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Los que emprenden desde el interior hacia el mundo, sin pasar por Buenos Aires

Artesanías de Salta a Chile y Perú, software de Mendoza a Silicon Valley, mostaza de Río Negro a las góndolas de Whole Foods y jugo del Alto Valle al resto del globo

Miércoles 23 de agosto de 2017
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Leandro Merlo (Arytza), Martín Carro (Pura Frutta), José Del Rio (LA NACION), Lucila Bonzi (Almandina) y Luis Robbio (Belatrix)
Leandro Merlo (Arytza), Martín Carro (Pura Frutta), José Del Rio (LA NACION), Lucila Bonzi (Almandina) y Luis Robbio (Belatrix). Foto: Fabián Malavolta

La zona extrapampeana es tierra fértil para emprendedores que buscan multiplicar el agregado de valor por todo el territorio argentino. De manzanas a jugo natural, de cultura a diseños, de granos a condimentos gourmet y de la tierra del vino y el aceite a Silicon Valley. Los caminos de los emprendimientos regionales son muchos y variados, pero para contar sólo algunos casos estuvieron presentes Martín Carro (Pura Frutta), Leandro Merlo (Arytza), Luis Robbio (Belatrix) y Lucila Bonzi (Almandina).

Almandina es una marca nacida en Salta que busca representar la cultura del noroeste argentino en objetos de diseño. "La idea era hacer algo diferente de la típica artesanía que se compra y no se usa", rememoró Bonzi, sobre los orígenes del proyecto que ideó junto a su hermana y su madre. Desde que crearon el proyecto hasta que llegaron a Buenos Aires pasaron cuatro años, y en el camino se encontraron con varios desafíos y vivieron "a mucha prueba y error". En la actualidad, los productos de Almandina pueden encontrarse en un local en el centro de Salta, en su e-commerce, en las librerías Yenny, en más de 30 puntos mayoristas en el país y en aeropuertos, entre otras ubicaciones.

Las tres emprendedoras forman parte del 4% de mujeres en el mundo emprendedor. "Somos una empresa familiar y no sentimos que ser mujer sea un impedimento para tener nuestro negocio. En general, el mercado es más de hombres, pero no sé por qué hay tan pocas colegas congéneres", expresó. Para el futuro, Almandina desea consolidarse mejor en la Argentina a través de franquicias y, por otro lado, expandir sus fuentes de inspiración hacia toda la región, especialmente a Chile y Perú.

Un proyecto que ya dio el salto a otro país es Belatrix. La compañía que desarrolla software nació en Mendoza y desembarcó recientemente en Silicon Valley con dos ingenieros. Para Robbio, el paso fue natural: "Tuvimos años en los que prácticamente el 100% de nuestros servicios fue para la exportación a Europa y Estados Unidos", relató.

"En Silicon Valley la tasa de fracaso es espeluznante -dijo en un tono contradictoriamente optimista-. Tenemos que sobreponernos y acá estamos los que nos sobrepusimos." Añadió: "El mensaje es: «Apurate a fracasar» y luego seguí adelante".

¿Es más fácil emprender en Buenos Aires?, le preguntó José Del Rio, secretario general de Redacción de LA NACION . "Esta historia se repite y es la realidad con los trámites y los préstamos bancarios, sobre todo -respondió-. Pero igualmente yo le digo a la gente de mi provincia que quizá lo más difícil de vencer es que ya nos acostumbramos a eso y no peleamos". Recordó su caso: "Nosotros creamos una empresa con dos ingenieros desde Mendoza y hoy llegamos a 600 empleados y tenemos un pie en Silicon Valley, o sea que sí se puede". Su próximo sueño, dijo el fundador de Belatrix, es llegar a 2020 con 1200 empleados. "Es un desafío, pero no es una locura", afirmó.

Carro también tiene ambiciones grandes. "Queremos estar en el top of mind de la manzana", aseguró el líder de Pura Frutta. La génesis de su proyecto fue en Brasil: mientras trabajaba en relación de dependencia en el país vecino, descubrió un mercado de jugos mucho más desarrollado que el argentino. Él, oriundo de Neuquén, comenzó a cuestionarse cómo en el Alto Valle del Río Negro, histórica zona productora de manzanas, no había jugo 100% natural de esa fruta.

En noviembre de 2015, Pura Frutta exprimió su primera manzana en su planta en Neuquén, pero antes tuvo que pasar por dos años de idas y venidas. "Tardamos cuatro meses para crear la SRL y ocho meses para destrabar una Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI). El Código Alimentario Argentino no definía lo que era el jugo exprimido de manzana. Tuvimos barreras de todo tipo", recordó. Carro explicó que persistió a pesar de las dificultades porque cree en la importancia de agregar valor en origen y de crear una marca con la esencia del lugar donde se producen sus productos.

"Cuando uno está armando el proyecto tiene un plan de negocios, calcula ventas y ve si los números dan. Después se encuentra con la realidad, que tiene todos los días problemas diferentes y ventas y costos distintos de los que uno había imaginado", explicó, sobre el proceso de pensar el emprendimiento y luego ejecutarlo. El nacimiento del proyecto en el Alto Valle del Río Negro, sostuvo, le permitió primero consolidarse en un mercado menos agresivo que el de la ciudad de Buenos Aires, para estar más seguro y expandirse.

Luego de comercializar en el formato bag in box [jugos en cajas], Pura Frutta se alió con Tetra Pak para distribuir el jugo 100% natural de manzana roja o verde en envases de 200 mililitros y de un litro. Para el futuro, el emprendedor espera encontrar mercados más allá de la Argentina y poder seguir integrando a pequeños productores a su cadena de valor.

Otra pyme que trabaja con pequeños productores y los integra a su cadena de valor es Arytza, una fábrica de condimentos 100% natural, sin aditivos ni conservantes y aptos para celíacos que hoy se venden en las góndolas del supermercado estadounidense Whole Foods y cuentan con el apoyo del reconocido chef Mauro Colagreco. Para eso también recorrió un largo camino que incluyó la llegada "silenciosa" en avión desde Canadá de las primeras semillas de mostaza que luego plantaron en la Argentina cuando decidieron verticalizar su negocio.

El plan original, explicó Merlo, apuntaba a supermercados, con una estructura de precios difícil de sostener y donde aún no había una góndola para celíacos desarrollada. En el inicio, los productos de Arytza no eran naturales, pero en una transformación de la fábrica por una renovación del alquiler, decidieron alejarse de toda artificialidad.

"Después de dos meses sin dormir empezamos a encontrar nuestro lugar y logramos premios internacionales, entramos al Museo de la Mostaza en Estados Unidos y los chefs de la Argentina nos recibieron muy bien", narró, y finalizó: "Hoy somos los productores de granos de mostaza más grandes de la Argentina y ya los estamos exportando, porque lo que una pyme busca es diversificar el riesgo".

Un viaje sin escalas

Martín Carro

"Cuando uno arma el proyecto tiene un plan de negocios, calcula ventas y ve si los números dan. Después se encuentra con la realidad"

Leandro Merlo

"Estamos exportando, porque lo que una pyme busca es diversificar el riesgo"

Luis Robbio

"El mensaje es: «Apurate a fracasar» y luego seguí adelante"

Lucila Bonzi

"No sentimos que ser mujer sea un impedimento para tener nuestro negocio, pero hay pocas congéneres"

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