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Parejas offline: ¿está mal no querer estar conectados todo el día?

Una nueva consulta llega a Consuelo con un problema de este siglo; la culpa de no querer estar las 24 horas alerta al teléfono

Consuelo

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Viernes 25 de agosto de 2017 • 00:28
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Foto: Shutterstock

Hola Consuelo,

Tengo un dilema, no sé cómo llamarlo. Desde que aparecieron la mensajería instantánea y los chats en todo momento nunca me sentí tan cómoda, no soy de estar chateando todo el día; prefiero en vez de hablar todo el tiempo de cosas sin sentido, hablar cuando tenga algo que decir.

Hace un tiempo empecé a salir con un chico, por supuesto que al momento de empezar a salir nos hablábamos todo el día.

Pero el problema es ahora que estamos de novios, es como que a veces no tengo nada que decirle o directamente no tengo ganas de chatear; y al ser mi novio siento que tengo la obligación de hablarle todos los días. O por lo menos saludarlo.

Mi consulta es, ¿cómo es la forma sana de tener una relación en esta era que estamos todo el tiempo conectados? ¿Me tengo que sentir culpable o pensar que algo me pasa por lo tener la necesidad de hablarle todo el tiempo?

¡Muchas gracias!

Saludos,

La Novia Confundida (26)

Queria Novia:

Es un buen tema el que traés, y uno en el que también he pensado incluso a título personal. Suelo estar profundamente en contra de los análisis nostálgicos de que los celulares nos arruinaron la vida, "ahora estamos todos desconectados porque vivimos pendientes del telefonito", pero el problema del que hablás es real y justamente no tiene que ver con la desconexión o el aislamiento sino con la hiperconexión. Ahora todo lo que no sea una respuesta inmediata corre el riesgo de interpretarse como un rechazo ("me clavó el visto", ay bueno, no sé, quizás está corriendo en la cinta, en una clase o terminando una columna para el diario) y aparecen reclamos del tipo "no me chateaste en todo el día". Otra cosa que me parece problemática, otra vez, sin nostalgias, es que a veces el estar chateando todo el día devalúa el tiempo compartido "de cuerpo presente": te sentás a comer en un restaurante divino a la luz de las velas y ya no hay nada que contarse.

Pero vos tenés suerte: la mayoría de la gente no sabe cómo largar el teléfono, necesita conversar compulsivamente para paliar la ansiedad de estar sola con sus pensamientos (hay un gran video de una entrevista de Louie CK sobre el tema) y me pregunta cómo hacer para calmarse con eso. Vos en cambio no tenés ganas: la parte interna la tenés resuelta. Mi primera pregunta es, ¿a tu novio le molesta que no le hables todo el tiempo? Si no te dijo nada sobre el tema, sencillamente hacelo y fijate qué pasa. Si te dice algo, decile esto mismo que me dijiste a mí: que no te parece sano estar conversando todo el tiempo de pavadas, que preferís elegir mejor y valorar mejor los espacios y momentos de conversación de ustedes dos y desenchufarte un poco el resto del día. Honestamente me parece una actitud muy inteligente y madura de tu parte y no creo que deba caerle mal a él.

Voy a tratar de ser un poco más como vos yo también que soy más de los adictos, de paso. Me hiciste reflexionar.

Un cariño,

Consuelo

Consuelo estará disponible para resolver todos los conflictos digitales que lleguen a la casilla modalesdebolsillo@lanacion.com.ar, como comentario a esta nota o a la cuenta de Facebook de LA NACION. Si la consulta es comprometedora, cuidará el anonimato del remitente.

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