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Varios cabos sueltos hacen dudar a los españoles tras el ataque

La falta de pistas concretas sobre los tres fugitivos hace pensar en algún tipo de apoyo desde afuera; cuestionamientos por no haber reaccionado a la primera explosión

Lunes 21 de agosto de 2017
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LA NACION
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Las madres y las hermanas de los jihadistas participaron ayer de un acto en Ripoll
Las madres y las hermanas de los jihadistas participaron ayer de un acto en Ripoll. Foto: Reuters / Albert Gea

BARCELONA.- Hay aplausos para la policía cada vez que pasa por La Rambla o cuando se detiene en algún semáforo de la ciudad. Ovaciones para los agentes que, en 24 horas, pusieron cerco al comando del peor atentado terrorista en años. "Los queremos", grita la gente al paso de las camionetas azules. Lo repite cuando, con el rostro cubierto y armas largas, sus efectivos recorren la ciudad, en estrecha vigilancia.

Hoy los españoles saben que el comando jihadista tenía en mente un atentado "mucho mayor" para este mismo jueves. Tal vez, con cientos de muertos como objetivo. La detonación fortuita de su explosivo los dejó sin esa posibilidad.

La Rambla, el centro del atropello masivo con el que tuvieron que conformarse, es también termómetro de la pesquisa. Así como ovaciona la eficiencia policial, en la medida en que pasan los días, se impacienta, duda y reclama lo mismo para los flecos y las piezas que todavía no encajan en el drama que vivió la ciudad.

La misteriosa fuga de Younes Abbouyaaqoub, de quien se sospecha que era el chofer de la camioneta asesina, aunque tampoco se está seguro de eso, figura a la cabeza.

"No sabemos dónde está, no sabemos si fue el chofer de la furgoneta, no tenemos en claro si está en España o si cruzó la frontera", admitió ayer el jefe de Los Mossos de Esquadra, Josep Lluis Trapero, en diálogo con periodistas de medios extranjeros.

Hablaba del terrorista de 22 años que es hoy la figura más buscada en Europa. Cuesta creer que un "chaval" -como le dicen en su pueblo- en teoría inexperto y sin entrenamiento previo sea capaz de protagonizar una fuga semejante.

¿Hay alguien más? ¿Qué tipo de apoyo podría estar recibiendo Abbouyaaqoub para burlar a los cuerpos policiales y de inteligencia con tanta pericia? (Ver aparte.)

Se desplegó ayer un vasto operativo de retenes en los pasos de la región noreste hacia Francia, ante la posibilidad de que haya logrado cruzar la frontera.

"No tenemos información en ese sentido", dijo Trapero. "No sabemos dónde está. Si lo tuviera localizado, iríamos a buscarlo", ironizó.

Aunque no se lo admite en forma oficial, hay quienes empiezan a barajar la posibilidad de que el comando contara con ramificaciones más amplias.

Además, hay todavía tres personas sin localizar. Una de ellas es el joven Abbouyaaqoub. Otra, el imán Albdelbaqi Essatti, sospechoso de haber "adoctrinado" al comando juvenil en su mezquita del poblado de Ripoll, en Girona.

No está claro quién sería la tercera persona "sin localizar" de la que habla el gobierno catalán.

Aun así, ayer, y pese a que sólo unas horas antes se resistió a hacerlo, el gobierno catalán dio por "neutralizado" el comando, según dijo su consejero de Interior, Joaquín Forn.

Horas antes, el ministro de Interior nacional, Juan Ignacio Zoido, había llegado a la misma conclusión. Pero, en ese momento, las autoridades catalanas lo negaron.

"Seremos nosotros los que informemos sobre la pesquisa", dijo el jefe del gobierno regional, Carles Puigdemont. Ayer, finalmente, y pese a que no se produjeron grandes cambios en el cuadro de situación, llegó a igual temperamento y declaró fuera de combate la letal célula.

Discusión

La errónea valoración inicial que se hizo del estallido de un chalet en la localidad de Alcanar, donde el comando almacenaba más de un centenar de garrafas de gas y explosivos, sigue generando cuestionamientos.

"Es verdad. En un principio, cuando inspeccionamos el lugar, no vimos que había garrafas" de gas y explosivo, admitió Trapero, en ese mismo encuentro con la prensa extranjera. "Eso lo fuimos viendo después", dijo.

En La Rambla, donde el termómetro de la impaciencia empieza a subir, es uno de los puntos que más se discuten. "Pero si era obvio que Cataluña estaba en la mira. ¿Cómo no lo asociaron? ¿Cómo no pensaron en que podría ser un arma terrorista?", se escuchaba en uno de los corrillos.

Poco a poco, en la prensa empiezan a aparecer también esas dudas. Junto con ellas, quiénes son los prófugos y de quiénes son los cadáveres encontrados en la explosión de Alcanar.

Pero, sobre todo, ¿cómo puede ser que un joven de 22 años buscado con carácter prioritario por todas las policías del continente siga sin aparecer?

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