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Cintia Garrido, la espontánea

Creativa y multifacética, no vive un día igual a otro; la modelo se reparte entre su amado hogar porteño y su pueblo natal

Miércoles 30 de agosto de 2017 • 20:11
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Cintia Garrido, la ocióloga experta de la semana
Cintia Garrido, la ocióloga experta de la semana.

Los rincones de su departamento de Las Cañitas reflejan algunos de los intereses de la modelo y DJ oriunda de Pérez Millán. Hay un altar a la música con sus equipos, una cocina que emana aroma a café recién hecho, un living con guirnaldas de luces y velas y hasta un sector de yoga. "También tengo en mi cuarto mi kit de bordado", cuenta. Sus intereses son infinitos y también las formas que va tomando su casa. Improvisa, cambia de lugar las cosas, pinta las paredes porque sí. "La casa hay que vivirla", justifica. Creativa, encuentra muchísima estimulación en la música y las artes. Le gusta dibujar, pintar, bordar y leer.

Para esta multifacética modelo, la comida es parte fundamental del ocio. "Me encanta cocinar porque es un momento creativo", dice la especialista en pastas, tartas y lemon pie. Por supuesto que, como buena chica de campo, también sabe hacer asados. Cocinar para sus amigas, compartir una copa de vino y ambientar con buena música es un plan muy frecuente para ella. "Parte de la cocina es agasajar a las personas que quiero", explica. Aunque confiesa que el delivery a veces resulta salvador. "Para mí, comer bien es todo. Cuanto más crezco, más lo disfruto", reflexiona. Además, caminar por el barrio en busca de productos frescos es la excusa perfecta para sacar a pasear a su perra, Lupita. "Me encanta que vengan mis amigas, acá nos pasamos horas debatiendo y solucionando el mundo", dice sobre el sillón en el que estamos sentadas tomando un café y comiendo almendras. Si bien conserva amigas de la infancia, también incorporó amigos a partir de su trabajo, tanto en Buenos Aires como en el resto del globo. "La verdad es que no soy súper social", reconoce, "conozco mucha gente, pero no con todo el mundo profundizo".

Si bien le encanta lo que la ciudad tiene para ofrecer, por lo menos una vez al mes viaja a su pueblo natal a visitar a su familia y respirar una dosis de campo. "Allá gozo con un buen asado al aire libre y una caminata entre la naturaleza. Me siento muy afortunada de haber nacido en un pueblo porque viví cosas increíbles", explica quien ahora sigue teniendo muy presente la vida de campo y se las ingenia para intercalar su faceta urbana con sus raíces en el interior.

"Me encanta la vida de soltera por la libertad que tengo. Decido todo sobre la marcha y me acostumbré a vivir así", dice respecto de su rutina. Cuando esta trotamundos está en buenos aires, el deporte es lo que marca su rutina: todas las mañanas tiene programada alguna actividad, desde clase de yoga y pilates hasta salir a caminar o andar en bici. Peluquería, esteticista y demás rubros también ocupan su tiempo. Los viajes por trabajo son muy frecuentes; aunque cada vez más, Cintia se encuentra buscando viajar por placer. Siempre hay algún amigo que visitar o algo nuevo por conocer. "Jamás podría tener todo planeado, mi vida es muy cambiante, porque soy así. Me aburro de todo muy rápido, entonces no planifico a largo plazo. La vida cambia de un día para el otro, a mí me pasó", revela sobre su filosofía de improvisar el día a día y no proyectar más de lo necesario. La receta parece funcionarle a la perfección: es pura sonrisa.

Ping Pong

¿Algo que te alegra el día? Hacer algún deporte me cambia la energía. Ir a la clase de yoga a la mañana o sacar a Lupita a caminar y dar tres vueltas al lago son cosas que me alegran.

¿Algo que no tolerás? La gente que no me conoce y quiere saber todo de mí, que me vio una sola vez y me trata de amiga. También me molestan los sonidos, los teléfonos que suenan sin parar me vuelven loca.

¿Qué música elegís para un viaje largo en auto? La música es mi vida, estoy todo el tiempo escuchando algo. El viaje a mi pueblo es ideal para desconectarme, subo el volumen y pongo música para cantar. Para la ruta, me gusta la música ochentosa, el soul, hasta me puedo colgar con un jazz. Las voces femeninas me encantan. Tengo varias playlists que pongo en el auto, según el mood.

¿3 cosas que nunca faltan en tu cartera? La billetera, las llaves y el teléfono. También tengo siempre alguna manteca de cacao.

¿Un papelón? Miles, ¡soy experta en papelones! Pero no de hacer escándalo, sino de colgada. Una vez me invitaron a la inauguración de un local de Benito Fernández, un desayuno de prensa a las 10 de la mañana, y caí un día antes. Y como no tenía confianza para admitir que me había equivocado de día, inventé que pasaba por ahí porque tenía un casting a una cuadra.

¿El emoji que más usás? La carita que mira con los ojitos para arriba, como "yo no fui". También mando lluvia de corazones a full.

¿Si pudieras volver a un lugar del pasado? Volvería a la casa de mi abuelo en el campo. Tengo mis mejores recuerdos ahí, me pasaba las vacaciones haciendo vida de campo: andaba a caballo, juntaba los huevos en el gallinero y tenía una oveja a la que le daba la mamadera.

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