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Siete ejercicios para la memoria que permiten aprovechar el potencial del cerebro

Colores, siglas, canciones y versos forman parte del abanico de técnicas que se pueden utilizar al momento de estudiar, aprender o necesitar recordar algo

Martes 29 de agosto de 2017 • 19:33
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Con simples ejercicios se puede aprovechar al máximo el cerebro.
Con simples ejercicios se puede aprovechar al máximo el cerebro.. Foto: LA NACION

Ya sea por trabajo, estudio o cuestiones personales, todos necesitan tener a la memoria como aliada en momentos clave como un examen, una exposición y hasta para situaciones tan simples y reiterativas como la clave del cajero automático, el mail o el celular.

En estos casos, las técnicas de mnemotécnia son grandes aliados. ¿Qué son estos ejercicios mentales?. "Son un conjunto de estrategias que ayudan a memorizar ideas complejas. Algo que no puedo estudiar o retener. La manera de ayudarse es poder hacer una asociación de algo nuevo con algo que ya conozco. La mnemotécnia es una palabra que deriva del griego de la conjunción de 'memoria y arte'. Todo arte que tenga para recordar va a mejorar mi capacidad de retener una información", dijo a LA NACION Graciela Renault, decana de la facultad de Psicología de la Universidad del Salvador.

"Cualquier estrategia o trabajo no es para convertirse en superhéroes. En esta época, sobre todo, donde hay una gran cantidad de información todo el tiempo", explicó Carolina Feldberg, neuropiscóloga de INEBA y agregó: "La idea es poder optimizar los recursos, usarlos bien e incorporar nuevos".

Para la especialista, no se puede hablar de memoria sin asociarla a la atención. "Son como un matrimonio, como dice una colega, y como toda pareja, puede funcionar bien o no. La relación que hay es fundamental, sobre todo al momento de manejar la información cotidiana", dijo y puso como ejemplo el recordar claves de alarmas, teléfonos, mails o tarjetas.

Las siete técnicas más utilizadas

Carteles: Se deben usar palabras cortas y resaltadas con colores.

Armar una historia con todo lo que tengo que retener. Un cuento para ir ordenando el conocimiento. "Armar una breve historia, imaginar a esa persona. Por ejemplo, si se llama Jorge Blanco imaginarlo vestido con ropa blanca", dijo Feldberg.

Las iniciales de las palabras. "Todos aprendimos que eran las PASO a raíz de saber que cada una era una palabra. Entonces a raíz de esa palabra podes traer la información", puso como ejemplo Renault.

Rimas o frases : "Mi Vieja Tía Marta Jamás Supo Untar Nada al Pan", se utiliza para recordar los planetas del Sistema Solar y en el orden de cercanía al sol: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón (que dejó de ser considerado un planeta).

Uso de colores.

Vincular lo nuevo con lo viejo.

Contárselo a otra persona.

"Cada vez que lo repito, lo voy memorizando e internalizando, entonces el decirlo también nos ayuda", detalló Renault. "Lo que no se puede retener es porque, en general, no lo entendiendo. La clave es que sea sencillo, corto y llamativo para poder retener la información", dijo la psicóloga.

"Trabajar con la atención, es lo primero, luego darle significado y apoyarse en los recursos externos. Listas, guías, celular, agendas. Olvidar algunas cosas es normal", añadió Feldberg.

Estrategias

Con simples ejercicios se puede aprovechar al máximo el cerebro.
Con simples ejercicios se puede aprovechar al máximo el cerebro.. Foto: LA NACION

Entre las estrategias de memoria más utilizadas se encuentran las visuales, luego los musicales y las orales. "Casi todos aprendimos las tablas matemáticas cantando. Esa posibilidad hacia que uno pudiera recordar conceptos que de otra forma es más difícil", dijo Renault y agregó otros ejemplos: "Cuando aprendíamos las provincias, todas las que comiencen con 'S' la capital también comienza con 'S'. Son atajos, y que tienen que ver más que nada con lo visual, musical y los colores".

"Siempre que queremos memorizar algo nuevo debemos ser conscientes que estamos prestando atención sólo a eso. Que la atención esté orientada a la fuente del estímulo y no a otra cosa", señaló Feldberg. "Si estamos cansados, estresados, bajoneados, es más difícil. La atención es como una linterna en un cuarto oscuro. Si no apuntamos hacia nuestros pensamientos y lo que estamos sintiendo, esa información que vamos a recibir del exterior no va a ingresar y no la vamos a poder traer al presente cuando la necesites", graficó.

"Atención y significado son claves en el momento de recordar la nueva información. Si vamos a recibir una nueva información. Todos los otros estímulos, cómo puede ser la televisión prendida, se deben apagar, poner a un costado y enfocar en lo nuevo", concluyó la especialista.

Sobre la edad en la cual se pueden empezar a aplicar estas técnicas, ambas profesionales destacan que se puede comenzar a trabajarlas desde pequeños. "Desde temprana edad se utilizan y tiene que ver con la capacidad de asociar. Es un hábito que si pudiéramos comenzar a trabajar desde la niñez se puede aprovechar toda la vida. Desde el jardín se usan muchas técnicas, como puede ser a través de canciones: 'me lavo las manos, luego me siento, después a comer', el cantar esos hábitos ayuda a retener. Lo mismo pasa con repetir acciones y eso ayuda a ordenar todos los días", señalaron.

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