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Irradiados y modificados: los alimentos del futuro llegan a las góndolas

Nuevos productos creados con inteligencia artificial o procesados para durar más tiempo están desembarcando en los supermercados argentinos; la pregunta es quién se hará cargo del costo extra de la comunicación

Miércoles 09 de agosto de 2017
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LA NACION
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Mayonesa sin huevos, leche y yogur hechos con vegetales, carne irradiada larga vida, son algunos de los alimentos que se verán próximamente en los supermercados argentinos y que obligarán a los consumidores a aprender a distinguirlos en las góndolas.

En principio, la idea de las compañías que están detrás de estos lanzamientos es apuntar a los jóvenes, pero el target último sería el público en general.

"Queremos ser el Danone de los millennials", dijo a LA NACION Matías Muchnick, uno de los fundadores de The Not Company, la empresa que desde hace tres meses vende en 120 supermercados de Chile la Not Mayo, una mayonesa hecha con vegetales que llegará a la Argentina vía la cadena Jumbo a principios de 2018.

Foto: Vicente Martí

Cuando empezaron hace dos años y medio querían crear un producto saludable "sin cambiar los hábitos de consumo de la gente". "No buscamos replicar la proteína con tecnología cara como hacen las grandes compañías. Lo hacemos de una manera más ética y honesta. Hicimos como un rayo x a huevos, carne y demás alimentos para obtener los datos de aquello que les da ese sabor, textura, color, y desarrollamos un algoritmo que nos dice cómo reemplazar eso con vegetales."

"El plan es levantar US$ 5 millones para estar en 700 locales en Chile, y llegar en el primer semestre de 2018 a la Argentina, Perú y Colombia para desembarcar en Brasil en dos años", agregó.

Por ahora lo único que comercializan es la Not Mayo, pero en Estados Unidos están desarrollando leche y yogures vegetales, y postres de dulce de leche y chocolate con réplica de clara de huevo, que se venderán en 150 tiendas de la cadena Whole Foods.

En cuanto a la comunicación de la marca, ya desde el nombre Not Company, la empresa y sus productos se definen por la negativa y el packaging tiene una cruz negra. "La cruz es un sello de tranquilidad para los clientes. Estamos en contra de lo que está haciendo el resto de la industria. Hoy la alimentación está mal vista, entonces tenemos el desafío de tomar un símbolo como la cruz y hacerlo positivo. Nos está resultando con los consumidores. En Chile ya tenemos el 4,11% del mercado. Esto es de mucha importancia porque no es un nicho, es gente que quiere comer mejor, a la que le entregamos el mismo sabor por el mismo precio", agregó.

Martín Blanco, director de la consultora especializada en gastronomía y bebidas Moebius Marketing, explicó que todos estos alimentos son "demasiado nuevos" en la Argentina, y que "va llevar mucho tiempo que la gente los conozca". Consultado acerca de las vías para comunicar los productos, dijo que hay un montón de caminos posibles: la marca, el posicionamiento, el eslogan, los símbolos, el diseño, la estética y los rótulos "Sin Tacc", el dibujo de la soja o el del coco para el caso del aceite de coco.

En el caso de los productos irradiados, el símbolo que los distingue es el de la "radura" verde que parece una planta dentro de un círculo, cuya mitad superior tiene la línea punteada. La palabra "radura" se deriva de radurización, una combinación de la palabra "radiación" con "durus", que significa duradera en latín.

La irradiación de alimentos consiste en exponerlos a energía electromagnética para reducir o eliminar contenidos microbiológicos para hacer los alimentos más duraderos. Está permitido desde hace unos treinta años para papa, cebolla, ajos, vegetales deshidratados, especias y condimentos, hongos secos y espárragos. Pero la novedad es que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) modificó el Código Alimentario Argentino para permitir la irradiación de nuevas categorías de alimentos: entre ellos pescados y mariscos; aves, carne bovina, porcina y caprina. Es decir, carne larga vida que según Ionics, la empresa que realiza el procedimiento, podría triplicar o llegar hasta un año de conservación sin cadena de frío guardada en la alacena.

"Los cambios de espacio de exhibición en los supermercados suponemos que serán progresivos. Quizá pase como con la leche larga vida, que en sus comienzos estaba en las góndolas de refrigerados y luego se pasó a las de temperatura ambiente. Hoy, el ama de casa ni piensa en guardar las cajas en la heladera. Sólo pasa a la heladera las botellas o los tetrabrik que fueron abiertos", explicó Daniel Perticaro, gerente general de Ionics.

Martín Blanco hizo la misma comparación. "Lo de la carne ionizada es muy de nicho. No lo ves ni en Estados Unidos, no hay comunicación al respecto. Va a haber pedazos de carne en el lugar de los secos. Esto va a necesitar de una estética y un mensaje. Hoy nadie le tiene miedo a la leche en tetrabriky se pudre como la carne. Con la carne va a pasar lo mismo. Es cuestión de tiempo, branding y comunicación."

Sin embargo, el problema, según Blanco, es quién paga los costos de la comunicación. "En 2006 nos contrató una empresa estadounidense de packaging sensible para que les vendiéramos a las bodegas argentinas el vino en caja. En ese momento, el wine in box de 3 litros representaba el 70% del mercado en países como Australia, pero acá todavía no lo venden así por miedo a que un buen vino se confunda con un tetra. Ninguna bodega quiere pagar el costo de educar al consumidor para que otros aprovechen. Es inversión, tiempo y comunicación. En el caso de la carne ionizada es lo mismo. ¿Quién va a pagar el costo? Esto le costaría millones en comunicaciones a los frigoríficos."

A los costos en comunicación se suman los de producción, según el investigador del Conicet Gerardo Leotta. "Una vez que aparezca la aprobación en el Boletín Oficial habrá que ver quién absorbe los costos de producción y el impacto en los precios. Es una tecnología válida que se usa mucho en la Unión Europea. Yo la aplicaría en alimentos de alto riesgo de bacterias como hamburguesas, pero hay que hacer las pruebas para ver bien cuánto duran sin frío. Lo de la carne en una cómoda de la casa no lo veo viable. Actualmente lo que conozco es la combinación con refrigeración."

En este punto, Perticaro insistió en que con la irradiación sola alcanzaría, aunque no descartó la combinación de métodos. "La tecnología puede duplicar o triplicar la vida comercial de los alimentos, tal como están envasados y en las condiciones de conservación actuales, prácticamente sin hacer ninguna otra modificación que irradiarlos en los envases originales. También se puede lograr con la combinación de métodos, precocción, inyectado, envasado al vacío e irradiación, extensiones de vida comercial que superan el año de conservación en condiciones tropicales fuera de la heladera. En estos casos hay que realizar diseños especiales para packaging", detalló el empresario.

4,1%

Participación

Es la porción del mercado que ya tiene la Not Mayo en los supermercados de Chile a sólo tres meses de su lanzamiento

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