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Quedó impune el homicidio de una bioquímica

A 18 años del crimen, el máximo tribunal provincial absolvió a dos acusados

Martes 22 de agosto de 2017

El Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro dejó firme la absolución que benefició a dos hombres que habían sido juzgados dos veces por el homicidio de Ana Zerdán, una bioquímica muerta a golpes hace 18 años en la ciudad de Cipolletti. Así, el caso quedó impune.

Fuentes judiciales informaron a la agencia de noticias Télam que el máximo tribunal rionegrino declaró inadmisible un recurso fiscal contra la absolución que benefició en un juicio oral a los imputados Juan Manuel Aguirre Taboada y su padre, Juan Carlos Aguirre (que falleció el 22 de mayo pasado), quienes ya habían sido juzgados por el caso en un primer debate en 2008, al cabo del cual también resultaron absueltos.

"Entonces, atento al derecho que tiene toda persona de ser juzgada en un tiempo y mediante un proceso razonables, la única solución aceptable para el caso es desestimar el recurso y confirmar la absolución resuelta", suscribieron en su fallo los jueces Adriana Cecilia Zaratiegui, Sergio Mario Barotto y Enrique José Mansilla.

Según se determinó en la investigación, Zerdán realizaba desde 1998 estudios sobre muestras de sangre tomadas a los habitantes afectados por la presunta presencia de metales pesados derivados del petróleo del gasoducto Loma de La Lata, entonces de Repsol-YPF.

El 17 de septiembre de 1999 la bioquímica, oriunda de la provincia de Salta, fue hallada asesinada en el baño de su laboratorio: la víctima estaba amordazada, tenía los ojos vendados, la cabeza tapada y presentaba golpes en distintas partes del cuerpo.

Aguirre padre, que estaba en pareja con la víctima, fue quien la encontró la madrugada de ese día. Según declaró, le había llamado la atención que la mujer no regresara a su casa; fue a buscarla a una confitería donde ella había concurrido con amigas y, como estaba cerrada, se dirigió al laboratorio donde la mujer trabajaba.

El hombre dijo que había visto el Ford Fiesta de su pareja estacionado afuera y que cuando ingresó al laboratorio la encontró en medio de un charco de sangre y llamó a la policía. Pocos días después, él y su hijo fueron detenidos, acusados del homicidio de Zerdán.

La bioquímica le prestaba ocasionalmente el auto a Juan Manuel Aguirre Taboada, que aportó voluntariamente un juego de llaves del vehículo. Pero una empleada doméstica dijo que las llaves halladas en la escena del crimen no eran las que Zerdán solía usar.

El joven presentó como coartada, con testigos, que la madrugada del crimen había estado con una ex novia y luego se había ido a dormir a su departamento del centro.

Los Aguirre fueron detenidos y liberados tres veces, hasta que el 13 de mayo de 2008 el tribunal de juicio los absolvió al considerar que no había pruebas en su contra; se puso de relieve lo "parcial y desprolija" que había sido la investigación.

Sin embargo, el 9 de junio de 2009 el Superior Tribunal rionegrino revocó la decisión por entender que había vicios en la fundamentación y ordenó realizar un nuevo juicio, que se desarrolló en octubre del año pasado y terminó con una nueva absolución.

En ese debate, el fiscal Marcelo Gómez no acusó a Aguirre padre y pidió que se condenara a Aguirre Taboada a la pena de prisión perpetua, acusado del delito de "homicidio agravado por alevosía".

Sin embargo, la Cámara Segunda de Cipolletti decidió también absolver al hijo de Aguirre por el beneficio de la duda.

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