papalardo expresó que su intención era poder cerrar una etapa, terminar algunos proyectos que habían quedado en suspenso y poder concluir en forma ordenada su gestión.

Sin embargo, personal de la Dirección de Legales del Ministerio de Educación porteño llegó hasta la escuela junto con un escribano público y le informaron que no podía hacer posesión de su cargo. Según fuentes del ministerio, el depósito de julio "es lo mismo que se hace con cualquier docente que se va a jubilar: se le paga hasta que pueda empezar a cobrar su jubilación". Agregaron que "ya llegó la resolución de la Anses que confirma su jubilación".

Ayer volvió a presentarse y se enfrentó con Altamiranda. Ambos ejercen las funciones de director. "Me reconoce como rectora el consejo directivo, por unanimidad, y toda la comunidad educativa", afirma Papalardo. Para el Ministerio de Educación porteño, sin embargo, el que está a cargo es Altamiranda.

La rectora anticipó que va a asistir a la escuela hasta el 31 de agosto, el último día del mes anterior a que cobre su jubilación, como dice la ley.

Cara a cara

Daniel Altamiranda

vicerrector

Tiene 65 años y trabaja hace 40 en el Mariano Acosta: los últimos diez, como rectora

Raquel Papalardo

rectora

Tiene 57 años, es alumno egresado del Mariano Acosta y trabaja allí desde 1979

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