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Encontraron al policía desaparecido: estuvo en el casino del Hipódromo

Conmoción. Oscar Alvarenga había salido de su casa hacía seis días; admitió que es adicto al juego y que "perdió la noción del tiempo"

Lunes 28 de agosto de 2017
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PARA LA NACION
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LA PLATA.- Oscar Edgardo Alvarenga, ex policía bonaerense herido en servicio y colaborador del ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, estaba desaparecido desde el martes. Su caso quedó mezclado entre las sospechas e hipótesis relacionadas con recientes ataques violentos al gobierno provincial. Pero ayer por la mañana lo encontraron jugando en el casino del hipódromo de Palermo. En las redes sociales pidió disculpas por "provocar esta conmoción" y dijo no recordar el momento en que se perdió.

Gustavo, hermano de Oscar Alvarenga, frente a la casa del policía
Gustavo, hermano de Oscar Alvarenga, frente a la casa del policía. Foto: Télam

Fuentes del ministerio señalaron que "lo encontró la policía bonaerense a través de videos". Alvarenga estaba apostando en las máquinas tragamonedas. Declaró ante la Policía de la Ciudad que no recuerda qué día salió de su casa hacia el casino ni cuánto tiempo permaneció allí. Dijo que perdió la noción del tiempo.

Oscar estaba sentado ante una tragamonedas cuando se le acercó un oficial que lo conocía para decirle que lo estaban buscando. Eran las cuatro de la mañana. Unas horas después, al mediodía, escribió sus disculpas en Facebook. "Quiero agradecer a todos por la preocupación y el esmero con que encararon mi búsqueda. A las autoridades de la gobernación de Buenos Aires, al Ministerio de Seguridad y mi policía, a los medios de comunicación y al público en general. No fue mi intención provocar esta conmoción, no fui consciente de la magnitud del problema que originaba, pero no logro recordar en qué momento me perdí", publicó Alvarenga.

Durante la semana, Ritondo había dicho: "Hay una persona que trabaja dentro del equipo, un ex policía que trabaja en el área de heridos, que hace dos días falta a la casa y lo estamos buscando con la familia". Ahora, fuentes del ministerio señalaron que se trata de "un trabajador del Ministerio de Seguridad que es adicto al juego, que se fue a jugar y nunca avisó dónde estaba".

Los allegados al ex policía habían difundido a través de las redes sociales y de los medios de prensa un volante de "Se busca", con la foto de Alvarenga, en el que especificaban: "Desapareció el día martes 22/8/17 al mediodía, circulaba en una camioneta Chevrolet Tracker color bordó dominio AA 026 TI".

El viernes, su hijo mayor, Marcos, había dicho a LA NACION: "La verdad es que mi viejo no tenía ningún motivo para no regresar. No estaba enfermo ni se peleó con mi mamá. Estaba todo bien: se fue a trabajar y lo que ahora averiguamos es que una cámara de seguridad del peaje de Hudson captó su camioneta cuando se dirigía rumbo a la Capital".

Alvarenga admitió ayer públicamente que tiene un problema de ludopatía. "Pido perdón a todos, padezco de un problema personal que deberé abordar con la contención de mi familia y la ayuda de mis amigos. Hay cuestiones de las que no se sale solo, y eso es lo que aprendí", escribió.

En el Ministerio de Seguridad, a los heridos en servicio los reinsertan como administrativos. Él oficiaba de nexo entre los heridos y la administración. Por unos días no asistirá a su trabajo. Ya le prometió a su familia que empezará a tratarse psicológicamente.

"Quiero que sepan que yo amo ser policía y luego de quedar herido tuve que dejar de serlo, y eso es un dolor que me aparece todos los días. Aquella pasión y adrenalina frustrada a veces encuentran caminos incorrectos [?] Reitero mis disculpas y espero en paz y tranquilidad abordar con seriedad mi enfermedad para disfrutar de los que quiero y me quieren", concluyó.

Marcos, que también es policía, expresó en Facebook alegría por haber encontrado a su padre: "Quería comunicarles la noticia que nos alegró el día y todo de nuevo a mí y a mi familia. Les voy a estar agradecido de por vida por todo lo que me ayudaron y se movieron para hacer posible que encontraran a mi papá. De corazón, les agradezco a todos, no saben lo que esperaba tenerlo de nuevo con nosotros".

Alvarenga salió de su casa el martes 22, a las 7. Ese día tenía que ir, como todas las mañanas, a su oficina en el llamado Palacio de Cristal. Se subió a su Chevrolet Tracker bordó y ya no volvió.

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