Cinco consejos para no caer en las trampas de las promociones

[Video] Es clave analizar la letra chica de los descuentos, cuotas, seguros, garantías y créditos

Lunes 14 de agosto de 201716:42

Hay una estadística muy llamativa: más del 90% de la gente que compra un bien o un servicio no lee la llamada "letra chica" del contrato. Es posible que se vea como una pérdida de tiempo, pero no hacerlo puede hacerte perder dinero. Por eso es muy importante prestarle atención.

Por ejemplo, además de ver la tasa de interés de una cuota o promoción, hay que mirar el costo financiero total (CFT), que incluye otros gastos, como el seguro de vida. Es que, por ejemplo, si una compañía saca una promoción con un descuento de 20% más 12 cuotas sin interés, pero el costo financiero total le agrega un cargo superior al 19%, prácticamente no hay descuento.

Algo similar ocurre con las promociones de los bancos. Hay descuentos con tarjetas en los que el reintegro lo hace el banco, pero aplica topes máximos de reembolsos mensuales o por transacción que habitualmente se desconocen. Acá también es fundamental leer las condiciones que aparecen en tipografía más pequeña.

A la hora de sacar un crédito hipotecario también abunda letra chica. En las cuotas aparecen los gastos administrativos, de otorgamiento y los seguros. Hay que estar atentos para que no aparezcan más de una vez. En el caso del seguro de vida, quien toma el crédito tiene derecho a elegir entre distintas aseguradoras. Y se debe tener en cuenta que, a partir de ciertos montos (según cada banco), la entidad puede exigir un examen de salud. También se puede elegir el escribano para la compra-venta de la propiedad, pero no para el trámite del crédito, ya que lo decide el banco. Además, la edad influye en el plazo del crédito: para los mayores de 40, algunos bancos no ofrecen créditos a más de 25 años.

Otra cuestión que hay que tener en cuenta es la garantía. En la Argentina, por ley, todo producto mueble nuevo tiene seis meses de garantía, y los usados, tres, algo que muchas veces se desconoce.

Por último, los seguros suelen tener muchas consideraciones que no están explícitas en el título. Por eso, las asociaciones de consumidores advierten sobre la compra de seguros que supuestamente son contra todo riesgo, pero al momento de ver las especificaciones incluyen condiciones que difícilmente se tuvieron en cuenta al momento de la contratación.

Por eso, siempre hay que leer la letra chica, para que la desilusión no sea grande.

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