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La batalla por la fiscalización: desconfianzas cruzadas y un despliegue de 45.000 personas por fuerza

El cuidado de los votos en la provincia de Buenos Aires genera polémicas entre los tres principales partidos, que destinarán un fiscal por mesa y enviarán supervisores extras a los puntos más calientes; el kirchnerismo y el massismo dudan del escrutinio provisorio

Miércoles 09 de agosto de 2017 • 12:08
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LA NACION
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La cifra mágica es 45.000. Ese es el número de fiscales que cada una de las principales fuerzas de la provincia de Buenos Aires sacará al territorio el próximo domingo para cuidar los votos. Las desconfianzas cruzadas entre el oficialismo y la oposición tienen a los candidatos con los radares encendidos para evitar eventuales trampas y picardías.

De un lado, el kirchnerismo puso ayer en duda la transparencia del escrutinio provisorio que hará el Gobierno y quiere custodiar la trazabilidad de los votos y la difusión de los primeros resultados. Del otro, Cambiemos teme que el peronismo le juegue malas pasadas en los puntos calientes del conurbano y enviará refuerzos con voluntarios de otros distritos.

Tanto Cambiemos, como el kirchnerismo y el Frente Renovador aseguraron a LA NACION que contarán con un fiscal en cada una de las 35.589 mesas de votación de Buenos Aires. Y que a ese número le sumarán al menos un supervisor extra por escuela, más otro tanto encargado de circular con boletas. Es decir, calculan un piso de 45.000 voluntarios en el territorio.

La oposición, además, quiere tener ojos en el Correo Argentino y en los 400 centros de transmisión de datos. Es decir, en los puntos "intermedios" que reciben telegramas de los colegios cercanos y los transmiten al centro de recuento. Por eso, activará también un batallón de fiscales informáticos.

Como regla general, los intendentes serán el bastón de apoyo para la fiscalización: deberán garantizar los fiscales de sus distritos y, de ser necesario, "prestar" colaboradores a los municipios vecinos, gobernados por adversarios. Para el peronismo, un recurso humano clave serán las agrupaciones políticas, sociales y sindicales. Cambiemos, en tanto, recurrirá a su pago chico y hará que sus seguidores en la Ciudad se muden a la provincia para fiscalizar.

A la hora de presupuestar el operativo de la fiscalización, nadie reconoce abiertamente tener fiscales rentados. Pero todos apuntan con el dedo a la fuerza contraria. Según pudo conocer LA NACION a partir de distintos referentes territoriales, este año, el abono por fiscal ronda entre los $ 600 y los $ 1000, más viáticos.

Cambiemos, en los lugares calientes

El operativo de fiscalización oficialista en la provincia está encabezado por Federico Salvai, quien a su vez delegó la coordinación territorial en Jorge Macri, intendente de Vicente López. "Esperamos que en los territorios calientes del conurbano no haya punteros que hagan tomas de escuelas o voto cadena como pasó en el pasado", señalaron desde el comando de campaña oficialista a la nacion consultados sobre los temores de cara al próximo domingo. Hicieron más de 150 capacitaciones en los municipios gobernados por el PJ.

"Tenemos 69 municipios comandanos por los nuestros, que garantizan la fiscalización. Vamos a ocuparnos de cuidar los otros 66 distritos, sobre todo Merlo, Moreno, La Matanza, Avellaneda y Florencio Varela", señaló Jorge Macri en diálogo con LA NACION.

Consultado sobre la posibilidad de transferir fiscales de la Capital Federal a la provincia, reconoció: "Puede haber algún vecino de la Ciudad que nos dé una mano, aunque tratamos que cada uno fiscalice en su distrito". La semana pasada, el juez con competencia electoral en la provincia Juan Manuel Culotta, hizo lugar a una cautelar que presentaron los apoderados de Cambiemos para que fiscales de un distrito puedan fiscalizar en otro.

Fiscalización en el Correo

En Unión Ciudadana señalaron que se valdrán de los intendentes y de las organizaciones sociales y políticas para nutrir de voluntarios a la provincia. "Nosotros no tenemos necesidad de mover fiscales", se jactaron en diálogo con LA NACION y aseguraron que en el territorio tendrán un fiscal por mesa, más otro por cada escuela. Pero el escenario es distinto a años anteriores, donde el kirchnerismo tenía el control de la gestión y del escrutinio.

Desde Unión Ciudadana sembraron desconfianza sobre el recuento provisorio, a cargo de Indra, y sobre la difusión de resultados. El FPV delegó en una de sus espadas más filosas, Rodolfo Tailhade, la tarea de controlar los datos en la sede central del Correo Argentino. "Yo voy a ir a la sede de Barracas acompañado de 20 abogados, asesores e informáticos para controlar a fondo, siempre en contacto con el territorio para que no se manipule la carga de datos", señaló el diputado del FPV..

Tailhade apuntó a la difusión de los datos durante la noche del domingo. "No queremos que carguen los votos del conurbano al final para incidir en los primeros resultados", señaló y aseguró que tendrá "un fiscal por cada centro de transmisión de datos".

El massismo, en tanto, prestará especial atención a los lugares donde tiene altas chances de hacer la diferencia, como Tigre, San Fernando y San Martín, además de algunas localidades del interior. "Estamos mejor organizados con la fiscalización y con más expectativa que en 2015 porque estamos concentrados en Buenos Aires", reconocieron desde el comando de campaña de 1País.

Al igual que el kirchnerismo, manifestaron suspicacias en torno al escrutinio provisorio. "El temor es que el Gobierno manipule el orden en la difusión de los resultados para buscar títulos favorables en la noche del domingo", manifestaron desde el comando de campaña de Sergio Massa. Dispondrán 275 fiscales informáticos y el apoderado del partido, Eduardo Cergnul, seguirá el conteo desde la sede del Correo Argentino en Barracas.

Los colaboradores de Randazzo se mostraron confiado en que no habrá irregularidades mayores. "Es poco fiable implantar sospechas, el sistema argentino siempre fue fiable", indicaron desde Cumplir. "Con los gremios y la militancia vamos a garantizar los lugares más calientes, en el interior de la provincia no hay por qué temer", aseguraron. Además de respaldarse en el Movimiento Evita, contarán con el apoyo para fiscalizar de la UOM, de gremios ferroviarios y de la Uocra de La Matanza.

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