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Lo avisó en la Web y lo hizo: una alumna se disparó un tiro en el aula

La chica, de 15 años, abrió fuego frente a sus compañeros; la bala le atravesó el cerebro y anoche agonizaba; dejó una nota y usó un revólver que le quitó al padre

Viernes 04 de agosto de 2017
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LA NACION
Peritos criminalísticos bonaerenses, tras concluir sus tareas de recolección de pruebas en el Nacional
Peritos criminalísticos bonaerenses, tras concluir sus tareas de recolección de pruebas en el Nacional. Foto: LA NACION / Santiago Hafford

LA PLATA.- El estampido del Colt calibre 38 alteró para siempre la clase de geografía. "¡Se disparó!", gritaron los alumnos de 4° año del Colegio Nacional Rafael Hernández. Era la primera hora de cursada. A Lara, de 15 años, la bala le entró por la boca, atravesó el cerebro y salió por la sien, después de perforar el cráneo. Sobrevivió al tiro, pero su estado es desesperante: al cierre de esta edición estaba nuevamente en el quirófano, por una nueva complicación. Su drama es, desde ayer a la mañana, el de toda la comunidad educativa del secundario que depende de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Antes de apretar el gatillo del revólver que le había sacado a su padre antes de ir a la escuela, Lara escribió con tinta rosa en una de las hojas de su carpeta de geografía: "Chau pedazos de mierda. Hay un juego en la mochila. El que lo encuentra se lo queda". Era el Metal Gear Solid V, Ground Zeroes, un título de PlayStation 4 que desarrolla las acciones de la milicia de mercenarios Militares sin fronteras. Si esa promesa era verdad, alguien se lo llevó: la caja con el disco del videojuego no figuraba entre los elementos secuestrados por la policía tras la tragedia en el aula.

La publicación donde la estudiante advierte que dejará un juego en su mochila
La publicación donde la estudiante advierte que dejará un juego en su mochila.

No hay aún indicios de qué llevó a Lara a hacer lo que hizo. En su entorno admitían, ayer, que se llevaba mal con sus compañeros de clase. Aquel mensaje, además de angustia, revela ese desprecio. Pero hay un dato escalofriante: la chica planeó la escena dos días antes de ejecutarla. "El jueves voy a suicidarme en la escuela y lo voy a transmitir por directo", publicó en una red social en la que se hacen posteos anónimos.

La coincidencia entre el anuncio y el hecho concreto es pasmosa: "Bueno, les cuento. Voy a robarle el revólver a mi papá antes de salir para el colegio y pienso pegarme un balazo en la primera hora, así que si no se quieren perder el directo van a tener que estar despiertos a las 7.50 de la mañana. Tengo 5 balas; si en ese momento da para matar a 3 o 4 compañeros, joya. Pero mi misión principal es el suicidio. Bueno, no me quiero extender mucho más, díganme por dónde puedo transmitir el directo ahora, así ya voy arreglando todo para el jueves".

El mensaje circuló ayer entre los conmocionados alumnos de la centenaria escuela. Es anónimo y no es aún una prueba judicial, como sí lo es aquella hoja de carpeta con el mensaje, que figura en las actuaciones que realizó la comisaría 1».

Pero otros indicios dan cuenta de un acto premeditado. Tres de las mejores amigas de la menor que disparó habían recibido un mensaje por teléfono para sugerirles que no fueran a la clase de geografía. Como si hubiese querido ahorrarles una imagen traumática e imborrable.

Las autoridades del Colegio Nacional expresaron su "consternación" por el hecho de que una de sus alumnas hubiese intentado quitarse la vida con un arma de fuego dentro del aula. Y resaltaron que "minutos después del incidente, y gracias al rápido accionar del cuerpo médico, la joven fue trasladada en ambulancia y con vida al Policlínico General San Martín".

Más adelante indicaron que "se trata sin dudas de un hecho que nos llena de conmoción y golpea a toda la comunidad educativa, y especialmente a sus compañeros. Por ello, desde el Colegio Nacional estamos trabajando para ofrecer la mayor contención a los alumnos frente a esta situación particularmente traumática".

Anoche, el cuadro de Lara se complicó. "Tiene mucha sangre desparramada dentro del cráneo", informó el director del hospital San Martín, Alberto Urban, antes de la segunda operación. "Hay daño cerebral", agregó. En caso de que la adolescente logre superar el trance tendrá secuelas cognitivas.

"No tenemos ningún indicio para clasificar el caso como bullying", afirmó a LA NACION Julio Mazzota, secretario de Asuntos Legales de la UNLP. "Acá no hubo nunca ninguna señal. Profesores y preceptores expresaron sorpresa", dijo.

"La nota del cuaderno parece más dirigida a la familia que a los alumnos -sostuvo-. Pero evidentemente es un llamado de atención y vamos a hacer jornadas de reflexión en todos los colegios de la universidad. Vi muy golpeados a los chicos. No será fácil de superar para los que estaban en ese momento. Se les brindó asistencia psicológica."

La profesora de geografía estaba muy mal. Era la que más feeling tenía con Lara, dijeron las autoridades de la universidad.

El debate quedó instalado respecto del ingreso del arma al colegio, situado en 1 y 47 de esta capital: "¿Cómo lo podemos evitar? En la misma mochila que llevan los útiles llevan el arma. ¿Qué diría Unicef si pusieran detectores? Es un debate que nos supera y que debemos abordar", dijo Mazzota.

La universidad pidió postergar las testimoniales de los alumnos. Pero ayer los chicos repetían la historia una y otra vez: "Nunca había pasado algo igual. Había policías y una ambulancia. Nos pidieron que salgamos", dijo un alumno de 5°. "Parece que le hacían la vida imposible", dijo otro, de 6°. "El gabinete psicopedagógico falló. Está desmantelado", coincidía la mayoría.

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