Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Elso Tedesco, el "guardián de la democracia": tiene 84 años y desde los 14 trabaja en el Correo para las elecciones

Desde la reelección de Perón en la votación de 1951 forma parte del armado del proceso

Viernes 11 de agosto de 2017 • 02:19
0

cerrar

"Trabajo desde los 14 años. Entré en 1948". Orgulloso de su trayectoria, así cuenta Elso Tedesco el tiempo que lleva como "guardián de la democracia". A sus 84 años, ya trabajó en casi 900 elecciones. Desde hace más de 20 es asesor y sigue de cerca todo el proceso electoral, que conoce como la palma de su mano.

"Me nació el deseo al ver a mis dos hermanos mayores con el uniforme del Correo , eso me entusiasmó. Ingresé en el nivel que se destinaban a los menores de edad, que era como mensajero repartiendo los telegramas", detalló, en entrevista con LA NACION, desde la sede central del Correo Argentino, en el barrio porteño de Barracas, adonde va cada día a cumplir con su trabajo de asesorar a los que deben diagramar el operativo electoral.

Elso estudió telegrafía morse y a los 18 lo designaron telegrafista. Ahí fue cuando comenzó a trabajar para las elecciones. El hombre tiene una memoria privilegiada: recuerda con detalle cada uno de los pasos de una elección. Fue testigo y protagonista de los cambios que incluyeron una de sus ideas: reemplazar las pesadas y costosas urnas de madera por las de cartón, que se usan desde los años 80 en el país.

"Lo primero que se hace es imprimir los padrones provisorios. Esa etapa se ve complementada por las otras y todas tienen sus tiempos según el código electoral", comenzó a enumerar Tedesco. "Muchos fueron egresando y yéndose del correo, entonces va quedando el que más sabe, y me terminó quedando eso a mí", relató.

Así, se convirtió en un referente. "Buscalo a Tedesco que él ya tiene experiencia y te va a orientar", es lo que dice cada nueva persona a cargo de organizar el operativo electoral. El hombre puede explicar desde el armado de los padrones, hasta la elección de las escuelas, la cantidad de aulas que pueden ser cuarto oscuro y la mejor forma de transportar las urnas a lo largo y ancho del país.

Aunque Tedesco se jubiló en 1994, sigue participando de los comicios. "Como el Correo estaba conforme con mi trabajo, volvió a contratarme pero para trabajar solo en temas electorales", contó. "Antes de jubilarme atendía una dirección general, además del tema electoral, que era esporádico, porque no había tantas elecciones como ahora", explicó. "Desde ese momento, estoy a full como se dice ahora, en el tema electoral. Me siento muy contento, me agrada muchísimo, ojalá pueda seguir haciéndolo mientras la salud me acompañe y mi entendimiento de las cosas me ayude", expresó.

Elso Tedesco
Elso Tedesco. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

De las urnas de madera a la actualidad

"En su momento hubo que ayudar a que se decidiera dejar de usar las urnas de madera, que eran muy costosas de mantener y de tiempo de preparación. Había 4 o 5 personas que comenzaban 6 meses antes en un lugar por Puerto Madero a acondicionarlas. Era un trabajo tremendo", recordó Elso.

"Por eso pensé en cambiar a las de cartón. Aceptó la idea el Ministerio del Interior, pero la Justicia tenía que aprobarlas. Comenzamos con pruebas en 1983. Tardó unos años", detalló el hombre, siempre atento a recordar cada detalle. "Se fueron haciendo ensayos en algunos distritos y se hizo integral en todo el país en 1990". Sobre el momento de la implementación, recordó: "Un juez electoral lo tomaba con recelo, me preguntó si podían soportar el mismo peso que las de madera. Le dije que sí, pero como seguía dudando, me tuve que parar arriba de una urna para demostrar que si soportaba el peso. Por suerte era más flaco que ahora", recordó entre risas.

Las primeras elecciones en las que trabajó fueron las del 11 de noviembre de 1951, en la que se eligió al Perón para su segundo mandato. Elso evitó dar detalles de aquel momento, aunque reconoció que siempre hace sus cálculos previos de quién ganará, y suele atinar. "Nunca se los digo a nadie, porque en mi lugar una persona tiene que ser imparcial y apolítica", explicó.

"Siempre es estresante el proceso . Se activa el sábado y no se para hasta el lunes; uno se mantiene con lucidez y en plena actividad. El tema es el día siguiente, te cuesta un par de días relajarte", dijo Elso.

Para este hombre, cada elección es motivo de satisfacción. "Me entusiasma participar de las elecciones, porque siento que estoy al servicio de la institucionalidad del país. Ser partícipe de una acción que hace que las instituciones del país funcionen me hace sentir un orgullo muy grande", señaló. Y concluyó: "Si me dijeran hoy que dejara de hacerlo, lo aceptaría, porque ya soy una persona de 84 años, pero sentiría mucho dejar la actividad que me hace sentir un guardián de la democracia".

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas