Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La tensión entre EE.UU. y Corea del Norte: los mensajes cruzados de la Casa Blanca encienden la alarma

Mientras Donald Trump insiste en elevar el tono contra el régimen de Kim Jong-un, sus funcionarios envían mensajes contradictorios

Miércoles 09 de agosto de 2017 • 14:58
SEGUIR
LA NACION
0
Donald Trump sube el tono contra Corea del Norte
Donald Trump sube el tono contra Corea del Norte. Foto: AFP

WASHINGTON.- Rex Tillerson, secretario de Estado de Donald Trump , intentó calmar los ánimos y poner paños fríos a la escalada retórica por Corea del Norte en su vuelo desde Malasia a Guam, donde su avión paró a cargar combustible en una base militar: dijo que la situación no había cambiado "dramáticamente" en las últimas horas, que no veía una "amenaza inminente" y que los estadounidenses debían dormir tranquilos.

Un rato después, desde los jardines de la Casa Blanca, Sebastián Gorka, asesor de seguridad de nacional de Trump, renovó la amenaza al régimen de Kim Jong-un: "El mensaje es claro. No ponga a prueba a esta Casa Blanca, Pyongyang. Corea del Norte tiene que desescalar ahora mismo".

Lejos de intentar bajar la tensión, Gorka trazó un paralelismo con la peor crisis nuclear de la historia: "Durante la crisis de los misiles cubanos, nos encolumnamos detrás de JFK. Esto es análogo a la crisis de los misiles cubanos. Necesitamos unirnos", abogó.

Y desde su resort en Nueva Jersey, Trump renovó sus advertencias: dijo que el arsenal nuclear de Estados Unidos "es más fuerte y más poderoso que nunca".

"Esperemos que nunca tengamos que usar este poder, ¡pero nunca habrá un momento en que no seamos la nación más poderosa del mundo!", tuiteó el presidente.

A los mensajes cruzados de Trump y dos de sus principales asesores se sumó otro dato que surgió ayer desde el círculo presidencial, y que despertó alarma en Washington: Trump improvisó su amenaza sobre "fuego y furia" hacia el régimen de Kim, y no consultó esa escalada retórica con los generales de su gobierno o su equipo de seguridad nacional, según medios estadounidenses.

Horas después, el jefe del Pentágono, James Mattis, terminó por enviar un categórico ultimátum por escrito, en un comunicado.

"La República Popular Democrática de Corea debe optar por dejar de aislarse y abandonar su búsqueda de armas nucleares", dijo Mattis en un comunicado. "La RPDC debe cesar cualquier consideración de las acciones que conducirían al fin de su régimen ya la destrucción de su pueblo", agregó.

En medio de una máxima tensión, la aparente ausencia de una mensaje uniforme en Washington sobre la crisis norcoreana despuntó también en el Congreso.

Línea roja

El veterano senador republicano John McCain dijo que la advertencia había sido "un error". McCain resumió en una frase el problema, que ya enfrentó Obama cuando trazó su infame "línea roja" al hablar del uso de armas químicas en Siria: un presidente debe poder cumplir con una amenaza.

"Los grandes líderes que he visto no amenazan a menos que estén listos para actuar, y no estoy seguro de que el Presidente Trump esté listo para actuar", afirmó.

Otra influyente figura republicana del Senado, Lindsey Graham, dijo que Estados Unidos está "absolutamente" preparado para actuar si el régimen de Kim ataca Guam u otro aliado o si insiste en desarrollar un misil intercontinental capaz de cargar un arma nuclear.

"El presidente Trump ha trazado una línea roja diciendo que nunca permitirá que Corea del Norte tenga un misil que pueda golpear a Estados Unidos con un arma nuclear", dijo Graham.

Tillerson intentó minimizar cualquier "línea roja", y abogó por darle espacio a las gestiones diplomáticas.

"Lo que el presidente está haciendo es enviar un mensaje fuerte a Corea del Norte en un lenguaje que Kim Jong-Un entienda, porque él no parece entender el lenguaje diplomático", dijo Tillerson, al hablar con la prensa en su avión. "Creo que el presidente sólo quería ser claro para el régimen norcoreano sobre la capacidad indiscutible de los Estados Unidos para defenderse, que se defenderá a sí mismo y a sus aliados. Y pienso que era importante que él entregara ese mensaje para evitar cualquier error de cálculo de su parte", justificó.

El canciller insistió en apostar a la diplomacia para encontrar una solución a la crisis, y en que esta semana había sido exitosa porque China y Rusia habían respaldado las sanciones a Pyongyang en Naciones Unidas, elevando la presión sobre el régimen. La única salida de la escalada para Kim, insistió Tillerson, es la diplomacia.

Sobre el final, Tillerson también insistió en llevar calma: "Creo que los estadounidenses deben dormir bien por la noche, no tener preocupaciones sobre esta retórica en particular en los últimos días".

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas