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Angustiante espera de los familiaresde los tres ocupantes

Permanecieron ayer en San Fernando, pero en distintos ámbitos

Angustiante espera de los familiaresde los tres ocupantes
Angustiante espera de los familiaresde los tres ocupantes. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi
Lunes 21 de agosto de 2017
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LA NACION

Nadie estuvo de ánimo para recordar que era el Día del Niño y mucho menos para disfrutar de la tarde soleada. En el aeropuerto de San Fernando el desasosiego y el silencio marcaron la jornada. A menos de 24 horas de haberse encontrado los restos del avión perdido el 24 de julio seis minutos después de despegar de esa pista, las familias de los pilotos y del único pasajero e hijo del dueño del avión no se cruzaron.

Cada grupo familiar fue instalado en un hangar. No hubo contacto del periodismo con ningún allegado a los tres tripulantes de la nave, incluso se vedó el acceso al predio. Una férrea custodia controló que sólo ingresaran a esa aeroestación sus empleados y los vehículos que trasladaron pasajeros con destinos previstos.

Sólo la esposa de Matías Ronzano, Ángela Barbero, hizo pública su tristeza. Por medio de Facebook, la mujer del piloto comercial, con quien tiene una beba de 10 meses, dijo seguir con "la esperanza intacta" de encontrar al joven de 30 años y pidió "rezar por un milagro".

Angustiante espera de los familiaresde los tres ocupantes
Angustiante espera de los familiaresde los tres ocupantes. Foto: LA NACION / Fabián Marelli

Los familiares de Emanuel Vega, copiloto del Mitsubishi LV-MCV, y de Matías Aristi, único pasajero de la nave, sólo se retiraron algunos momentos de San Fernando para buscar algo para almorzar, según trascendió entre los periodistas que aguardaron sobre la avenida Yrigoyen.

A diferencia de días anteriores, en los que Ignacio Aristi, padre de Matías y dueño del avión y del campo en Las Lomitas al que se dirigía el vuelo, hizo declaraciones periodísticas en las que anticipaba que no se resignaba a no saber qué había sucedido, ayer optó por el silencio. Todas las familias estaban atravesadas por la misma incertidumbre: qué pasó con la nave, por qué se tardó 27 días en hallar sus restos y cuándo sabrán qué sucedió con sus seres queridos.

Es probable que sus respectivos abogados, que acompañaron a la jueza federal Sandra Arroyo Salgado en la primera misión de reconocimiento del lugar donde se hallaron los restos de las naves, hayan tratado de contarles qué vieron y cómo serán los próximos pasos para recuperar el avión. La zona pantanosa y el lento trabajo para recuperar lo que quedó de la nave irán en contra de la ansiedad por dilucidar el destino de los tres jóvenes.

Informe de Fabiola Czubaj y Valeria Musse

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