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Javier Mascherano: el héroe de Brasil que será suplente en Montevideo

El Jefe vivirá una situación extraña, ya que en 14 años con la selección apenas estuvo cuatro veces en el banco

Miércoles 30 de agosto de 2017
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LA NACION
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Javier Mascherano en Uruguay
Javier Mascherano en Uruguay. Foto: Reuters / Andres Stapff

MONTEVIDEO.– Todavía no lo conocían en la primera de River y con Marcelo Bielsa debutaba en la selección mayor. Era el más chico, pero parecía un viejo. De perfil subterráneo, desbordaba personalidad. No ganó ese 16 de julio de 2003, empató 2-2 un amistoso con Uruguay, en La Plata. Y no ganó nunca más en realidad. Ni en las finales de las Copas América de 2004, 2007, 2015 y 2016. Ni en Brasil 2014. Un coleccionista de derrotas, dirán muchos. Un emblema que se resiste al tiempo, que se rebela contra las sospechas desde el lugar que le toque. Desde el banco, un sitio impensado hasta hace muy poco tiempo. El héroe de Brasil ya no reluce en el bronce, pero de él no escuchará una queja.

Sampaoli respeta su oficio y valentía, por eso mantuvo un debate interno alrededor de su titularidad en el Centenario. Pero Mascherano no figura entre sus favoritos. Dejó de ser intocable. El fantasma de Luis Suárez reclama centímetros en la cancha y Federico Fazio asoma como el pilar adecuado. Para el entrenador de Casilda, el jugador de Barcelona –ayer se cumplieron 7 años de su arribo al club catalán– es zaguero. Los días como volante se acabaron. Ni siquiera ha sido una opción ante la ausencia de Éver Banega, suspendido. Para el eje central del equipo albiceleste, para la redacción de la partitura, Sampaoli busca otra caligrafía.

¿En cuántas oportunidades Mascherano fue suplente en la selección? Pocas, muy pocas. Apenas cuatro en una trayectoria que ya superó los 14 años. Dos veces para preservarlo de una segunda amarilla, ante Grecia en el Mundial de Sudáfrica 2010, y frente a Bolivia, en la etapa de grupos de la Copa América 2016. Y las otras dos ocasiones fue en amistosos menores, con Gerardo Martino como técnico, que buscó variantes: el 28 de marzo de 2015, en la victoria 2-0 sobre El Salvador, en Washington, y el 4 de septiembre de 2015, en la goleada 7-0 a Bolivia, en Houston. Nunca faltó en un duelo trascendente. Jamás estuvo en el banco ante un partido rodeado de urgencias. “Mascherano y diez más”, el slogan de Maradona, suena hoy como un eco perdido.

Los partidos del Jefe en la selección no terminan en los 136 con la mayor, que acechan el récord absoluto de 145 de Zanetti. Su sentido de pertenencia llega casi desde la infancia. Subió, escalón por escalón, de la mano de orfebres como Pekerman y Tocalli. Jugó el Sudamericano Sub 17 Perú 2001 (6 partidos), el Mundial Sub 17 de Trinidad y Tobago 2001 (6), el Sudamericano Sub 20 Uruguay 2003 (8), el Mundial Sub 20 Emiratos Árabes 2003 (6), el Preolímpico Chile 2004 (7), los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 (6) y los Juegos de Pekín 2008 (6). Ningún atleta argentino se colgó dos medallas doradas olímpicas. Igualmente, muchos se afirmarán en el descrédito: no alcanza. Mascherano no se rendirá, aunque el superhéroe ya no tenga capa.ß

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