Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Los Petersen: "Es bueno trabajar en familia si cada uno tiene su rol"

Los chefs y hermanos, Roberto y Christian, vuelven a la televisión con una nueva temporada de Recetas caseras

Sábado 26 de agosto de 2017
SEGUIR
LA NACION
0

Una marca registrada en gastronomía. Así funcionan Los Petersen, un sello detrás del cual las individualidades que lo forman se mezclan a los ojos de una audiencia que, desde hace años, los sigue a través de sus proyectos gastronómicos. Y más masivamente, claro, a través de sus programas de cocina. El más reciente, la segunda temporada de Los Petersen, recetas caseras (El Gourmet), los vuelve a exponer a una notoriedad que viven de forma diferente, como distintas son sus personalidades dentro y fuera de la cocina, incluso cuando para muchos no quede claro quién es Roberto (49) y quién es Christian (48). Y menos aún sepan que hay un tercer hermano también chef en la empresa familiar, negocio que han sabido desarrollar y hacer crecer escapando a las amenazas que habitualmente penden sobre las empresas de familia. ¿Cuál es el secreto? Ellos lo dirán.

-¿Cómo llegaron a la cocina?

Christian Petersen: -Cuándo teníamos 10 años nuestra mamá tenía el restaurante del San Isidro Club y del Colegio Marín. Sábado y domingo había que ir a ayudar a mi vieja o nos dejaba jugando al rugby en el SIC y ella atendía el restaurante. Siempre fue nuestra casa, y fuimos creciendo. En el caso de Roberto, pasó de alumno ejemplar a cocinero ejemplar, y yo pasé de alumno echado a trabajar en la caja de un restaurante para subsistir. Y la verdad es que descubrimos a través de la gastronomía que los tres -porque somos tres hermanos que trabajamos juntos- tenemos muy buena vocación de servicio: nos gusta atender a la gente. Y así se dio un poco todo. Entre que nuestra madre tenía la expertise, un poco la necesidad y luego esta facilidad para atender al público y cocinar hizo que siguiéramos.

Foto: Leo Vaca / AFV

-¿Tienen personalidades distintas al cocinar?

Roberto Petersen: -Somos dos personas distintas, con personalidades distintas y dos estilos. Christian es un tipo al que le gusta emprender, que le gusta el abismo, no le asustan las cosas, y eso está bueno para que la empresa siga yendo para adelante, buscando nuevos horizontes.

C. P.: -Él es bastante metódico, prolijo, ordenado y serio. Le gusta mucho viajar y eso hace que su cocina esté influida más por otros sabores. Yo soy más tranquilo y voy a la simpleza de los sabores. Creo, sí, que tengo más empuje, más consistencia.

-¿Y se llevan bien en el día a día?

R. P.: -Si bien pudo haber algún conflicto en algún momento, como empresa de familia logramos ir acomodándonos cada uno en su rol y no hubo esa competencia de hermanos, sino al revés. Eso de potenciarse que está bueno.

C. P.: -Si bien trabajamos juntos en la cocina de la tele, en la diaria no estamos juntos. Por eso nos llevamos bien [risas]. Él hace muchas fiestas sociales, muchos casamientos, cumpleaños de 15, y yo hago más eventos empresariales, y son diferentes menús, días, costos, ideas.

-¿Qué le dirían a alguien que le asusta la idea de una empresa familiar?

R. P.: -A nosotros siempre nos sumó y nunca hemos tenido los problemas típicos. Creo que está bueno trabajar en familia, siempre y cuando cada uno tenga su rol. No creo que sea fácil para todos; por ahí muchas veces lo que es difícil es el crecimiento: dónde se ubica cada uno en su rol y cómo hacés para dar el segundo paso y que sea una empresa más allá de la familia. Igualmente nos juntamos el domingo en familia y las cosas ahí se mezclan, que el menú, que la receta...

C. P.: -Creo que las empresas funcionan bien cuando el mandato familiar es llevarse bien. Nosotros veníamos de un mandato muy fuerte: mi madre había quedado viuda y tenía tres hijos varones. Había que armar un equipo.

-¿Cuál es la propuesta este año para la tele?

R. P.: -Siempre el programa fue cocinar lo que nos gusta comer a nosotros. Lo más rico posible, con recetas que uno pueda hacer en su casa, cada uno con su estilo. De las más simples hasta alguna que no es de las más conocidas y que le puedas dar una vuelta para tener algo en la manga. Así, si querés algún día hacer algo especial, tenés una idea.

C. P.: -Y sobre todo mostrar que es fácil hacer comida casera. Que con poco tiempo podés hacer una receta. Mostrar que en realidad lo que necesitás son ganas, ponerte a cocinar, y no perder que la cocina es lo que sigue uniendo a la familia.

-¿Cómo se llevan con el hecho de ser dos tipos conocidos?

C. P.: -A mí todos los días me saluda uno en la calle, diciendo: "Qué buena tu receta", "Qué rico lo que hiciste ayer", y a mí me encanta (aunque mis hijos me cargan).

-¿Ese reconocimiento constante no molesta a veces?

R. P.: -A mí no me hincha, pero tampoco me representa nada. Tengo una teoría de que el solo hecho de estar en televisión genera algo medio irreal. Me pasó el otro día: una persona en la calle me saluda, me dice que le encantó, y cuando se estaba yendo se da vuelta y me pregunta: "¿Cómo era tu nombre?" Realmente no sabía quién era yo, pero le sonaba que debía ser de la tele, y por eso me había tirado buena onda.

-¿Que otros intereses tienen por fuera de la gastronomía?

R. P.: -Viajar, comer rico, hacer deporte, estar con mi familia. Me gusta el Río de la Plata, y salir a navegar con mis hijos en una lanchita. Me gusta cocinar en casa, prender el horno de barro y hacer unas ricas pizzas.

C. P.: -Hago yoga, que está un poco en contra de eso de comer tanta carne. Y después tengo un hobby medio extraño, que es que crío vacas Aberdeen Angus. Hace 15 años que vengo a La Rural y siempre le hago las comidas a los cabañeros. Un día uno me regaló una vaca, le saqué crías y este año competí en La Rural.

-¿Y el tercer hermano, Lucas? ¿Por qué su bajo perfil?

C. P.: -Lucas es un poco más chico que nosotros y nunca le gustó salir en la tele. Al principio aparecía en los programas, pero era muy difícil grabar de a tres. Un día no vino más a grabar, y no vino más. Él es cocinero, más autodidacta, hace una cocina muy rica, muy buen asador, y es el encargado del restaurante que tenemos en San Isidro.

-¿Se imaginan trabajando cada uno por su lado?

R. P.: -Es que en realidad es un poco lo que hacemos. Trabajando cada uno de nosotros como células autónomas laburamos mejor y somos mucho más eficientes. Interactuamos todo el tiempo con temas más de empresa, de decisiones, pero en la diaria cada uno está con su quinta.

-En los eventos, el restaurante, la calle, ¿los reconocen por su nombre o son Los Petersen?

R. P.: -Hay de todo, pero siempre alguno que me dice: "Saludos a Robert", ¡pero ese soy yo!ß

Encuentro con sabor a naranja

No son fervientes bebedores, dicen. Pero puestos a elegir, cada uno se juega con una elección propia. Christian Petersen se inclina por el gin tonic, mientras que su hermano, Roberto, se declara en favor de un buen malbec. Sin embargo y más allá de los gustos individuales, ambos coinciden en que las reuniones familiares siempre tienen como punto de encuentro un Campari con jugo de naranja: ese es el sabor que une a la familia.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas