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Las dietas bajas en grasas pueden ser muy peligrosas, según un estudio canadiense

Quienes restringen totalmente el consumo de grasas pueden aumentar su riesgo cardíaco

Martes 29 de agosto de 2017 • 17:12
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Las grasas suelen consumirse en forma de quesos, manteca y carne
Las grasas suelen consumirse en forma de quesos, manteca y carne. Foto: Shutterstock

Las dietas restrictivas tienen cada vez más puntos en su contra. Sobre todo cuando no se trata de enfermedades que requieren eliminar por completo un tipo de alimento. Una investigación inglesa se propuso cuestionar el típico consejo de eliminar el consumo de grasas por completo (mayormente en manteca, quesos y carnes) y llegó a conclusiones que deberían cambiar la manera en la que pensamos la alimentación saludable .

A cargo del estudio estuvo The Lancet, que lo presentó en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología realizado en Barcelona. Este se basó en 135.000 adultos y confirmó que aquellos que cortaron por completo el consumo de grasas tuvieron vidas más cortas que aquellos que consumieron todo tipo de grasas en su vida.

Entre los números más claros están que:

Consumir grandes cantidades de grasas disminuye un 23% el riesgo de vida

Quienes consumen muchos carbohidratos, especialmente en azúcar y comidas procesadas, aumentan sus chances de muerte temprana en un 28%

El 35% de las calorías que consumimos deberían venir de las grasas que ingerimos, el 50% de carbohidratos (y solo el 5% de estos debe venir del azúcar)

Un giro en el paradigma

Carnes en moderación pueden reducir el riesgo cardíaco
Carnes en moderación pueden reducir el riesgo cardíaco. Foto: Shutterstock

Para llegar a estas conclusiones, estudió patrones de alimentación en 18 países junto con sus tasas de mortalidad. La principal idea que guía el estudio es que las dietas bajas en grasas aumentan los riesgos de enfermedades cardiovasculares porque los que las adoptan suelen reemplazarlas por un mayor consumo de panificados, pastas y arroz, sin prestar atención a los nutrientes que se pierden.

Para los investigadores, la clave es encontrar un punto justo de consumo de grasas (30gr por día para los hombres y 20gr para las mujeres) y carbohidratos, que incluye "aflojar" con las restricciones totales.

Pero esto no quiere decir de ninguna manera que todos pueden consumir la cantidad de grasas que desean. Jeremy Pearson, profesor de la British Heart Foundation, explicó en el diario The Telegraph la importancia que tiene transmitir bien el mensaje. "Es momento de prestar más atención a los carbohidratos que consumimos", agregó. La clave, una vez más, está en la dieta balanceada.

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