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El Mellizo Barros Schelotto mima a Pavón, pero está cada vez más cerca de perderlo

Tras el lucimiento del Nº 7 en la victoria sobre Villarreal, Guillermo lo elogió: "No hay refuerzo para su jerarquía", destacó el entrenador sobre quien, según todo indica, emigrará a PSG o Monaco

Viernes 04 de agosto de 2017
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LA NACION
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Cristian Pavón
Cristian Pavón. Foto: Mauro Alfieri

"No hay refuerzo posible para su jerarquía, y obviamente, no está en venta, pero los jugadores tienen un valor y es difícil decir que no si hay una oferta de Europa".

La frase con la que Guillermo Barros Schelotto sintetizó la situación de Cristian Pavón en Boca encierra la consideración que el director técnico tiene por el delantero, y a la vez expone el problema que tendrá el club el día en que el Nº 7 decida emigrar. Y eso podría darse en breve, ya que en las próximas horas Boca recibiría una oferta de PSG o Monaco por la cláusula de rescisión de 18.000.000 de euros libres para el club.

Los elogios no son nuevos. Desde que asumió, el entrenador siempre destacó al hombre que utiliza el mismo número que él en su época de futbolista. Y el apoyo fue más evidente y más enfático cada vez que alguna crítica sobrevoló al delantero cordobés. Apenas cuatro palabras le bastaban a Barros Schelotto para desactivar todo cuestionamiento al respecto. "Para mí jugó bien", respondió.

Anteanoche, en el partido que le sirvió a Boca para celebrar -de nuevo- la obtención de su estrella número 66 y que terminó con un 1-0 frente a Villarreal, de España, en La Bombonera, Pavón volvió a mostrar su valía. Desequilibrante, siempre listo para sacar un misil de su botín derecho en cualquier sector del frente de ataque, lúcido frente al arco y, sobre todo, con una idea conceptual más ligada al juego asociado que al lucimiento individual.

La jugada del gol llevó a la práctica esa intención. La pelota terminó en el fondo de la red después de 20 toques, de los cuales los últimos cuatro formaron parte de una doble pared entre Fernando Gago y el delantero, que en su primera intervención le devolvió la pelota de primera al capitán y fue rápido al vacío, a buscar la descarga. Conceptualmente, fue el moño de una muy buena maniobra colectiva, en la que el balón recorrió buena parte de la cancha y fue del área propia a la ajena.

"Estos partidos nos hacen ver que tenemos un buen equipo. Un equipo que puede competir en ese nivel. Lo demostramos el año pasado contra Sevilla y esta vez contra Villarreal. Eso nos da confianza y mucha fe para el futuro", destacó Guillermo. Y agregó: "Boca está en un nivel europeo. Jugamos contra un equipo que terminó quinto en la liga de España y juega Champions".

Después de un segundo semestre de 2016 muy por debajo de sus condiciones y un inicio de 2017 con intermitencias, Pavón recuperó su nivel en las últimas fechas del campeonato pasado, aceitó mucho su sociedad con Darío Benedetto y se reencontró con el gol en Mar del Plata, donde dejó atrás ocho fechas sin convertir y abrió el camino de la goleada sobre Aldosivi (4-0) con uno de sus ya clásicos derechazos desde fuera del área.

La frustrada venta a Zenit, de Rusia, puso en jaque su estabilidad emocional. Frente a ofertas de tal magnitud, y a la oportunidad de crecimiento profesional que implicaría emigrar a Europa es difícil mantener la calma. Sin embargo, Pavón se mantuvo en su típico perfil bajo y se entrenó como siempre. Incluso resultó un alivio para su mente que la definición, aun cuando resultó negativa, fuera rápida.

Parece inevitable que Pavón recale en tierras europeas en el mediano plazo. Resulta imposible para Boca, como para todo otro club argentino, hacer frente a los millones de euros que corren en el mercado europeo. Por eso, a mediados de 2016, la entidad xeneize le mejoró considerablemente su contrato y estableció su nueva cláusula de rescisión. Aun cuando el mercado de pases del fútbol europeo sigue en actividad, la intención del Nº 7, y la de su representante, Fernando Hidalgo, es no acelerar los tiempos. El desafío de tener un desquite por la Copa Libertadores el año próximo es un incentivo más que atractivo para postergar el armado de valijas.

Para evitar todo imprevisto, Barros Schelotto toma recaudos. Por eso aceptó la llegada de Cristian Espinoza, un atacante incoporado por la dirigencia en una operación que llevó adelante Daniel Angelici junto a su par de Villarreal, Fernando Roig. "Cuando eso suceda, trataremos de reemplazarlo con lo que tenemos, Espinoza, Junior [Benítez] o [Andrés] Chávez", explicó el DT, con la esperanza de que ese momento llegue dentro del mayor tiempo posible.ß

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