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Familiares y organizaciones kirchneristas exigieron la aparición de Maldonado

Miles de manifestantes acusaron al Gobierno por la desaparición del artesano en medio de un conflicto mapuche en Chubut

Sábado 12 de agosto de 2017
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LA NACION
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En la plaza hubo abucheos cada vez que se nombraba a funcionarios nacionales
En la plaza hubo abucheos cada vez que se nombraba a funcionarios nacionales. Foto: LA NACION

"Santiago, te quiero ver al final de todo esto. Te quiero ver vivo", se escuchó desde el escenario y la multitud que se había reunido en la Plaza de Mayo para reclamar por la aparición con vida de Santiago Maldonado, estalló en aplausos. Quien hablaba era Sergio, el hermano del artesano de 28 años que desapareció hace 11 días después de participar de un reclamo de una comunidad mapuche en Chubut, que fue desalojado por Gendarmería.

A dos días de las elecciones, y pese a la veda, el de ayer fue un acto masivo y con tono político, en el que tanto la familia Maldonado como los representantes de organismos de derechos humanos responsabilizaron al gobierno nacional por la desaparición. "Santiago fue subido a un móvil de Gendarmería. Su ausencia es un acto de desaparición forzada, de una gravedad institucional intolerable", se escuchó durante la lectura del documento conjunto que firmaron las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, y el presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Horacio Verbitsky, junto a otros referentes de organismos de derechos humanos.

Si bien los organizadores pidieron una y otra vez que se bajaran las banderas partidarias y hasta esperaron a que ocurriera para empezar con la lectura del documento conjunto, todo el acto tuvo un tono de denuncia contra el gobierno de Mauricio Macri.

La movilización comenzó pasadas las 17 y pese a la fina lluvia que cayó desde la mañana, una gran cantidad de personas empezaron a llegar a la plaza, desde las calles diagonales y la Avenida de Mayo. El escenario se instaló a mitad de la plaza, justo delante del campamento de ex combatientes de Malvinas. La multitud ocupó desde allí hasta unas dos cuadras pasando el Cabildo, con banderas y pancartas de diversas procedencias. Allí se mezclaban las consignas políticas, las organizaciones sociales, las agrupaciones universitarias y las fuerzas sindicales.

Un puesto que vendía pins a 10 pesos resumía el espíritu de la diversidad de las banderas que allí se levantaban. "Nunca más", "Ni una menos", "Memoria Verdad y Justicia", "Yo defiendo la educación pública", "Yo caí en la escuela pública", "Mujer bonita es la que lucha", "Vivas las queremos", "Bajando un cuadro, formaste miles", más el logo de las Madres de Plaza de Mayo, y las fotos de Cristina y Néstor Kirchner, y de Eva y Juan Domingo Perón.

Consignas

Muchos otros llegaron con carteles escritos a mano, con consignas que pedían la aparición de Maldonado. Como Gianella y Iara, que tienen 15 años y son de La Matanza. Llegaron en colectivo. "Viajamos más de una hora y media. Vinimos porque no podemos creer que estas cosas sucedan en democracia", dijeron las adolescentes, prendidas al mate para resistir el frío y la lluvia. "Yo soy nieta de desaparecidos. A mi abuela se la llevaron cuando mi mamá estaba embarazada. Cuando me enteré lo que había pasado con este chico quise venir a la marcha porque ésta es una historia que no puede volver a ocurrir", dice Julia Anguita, de 38 años.

Antes de empezar el acto, los organizadores insistieron en que se bajaran todas las banderas políticas o de agrupaciones. "Queremos que la única bandera sea la cara de Santiago", pidieron una y otra vez hasta que finalmente ocurrió. Entonces leyeron una carta que envió la dirigente Milagro Sala, en la que responsabilizó enteramente a la ministra de Seguridad. "Patricia Bullrich es la responsable política de esta desaparición", se escuchó. Y entonces ocurrió por primera vez algo que se repetiría a lo largo del acto: el silbido generalizado cada vez que se mencionaba a un funcionario nacional. "Que renuncie", se escuchaban en los gritos de algunos de los presentes.

Entonces llegó la lectura del documento conjunto de los organismos de derechos humanos. "Santiago fue subido a un móvil de Gendarmería. Su desaparición es un acto de desaparición forzada, de una gravedad institucional intolerable. Las Naciones Unidas definen la desaparición forzada como el arresto, detención, secuestro o cualquier tipo de privación de la libertad por fuerzas del Estado o personas que actúan con la autorización del Estado y se niegan a reconocerlo. Esto es lo que le ocurrió a Santiago. Aquí el Estado es el único responsable. Patricia Bullrich, responsable de Gendarmería Nacional, debe dar cuentas. Y la Corte Suprema tiene en su poder un recurso que presentamos para garantizar la medida de protección para todos los testigos de la desaparición de Santiago", se leyó desde el escenario.

Entonces fue el turno de Sergio, el hermano de Maldonado, que leyó en público las últimas anotaciones que encontró en el cuaderno del artesano. "Hola querido pueblo. Somos el gobierno, los que nos apoderamos de tu vida, a cada instante", dijo y siguió con un texto en el que Maldonado dejaba ver su manera de entender el mundo. Se emocionó y le habló a Santiago. "Quiero verte hermano. Estoy orgulloso de vos", dijo.

"Trabajamos a destajo"

El presidente Mauricio Macri afirmó ayer que trabajan "a destajo para intentar ver qué es lo que pasó" con Santiago Maldonado. Advirtió, además, que lo hacen "sin mucha colaboración" del grupo Resistencia Ancestral Mapuche (RAM).

Sostuvo que habló con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que le informó que hay búsquedas en distintos lugares "sin colaboración de esta organización [mapuche] que se declara con lineamientos bastante poco democráticos y bastante violentos".

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