Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Por qué hay desfiles todo el año y qué se muestra en cada momento

Las pasarelas del mundo parecen no dar abasto cuando se trata de satisfacer la necesidad de cambio constante de la moda; Aquí un GPS para orientarse en el nuevo calendario anual full time de la industria de la moda

Martes 08 de agosto de 2017 • 00:08
SEGUIR
LA NACION
0
Chanel Crucero en Cuba
Chanel Crucero en Cuba.

Ya lo sabemos, la moda, tal como declara el título del famoso ensayo del filósofo francés Gilles Lipovetsky, es el imperio de lo efímero. Coherente con esta definición el sistema de la moda ha multiplicado sus instancias de innovación: ya no alcanza con renovar el guardarropas cada seis meses sino que, en este afán de cambio inmediato -impulsado también por la fast fashion-, los percheros de las tiendas se encuentran en una constante necesidad de novedades para satisfacer los deseos de clientes ávidos de dar con lo último.

Tanto es así que ahora el calendario de la moda anual es una carrera de citas y eventos que no paran: en enero y en julio la alta costura, en febrero y junio las colecciones de hombre, en marzo y en septiembre las fashion weeks más importantes; y en mayo y noviembre las colecciones crucero. Es que en tiempos de velocidad, Internet y redes sociales, seis meses resultan una eternidad para los deseos de cambio y renovación de la actualidad. "La típica organización de dos veces al año de Prêt-à-Porter y dos de Alta Costura no refleja la dinámica ni genera el flujo de negocios para sostener a la industria. Hoy, la moda se muestra en las calles, en las redes, en el mundo del espectáculo, arriba y abajo de las pasarelas", explica Ana Torrejón, periodista y experta en moda.

Por eso, aquí y para entender un poco más por qué usamos lo que usamos, armamos un gps de los high lights del calendario anual de la moda en el mundo.

Las de siempre: el Prêt-à-Porter

Son las dos más importantes porque de ahí salen las tendencias de cada temporada. En septiembre se presentan las colecciones de primavera-verano, mientras que en marzo se muestran las de otoño-invierno. Dentro del panorama mundial, determinado por las estaciones del hemisferio norte, las citas se organizan con seis meses de anticipación, es decir, en septiembre se ve lo que recién será colgado en las tiendas en marzo (calor) y en marzo se ve lo que aparecerá en los percheros en septiembre (frío). Si bien en la actualidad se celebran alrededor de 140 semanas de la moda en el mundo, las más importantes son cuatro ciudades en este orden: Nueva York, Londres, Milán y París.

Una publicación compartida de Burberry (@burberry) el

Semana de la moda de Nueva York. Se la identifica como la más comercial de las cuatro. Tiene el mérito de haber sido la primera de todas. Celebrada en 1943, como otras miles de ideas, los conflictos bélicos -en concreto, la primera y la segunda guerra mundial- fueron los que provocaron su creación. Con el mundo convertido en un campo de batalla el acceso a la tradicional costura francesa se complicó y los yanquis tuvieron que hacer algo al respecto para vestir a las señoras de la alta sociedad: reunir a los diseñadores y mostrar tanto moda local como internacional. Hoy por sus pasarelas caminan las colecciones de Victoria Beckham, de Oscar de la Renta, Coach, de Prabal Gurung y de Rosie Assoulin, entre otras.

Semana de la moda de Londres. Es la más descontracturada, la alternativa, la menos comprometida con lo comercial y, quizás por esto, la más innovadora. Se realizó por primera vez en 1961, pero recién en 1984 tuvo su inauguración oficial. La London Fashion Week, dirigida por el British Fashion Council, se caracteriza por dar a conocer las propuestas de los diseñadores emergentes formados en las escuelas de moda más prestigiosas del mundo que, justamente, se encuentran en Londres, como el Royal College of Art y la Central Saint Martins. Erdem, Christopher Kane, JW Anderson, Burberry, Simone Rocha y Roland Mouret son algunas de las marcas que rondan las pasarelas.

