Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El hijo "malcriado" subestimado por todos, excepto por su padre

Seis años atrás, los analistas creían que Kim no duraría en el poder por su inexperiencia

Sábado 12 de agosto de 2017
The New York Times
0

SEÚL.- En China, ese hombre que amenaza con lanzar misiles sobre Estados Unidos es objeto de burlas y suelen caracterizarlo como un "gordito malcriado". En Estados Unidos, un senador se refirió a él como "ese gordito loco". Y una vez, el presidente Trump dijo que era "un demente total".

Pero el blanco de todas esas burlas, el líder norcoreano de 33 años, Kim Jong-un, ha sido muy subestimado.

Siendo el menor de tres hijos, Kim logró saltar sobre sus hermanos en la sucesión de su padre, el líder Kim Jong-il. Cuando Kim asumió el poder, a los 27 años, muchos analistas lo ningunearon por su inexperiencia, y algunos incluso arriesgaron que no duraría. Casi seis años después ya no queda duda de que tiene un férreo control de su país.

Kim Jong-un, el líder norcoreano
Kim Jong-un, el líder norcoreano. Foto: AP / Archivo

Desde su llegada al poder, Kim no ha hecho un solo viaje al exterior ni ha recibido la visita oficial de otro jefe de Estado. Son muy pocos los extranjeros que han podido reunirse con él, entre ellos, la ex estrella del básquet Dennis Rodman, un chef de sushi japonés, y los vicepresidentes de Cuba y China.

Lo poco que se sabe de Kim deja entrever a un hombre despiadado y con cierta flexibilidad ideológica.

Los agentes de inteligencia de Corea del Sur dicen que Kim ha ejecutado a decenas de altos funcionarios, incluido su propio tío, un operador político que era considerado su mentor. También se cree que ordenó el asesinato de su medio hermano, Kim Jong-nam, que murió por envenenamiento con agente nervioso VX en el aeropuerto de Kuala Lumpur, Malasia, en febrero.

Pero a Kim Jong-un también se le adjudica la flexibilización de los controles estatales sobre la economía y un modesto crecimiento, así como la recuperación de parte de la confianza pública de la que el régimen dinástico gozó durante el gobierno de su abuelo y que luego perdió durante el gobierno de su padre, que será recordado por la devastadora hambruna que diezmó el país.

"Inteligente, pragmático, decidido", así describe a Kim el experto en asuntos norcoreanos Andrei Lankov, de la Universidad de Seúl. "Pero también caprichoso, temperamental y más que dispuesto a matar al que haga falta."

La primera aparición de Kim en los medios de comunicación estatales norcoreanos data de septiembre de 2010, apenas un año antes de suceder a su padre como líder supremo. Hasta entonces, no estaba claro si sería él quien sucedería a su padre, y el mundo exterior ni siquiera había visto nunca una foto del Kim adulto.

Hasta 2001, el mayor de los hermanos, Kim Jong-nam, era considerado por todos como el heredero más obvio, pero fue atrapado tratando de visitar Tokio Disneyland con un pasaporte falso. El segundo hijo, Kim Jong-chol, fue visto en el concierto de Eric Clapton en Londres en 2015, pero nadie sabe bien por qué lo saltaron en la línea sucesoria. Una de las pocas pistas la dio Kenji Fujimoto, ex "máster sushi" de la familia Kim, que escapó de Corea del Norte en 2001 y en 2003 publicó un libro donde afirma que Kim padre lo consideraba "demasiado afeminado".

Pero Kim Jong-il adoraba a su tercer hijo, en quien se reconocía a sí mismo cuando era joven, por su actitud dominante y otras cualidades de liderazgo. "Conoce los resortes del poder desde la más tierna infancia", dice Koh Yu-hwan, profesor de estudios norcoreanos de la Universidad Dongguk, de Seúl.

Se cree que entre 1996 y 2000, Kim estudio en escuelas públicas de Suiza, bajo la identidad falsa de hijo de un diplomático norcoreano. Las clases eran en alemán, y Kim tenía problemas con ese idioma. Un video de entonces lo muestra tocando aburridamente un tambor durante una clase de música.

Hay evidencias de que esos años juveniles en Europa, y tal vez otros lugares, dejaron su marca. En sus memorias, Fujimoto recuerda conversaciones que mantuvo con Kim adolescente, que manifestaba su frustración por los cortes eléctricos en su país y su fascinación por los centros comerciales del extranjero. Según Fujimoto, Kim dejaba entrever que Corea del Norte seguiría el ejemplo de China y sus políticas económicas de apertura del mercado.

En esos relatos cifran sus esperanzas algunos analistas.

"Es previsible que llegado el momento, Kim adopte políticas para sacar a su país del aislamiento y acepte las cosas buenas de Occidente", escribió en un informe sobre el liderazgo de Kim publicado en febrero el experto en asuntos norcoreanos Paik Hak-soon, del Instituto Sejong, un centro de estudios de las afueras de Seúl.

Pero primero llegó el "reinado del terror", como lo llaman los funcionarios de Corea del Sur.

Se cree que tras la muerte de su padre, el poder de Kim era precario. Fuera de Corea del Norte, muchos creían que Kim era líder supremo sólo formalmente, y que el poder real estaba en manos de su tío y regente, Jang Song-thaek.

Jang pareció ayudar a su sobrino a llevar a cabo una purga sistemática, reemplazando a muchos de los generales y burócratas más poderosos del país, según agentes de inteligencia surcoreanos.

Pero tras dos años en el poder, Kim también avanzó contra su tío, y ordenó su arresto por parte de oficiales uniformados durante un encuentro del Politburó, con cientos de delegados del partido presentes. Jang fue ejecutado por cargos que incluían aplaudir "desganadamente" cuando Kim ingresaba a un recinto y por conspirar para derrocarlo.

Se cree que en total, desde que asumió el poder, Kim ordenó la ejecución de más de 140 altos funcionarios.

Clamor en Seúl por dotarse de armas nucleares

A medida que crece la disputa entre Estados Unidos y Corea del Norte, son cada vez mayores las dudas sobre la voluntad real de Washington de defender Corea del Sur aún a riesgo de poner en peligro algunas ciudades norteamericanas, lo que movilizó a importantes sectores de opinión a abogar por el desarrollo de un arsenal nuclear propio.

"Ha llegado la hora de evaluar las armas nucleares", escribió esta semana el Korea Herald en un editorial. "La confianza en el paraguas estadounidense puede tambalearse", advirtió el diario, que animó a Washington a desplegar armas nucleares en el Sur si no quiere que Seúl se encargue de hacer las suyas.

"La catástrofe ronda", escribió el diario Chosun. Y agregó que "todas las opciones, incluso las que parecían impensables, deben ponerse sobre la mesa". "Debemos disponer de nuestras propias opciones militares para vencer al Norte", coincidió el Korea Economic Daily, que abogó por "el equilibrio del terror".

Una encuesta señaló ya el año pasado que el 57% de los surcoreanos quiere un arsenal propio por la amenaza de Corea del Norte, que sueña con fabricar un misil capaz de alcanzar Estados Unidos y que ha hecho cinco ensayos nucleares, tres de ellos desde la llegada al poder de Kim Jong-un.

Traducción de Jaime Arrambide

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas