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Las redes sociales ayudan a cerrar la histórica brecha del racismo en EE.UU.

Utilizada para propagar odio, Internet también sirve para mostrar las disparidades que viven día a día las minorías

Lunes 21 de agosto de 2017
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LA NACION
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Manifestantes chocan con la policía
Manifestantes chocan con la policía. Foto: Reuters / Stephanie Keith

WASHINGTON.- Era, para muchos, cuestión de tiempo. El racismo, un problema histórico y latente en Estados Unidos, galvanizado con el ascenso político de Donald Trump , despuntó y tiñó de violencia, esta vez, Charlottesville, donde el pasado se coló en el presente.

El episodio, y las imágenes que dejó -peleas, esvásticas, máscaras del Ku Klux Klan (KKK), un auto atropellando a una multitud-, dominó las redes sociales, que, aunque han sido utilizadas para propagar e instigar el odio, se han convertido también en un aliado para combatir al racismo y ayudar a cerrar la brecha que divide a blancos y negros.

En Twitter, usuarios identificaron con nombre y apellido a supremacistas que participaron en la manifestación de Charlottesville. OkCupid, precursor de la aplicación de citas Tinder, echó a uno que apareció en un documental de Vice News, Christopher Cantwell. "No hay lugar para el odio en un lugar donde estás buscando amor", justificó el CEO del sitio en un comunicado, Elie Seidman.

Las redes cumplen otro rol crucial: diseminan la experiencia del racismo, al mostrar las disparidades que viven día tras día las minorías, y así acercan a la gente a la realidad del otro y, por ende, a la del país. Un ejemplo: videos que muestran la discriminación y la brutalidad policial contra negros o latinos.

Hilary O. Shelton, director en Washington de la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color, una de las principales organizaciones de derechos civiles del país, cree que las redes sociales pueden ayudar a luchar contra estereotipos y cerrar divisiones al mostrar la discriminación a la cual la mayor parte de la población "es ajena".

"Los norteamericanos blancos y negros ven la raza de una manera diferente. Pero creo, sin embargo, que con el advenimiento de las redes sociales ahora los norteamericanos negros pueden mostrar más fácilmente que existe un tratamiento dispar a los afroamericanos", dijo Shelton. "Creo que las redes sociales están mejorando las relaciones raciales", definió.

En Estados Unidos, el racismo tiene varias caras. Hay un racismo abierto, el del KKK y el supremacismo blanco, que busca una "limpieza étnica". Existe un "racismo institucional", que se ve en la discriminación policial, y existe, también, un "racismo encubierto", subliminal. En las redes se han atacado todos.

El ascenso de Trump galvanizó el odio: creció el número de grupos supremacistas blancos, de 814, en 2014, a 917, ahora, según el Southern Poverty Law Center que monitorea grupos de odio. Creó una etiqueta para denunciarlos: #ReportHate (Reportá odio). La organización Black Lives Matter (Vidas negras importan), que nació por los casos de brutalidad policial contra afroamericanos, tuvo un precursor: la etiqueta #BlackLivesMatter.

Estadísticas y estudios marcan las disparidades. Los blancos tienen un ingreso promedio más alto, índices de pobreza y desempleo más bajos, son más ricos y tienen casa en una proporción superior a los negros o los latinos, que tienen menos acceso a hipotecas. Un afroamericano o un latino tienen más probabilidades de ser arrestados que un blanco. Una vez arrestado, un negro tiene más probabilidades de ser sentenciado (y de ser sentenciado erróneamente), y una vez sentenciado, de recibir una condena más dura por el mismo crimen que un blanco. Los estudiantes negros son suspendidos o expulsados de las escuelas con mayor frecuencia, y tienen menos probabilidades de obtener un título universitario. Un dato más: una persona con un nombre "negro" tiene menos probabilidades de conseguir una entrevista de trabajo que alguien con un nombre "blanco".

Pese a la avalancha de datos, una encuesta del año anterior del Centro de Investigaciones Pew encontró "profundas diferencias" entre cómo blancos y negros ven la discriminación racial. Un 38% de blancos dijo que el país ya hizo los cambios suficientes para ofrecer igualdad de derechos, pero la gran mayoría de afroamericanos, un 88%, cree que son necesarios más cambios.

"El país está más integrado que en el pasado, pero hay un conjunto diferente de experiencias e interacciones que los negros y los blancos están teniendo. Los negros tienen una exposición distinta al tratamiento de los negros que los blancos", señaló Kim Parker, directora de Tendencias Sociales del Centro Pew.

"Los negros piensan que la discriminación que enfrentan es causada por el racismo institucional, y los blancos tienden a pensar que el problema de raíz es el prejuicio individual, más que el racismo institucional", agregó.

Parker dijo que los afroamericanos son más pesimistas respecto de la posibilidad de lograr la igualdad racial: cuatro de cada diez creen que los cambios para garantizar la igualdad de derechos nunca ocurrirán.

Shelton es optimista. Cree que la gente se conoce cada vez más y es más consciente de los estereotipos. "Siempre tengo esperanzas", dice. "Hemos visto mejoras. Todavía tenemos un largo camino, pero ha habido mejoras."

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