Semana de la Moda de Milán. Debido a la gran cantidad de fábricas textiles instaladas en la ciudad, la semana de la moda de Milán representa en el imaginario a la industria fuerte de la moda. En la llamada Settimana Della Moda hoy desfilan algunos de los pesos pesados del sector: Dolce & Gabbana, Versace, Fendi, Gucci, Moschino, Trussardi y Prada, que merece un punto aparte debido a su talento para marcar tendencias. "Prada hace culto a la mezcla de prendas que hoy manda en los percheros del mundo. Por otro lado, hace años salió con medias y sandalias a la pasarela y también llevó a la cumbre el estilo granny del que ahora se cuelga Gucci. Todo este combo de ideas desafiantes convierten a Miuccia en una visionaria de lo que tarde o temprano se termina usando", señala Nadina Fornara, crítica de moda y columnista del sitio Mirada Couture.

Semana de la moda de París. Es aquí donde se reúne el no va más de la moda internacional. Con el encanto que le concede ser la ciudad donde nacieron algunas de las casas de costura más importantes del mundo como Chanel, Yves Saint Laurent y Dior, entre otras, la semana de la moda de París es el evento en el que todos los diseñadores sueñan con mostrar sus colecciones. De ahí el espíritu cosmopolita de sus pasarelas por las que desfilan nombres de todo el mundo. Inaugurada en 1973, hoy se presentan las colecciones de Balenciaga, Givenchy, Valentino, Alexander McQueen, Miu Miu, Hermés, Chloé, Margiela, Dries Van Notten, Vivien Westwood, Celine y, por supuesto, Chanel y Dior, entre otras.

Las citas de los artesanos

Las dos semanas de la Haute Couture se realizan siempre en París. En el calendario del hemisferio norte, en enero se presenta el verano y en julio la temporada de invierno. La diferencia con las colecciones de Prêt-à-Porter es, además de la minuciosa confección, el público hacia el que van dirigidas: un selectísimo grupo de personas, las más ricas del mundo, que no sólo disponen del dinero para comprar prendas por miles de dólares, sino que también tienen ocasiones para usarlas, por ejemplo, las celebrities.

Pero no cualquiera puede desfilar en la pasarela de la alta costura. Para hacerlo se deben cumplir con tres condiciones básicas determinadas por la Cámara Sindical de la Alta Costura: cada casa de moda debe tomar clientes privados y ofrecer al menos una prueba personal para prendas a medida; la marca debe contar con un taller ubicado en París donde trabajen al menos veinte artesanos de la costura y se deben presentar dos colecciones al año de ropa de día y de noche.

Chanel y Dior son, por supuesto, protagonistas de este selecto club en el que también participan Giambattista Valli, Elie Saab, Givenchy, Valentino, Schiaparelli y Maison Margiela, entre otras grandes casas.

El marketing del entretiempo

Son prendas de transición, ropa de invierno no tan abrigada y de verano no tan ligera. Vienen a ser las pasarelas del otoño y de la primavera, colecciones que se presentan entre medio de las dos temporadas principales, ropa de media estación. Su aparición es la reproducción infinita del sistema de la moda: ya no alcanzan seis meses para renovar el vestidor, sino que el afán de cambio es tan efímero como el ahora. De todas maneras, vale decir que dichas colecciones se orientan sólo a un público de gran poder adquisitivo que quiere y puede lucir prendas nuevas durante las vacaciones en la estación contraria a la que se encuentran. La resort se presenta en mayo y la pre fall en noviembre. Las dos permiten que las tiendas renueven de forma constante sus percheros.

El cerebro detrás de esta movida en el universo de la moda es Karl Lagerfeld, director y genio creativo de Chanel, que hace más de una década creó las colecciones satélite pensando justamente en aquellas clientas ansiosas por meter en sus equipajes de vacaciones prendas nuevas, elegantes y cancheras.

Junto con la multiplicación de desfiles a lo largo del año, las colecciones crucero trajeron también la costumbre de elegir locaciones espectaculares para sus presentaciones que, a la vez, funcionan como inspiración en el diseño. Chanel lo hizo en Dallas, en Salzburgo, en La Habana, en Dubai y en Seúl, entre otros escenarios. Dior, por ejemplo, montó desfiles en Cannes, Los Ángeles e Inglaterra. Burberry, Gucci, Louis Vuitton y Chloé son algunas marcas que también se sumaron a esta tendencia.

Y lo último: todos los julios en Miami se presenta la Semana de la Moda de los trajes de baño.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas