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Cinco propuestas para evitar un nuevo "caso Riestra"

Los sucesos encadenados desde el domingo ponen en la mira al sistema. ¿Está condenado el fútbol argentino a repetir eternamente sus errores? Ideas para la nueva AFA de Claudio Tapia

Viernes 04 de agosto de 2017
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LA NACION
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Los jugadores de Comunicaciones posaron con una frase de Bielsa en relación al espíritu de competencia
Los jugadores de Comunicaciones posaron con una frase de Bielsa en relación al espíritu de competencia.

El ascenso de Deportivo Riestra a la B Nacional quedará como uno de los episodios más controvertidos de la historia reciente del fútbol argentino. El partido se jugó a puertas cerradas y quienes lo siguieron por televisión -la emisión tuvo un elevado rating pese a la hora y a que se transmitió sólo por cable- se quedaron con la sensación de que las acciones formaron parte de una gran puesta en escena destinada a cumplir con una máxima no escrita de la AFA: los ascensos se conquistan en el campo de juego.

Salvo TyC Sports, el resto de la prensa no tuvo acceso a la cancha. En definitiva, fue un simulacro del que no pudieron escapar los jugadores de Riestra, que admitieron comprender el despojo que sentían sus rivales, ni los de Comunicaciones, que recibieron las simpatías del hincha común del fútbol. Todos habían advertido ya desde el momento mismo del fallo la inequidad de la decisión.

El fútbol argentino reniega de los escritorios, pero es allí dónde deben aplicarse los reglamentos, precisamente dictados para ser respetados. Cuando esto no sucede, la sensación de injusticia es inevitable. La trampa que cometió Riestra se sancionó a futuro. Quizás dentro de un año esté otra vez en la B Metropolitana, si efectivamente se le quitan los 20 puntos planteados en la sanción. Comunicaciones, en cambio, seguirá en la B Metropolitana con el derecho de sentirse víctima.

¿Está condenado el fútbol argentino a repetir una y otra vez estos asombrosos escándalos? Tal vez, sí. Tal vez, no. A continuación se detallan cinco propuestas que podrían contribuir a cambiar esa historia:

1| El escritorio no es mala palabra. Desterrar la idea de que aplicar el reglamento cuando se cometen trampas es recurrir a negociaciones de pasillo; son los que cometen transgresiones los que se internan en ese terreno. Además, hay que reforzar el carácter de los reglas, quitarles su aspecto lábil y sujeto a interpretación. Un dato: el reglamento de transgresiones y penas vigente fue actualizado por última vez el 29 de agosto de 2006. Es decir, va a cumplir 11 años. El reglamento general es aún más viejo: las últimas modificaciones datan del 16 de noviembre de 2004. Un buen momento para actualizarlos, porque en el fútbol de hoy la TV y los propios hinchas difunden detalles que una década atrás eran imposibles de imaginar.

2| Hay que actuar de oficio. Instruir al Tribunal de Disciplina para que pueda actuar de oficio en casos polémicos, especialmente en los momentos en los que se definen ascensos y descensos. Si el árbitro Paulo Vigliano no identificó al jugador de Riestra Leandro Freyre como principal implicado en los incidentes que derivaron en la suspensión del partido original, las imágenes de TV fueron suficientemente explícitas. Si el fútbol avanza en ese sentido para resolver cuestiones problemáticas en los partidos, debería aprovechar también esa herramienta.

3| La oportunidad de Tapia. Por su posición, el presidente es quien debe asumir esta cruzada como la única empresa capaz de dar a luz la nueva AFA. Pasaron sus primeros cien días al frente de la entidad y los episodios en los que, acaso contra su voluntad, emergieron los pésimos reflejos de la vieja escuela, se repitieron en más de una ocasión. La oportunidad que posee para limpiar el terreno y dotar de transparencia al ambiente del fútbol no será eterna.

4| Los árbitros deben mejorar. Dentro de esa cruzada, el tema del arbitraje está inevitablemente en el tapete. El papel del árbitro Vigliano resultó muy cuestionado: las imágenes televisivas muestran que era imposible que el juez no identificara al invasor del campo de juego. De haberlo consignado en el informe, habría gatillado la aplicación del artículo 106 del reglamento general, que hubiera implicado la pérdida del encuentro para Riestra.

5| Castigos efectivos. Es necesario sostener la dureza de las penas con un mensaje sencillo para todas las instituciones que compiten en el fútbol argentino: la trampa no da dividendos. Riestra no apeló el castigo económico (300 entradas durante 10 fechas) que le impuso el tribunal ni la sanción deportiva (20 puntos menos), pero no se descarta que lo haga en las próximas horas. Si esa eventual apelación fuera exitosa, Comunicaciones sería humillado por segunda vez.

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